Nuevo Adán

viernes, 14 de diciembre de 2001
México, D F (apro)- Biólogos, herederos y colegas en el tiempo de mi infortunado padre: la verdad es que no sé si congratularme o entregarme a la aflicción por lo que ustedes están preparando, pues no cabe duda que a pesar de los escrúpulos que ahora los detienen, terminarían, por aquello de que el hombre siempre, para bien o para mal, termina por hacer lo que puede por más que, o por ello, se le prohiba hacer, en este caso, un nuevo Adán Sí, ya su conocimiento sobre la manipulación de los genes, la vida en vitro y la clonación, han abierto la puerta para la creación de un nuevo ser: el homo biologicus, es decir, el hombre dueño de sus caracteres biológicos ¡Qué revolución! Como ya lo han dicho importantes estudiosos del tema, la revolución biológica va a tener más importancia en sus vidas que la producción a voluntad del fuego, la agricultura, la invención de la rueda, la imprenta, el motor de combustión interna o la energía atómica, descubrimientos e invenciones que han cambiado radicalmente el estilo de vida del género humano ¡Qué maravilla! Todo señala que el homo robustus, que sobrevivió por milenios recolectando hierbas, raíces, frutos y hasta carroña, y su sucesor, el homo faber, fabricante de herramientas y máquinas, creador de la tribu, la aldea, la ciudad y de civilizaciones, será convertido en fósil del museo de la historia por el nuevo Adán, el superhombre, el homo biologicus Ni qué decir tiene que, en lo personal, me alegra el saber que mis futuros hermanos de laboratorio no tendrán el inmundo aspecto que mi padre no pudo evitar que yo tuviera No Nada de piel amarillenta de las personas que sufren del hígado, de los que padecen ictericia; no les resaltarán siniestramente músculos y venas; nada de ojos llorosos, pálidos, sin brillo, más sombríos que las cuencas que los alojen y labios amoratados, que a mí me dieron un aire más horroroso que el de una momia rediviva, tendrán ellos Y me alegro porque mi repulsiva fealdad fue la causa de mi desgracia Recuerden Por ella fui rechazado con horror por mi creador, por ella fui rechazado con espanto por los hombres de mi tiempo y condenado al infierno de la soledad, donde el aislamiento, el ser privado de todo afecto y sufrir la tristeza de ser despreciado, hizo que la agresión y el odio fueran el motivo de mi ser y el de mi vivir ¡Alegría! Me regocija saber que mis futuros hermanos de laboratorio no tendrán mi funesto destino, ya que en ellos, según todo indica, se hará realidad la kalokagatia, la combinación y fusión de belleza, verdad y virtud, ideal cultural y educativo de los griegos ¡Más hay, hombres! Aquí me asaltan las terribles anomalías que se van a dar en cuanto comiencen a aplicar los conocimientos que poseen y vayan consiguiendo para el control de su propia reproducción y evolución futuras, en las que la calidad va a tener más importancia que la cantidad, lo que va a hacer tambalear y hasta destruir sus actuales criterios éticos, sus actitudes ante la vida Veamos algunas de las mismas: el tipo de belleza, ¿será único o plural? El sexo, elegido por los padres, ¿satisfará a los hijos cuando crezcan? Si tienen que controlar, como la necesidad los va a obligar, el número de habitantes y cuantas niñas y niños ha de haber en el planeta, ¿quién lo determinará? O si llegan a tal punto de la creación de vida en que la existencia de los dos sexos no fuera conveniente, ya que ello significaría aumentar vicisitudes propias de la naturaleza, ¿quién tomaría la grave decisión de cuál de los dos sexos suprimir? Y en cuanto a los servicios médicos, eso de elevar el nivel de la inteligencia, mejorar la memoria, alargar la vida con la autoregeneración de los órganos vitales; controlar, para mejorar, impulsos y sentimientos, o el reconstruir, por clonación, un cuerpo completo con los pedazos y restos que hayan quedado del mismo en un accidente, esos servicios, digo, ¿estarán a cargo de instituciones privadas, como prefiere la visión empresarial de la historia, en la que ahora viven, y que sencillamente significa que el acceso a la cantidad y calidad de los mismos está en relación del dinero que se tiene? ¿O bien se suministrarán a todos, pobres y ricos, que los necesiten? Reflexionen, mis biólogos: puede suceder, ¿por qué no?, que determinado grupo de poder o alguna nación preeminente por su poder económico, industrial y militar, se consideren elegidos por el destino y hasta por la divinidad para encabezar y manejar a su criterio la revolución biológica, y con pretexto de su defensa, seguridad y por supuesto provecho, vean como legal y legítimo cualquier manipulación genética, de substancias bioquímicas, sin descartar las encubiertas, que afecten a las personas y el entorno ecológico de países más débiles o subdesarrollados Piénsenlo Eso ya ocurre y se está dando con las armas convencionales Por lo expuesto, mis admirados biólogos, para bien y honra de mis futuros hermanos de laboratorio, les pido y espero que el homo biologicus, el nuevo Adán que van a crear, sea también un homo sapiens sapiens, para que pueda asimilar y aplicar, en beneficio de todos, los prodigiosos y acelerados cambios que se han dado, se están y se van a dar en el campo biológico Por favor, no me defrauden Con afecto y esperanza FRANKENSTEIN, el monstruo