Lo más importante es el juego, no el juguete

martes, 27 de noviembre de 2001
México, D F (apro)- Así empezaba la propaganda del Instituto Nacional del Consumidor para advertir a los padres, en las épocas navideñas, por ejemplo, que no era el costo del juguete lo que haría feliz al niño, sino el juego que se comprara En esta época en donde la tecnología ha invadido incluso a los juguetes, parece ser que la diversión solamente puede existir si el niño tiene algo costoso, que necesita pilas y que muchas veces incluso funciona a control remoto En el ajedrez pasa a veces lo mismo Lo importante de las competencias ajedrecísticas es ver quién gana, quién va de líder, quién hace más puntos Y en esto se pierde la verdadera razón del juego Finalmente, independientemente quién gane o deje de ganar, el ajedrez es un juego y nada más Por ejemplo, si alguno de ustedes ha recibido alguna vez un correo electrónico del MF Armando Acevedo, notará la leyenda que siempre incluye al final de sus textos: "Juego ajedrez por el placer de jugar ajedrez Nada más" A esto, en tono de guasa, tenemos la respuesta del MI Jorge Aldrete, que dice así: "Juego ajedrez por el placer de ganar en ajedrez Nada más" En verdad, aunque siempre los triunfos deportivos son importantes y que, además, son parte de toda actividad competitiva, el ajedrez debe jugarse por precisamente el juego mismo Consideremos uno de los casos más famosos en el mundo: tenemos al GM y casi campeón mundial Gata Kamsky Su padre, Rustan Kamsky, lo entrenó desde pequeño para que fuese campeón del mundo A los 12 años ya tenía una fuerza considerable, y a los 15 ya podría pensarse en uno de los juveniles más fuertes del mundo Gata y su padre buscaron afanosamente las mieles del triunfo en todo género de torneos El trabajo fuerte que hizo el hijo del exboxeador dio sus frutos y logró enfrentar a Kárpov por el máximo galardón de la FIDE, el de campeón del mundo Aunque el viejo Tolia apabulló en el match a su joven rival, Kamsky demostró que a su edad (menos de 22 años), podría llegar a ser a la larga el mejor jugador del planeta Todo esto está muy bien, pero hay un detalle: Rustam Kamsky se peleó con todo el mundo dentro de la organización ajedrecística mundial Incluso el GM Short fue amenazado de muerte por Rustam en el match que el inglés sostuviera con el hijo de Kamsky, y logró que su hijo terminara por dejar de jugar Hoy día, aparentemente por decisión del padre, Gata ha dejado el ajedrez y estudia medicina en Nueva York Pues bien, voy entonces a especular: quizás a Gata Kamsky el ajedrez no le gusta lo suficiente, o tiene un terrible problema con su padre que decide por él como si fuese un títere No se puede comprender llegar a jugar a ese nivel de excelencia y al capricho (o argumento por demás meditado), del padre, se deje el juego que ha practicado con una asiduidad y esfuerzo notables Me queda claro que Gata Kamsky no disfruta el ajedrez Pareciera que es un sufrimiento enfrentar cada partida porque el atento padre está dispuesto a regañarlo a la mínima pifia De hecho, una vez se le vio a Rustam abofetear a su hijo frente a todo el mundo porque el vástago perdió una partida Es una lástima lo que le pasó a este prometedor gran maestro Porque miren, tenemos el caso de Anderson y Ljubojevic Cuando ambos se enfrentan tablero de por medio, el denominador común de sus partidas es que "sangre debe correr" Son dos extraordinarios gladiadores, que fuera del tablero bromean; son los mejores amigos, pero una vez que se encuentran luchando en la partida, se juegan literalmente la vida En pocas palabras, disfrutan del ajedrez como pocos Lo que pretende pues esta reflexión es precisamente esto, que los jugadores olvidemos un poco estas cuestiones deportivas, que se pueden llevar a extremos por demás desagradables, como la relación de Kaspárov con Shírov, en donde no se pueden ni mirar a la cara (véanse algunas fotos de su encuentro en Linares este mismo año), o bien la de Kárpov con el mismo ogro de Bakú, en donde la rivalidad deportiva parece haber trascendido a la vida personal de ambos jugadores Muchos podrán decirme que hay motivos para explicar estos comportamientos, pero a mí no me convencen Se nos olvida de pronto que en el fondo y en última instancia el ajedrez es un juego, por demás maravilloso, pero no es más que eso A los jugadores que empiezan, sus entrenadores (si los tienen) los arengan para que ganen las competencias en las que participan Bien por el afán deportivo pero mal por el afán lúdico que, en mi opinión, debiese imperar Es importante cierto éxito deportivo pero seamos sensatos: ¿cuántos jugadores puede llegar a ocupar los sitios de honor? Pocos ¿Cuántos pueden llegar a ser campeones del mundo? ¿cuántos mexicanos, de todos los que han jugado en torneos dentro de nuestro país, han llegado incluso meramente a campeones nacionales? (seguramente el MI Ocampo tendrá una lista de todos los campeones nacionales) Y me remito a la última copa del DF Jugaron en la primera fuerza un centenar de jugadores, entre los que hay algunos profesionales Incluso muchos de ellos se quedaron sin premio Vayamos más lejos: En Capella la Grande jugaron este año más de cien grandes maestros y sólo había 20 premios No pudieron ganar todos, sin duda Y que conste, prácticamente todos los grandes maestros son profesionales del juego Así pues, el ajedrez como competencia es muy duro, y yo en particular no la estimo recomendable para niños pequeños El padre de las Polgar alguna vez declaró que jamás regañó a sus hijas si perdían una partida Como padre protector las alentaba a mejorar y quizás esta actitud promovió no solamente que jugaran mejor sino que, además, les gustara el ajedrez y lo disfrutaran Yo por mi parte, el día que deje de gozar el juego, ya sea en la victoria o derrota, ese día, pues me retiraré de las competencias Y que conste: gozar el juego significa padecer en una mala posición o estar feliz por la disposición de los trebejos en una determinada partida Perder suele ser, como decía el GM Lautier alguna vez: "Como morir un poco" Ganar da toda la felicidad Y eso es lo que creo que hace fantástico este juego La posición del diagrama pertenece a la partida entre Gior (blancas) contra Olafsson; Rejkjavik, 1953 Juega el blanco y gana, aprovechándose de la debilidad en la primera fila: 1Dxf7+! [1 Axf7 2Txc8+ Ae8 3Txe8#] y las negras se rindieron 1-0

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