COLUMNA/DANZA: Félix Oropeza, la vanguardua de la danza venezolana

miércoles, 23 de enero de 2002
México, D F (apro)- Proveniente del barrio de San Agustín de Caracas, de malandros, marihuaneros y vagos, a sus treinta y cinco años, Félix Oropeza no sólo sobrevivió, sino que se convirtió en uno de los artistas más importantes de su país De visita en México, el coreógrafo y bailarín, cuenta que su carrera dancística se inició cuando él se encontraba estudiando la preparatoria, joven y enamorado había puesto los ojos en una bailarina del grupo escolar de danza popular tradicional Se quedó bailando, estudió la carrera completa en el Instituto Nacional del Folklor por tres años, incursionó en el ballet y finalmente llegó a la danza contemporánea, donde adquirió su verdadera estatura artística e ingresó a la compañía "Danza Hoy" Pero no todo fue miel sobre hojuelas, "vengo de una familia de militares Cuando estaba en la preparatoria yo ya tenía mis planillas y todo para entrar a la aviación Yo quería manejar aviones supersónicos Y la profesora me decía que estaba confundido, que como podía querer ser aviador y bailarín" Su respuesta siempre era la misma "las dos son disciplinas y son fuertes, así me gusta" Sin embargo, hasta el día de hoy su padre no lo ha visto bailar: "una vez me amenazó de que me iba a entrar a golpes si no me salía del grupo y nunca lo hizo" Explica que de los doce o catorce jóvenes que entraron a la escuela apenas si viven dos o tres: "la mayoría de los jóvenes de San Agustín o se meten de traficantes de armas, de drogas, son malandros, mariguaneros o cosas así La gente vive muy poco, los jóvenes se mueren jóvenes: o te mata la policía o te mata la mafia Así que yo creo que la danza me sacó de ese ambiente" --Ahora usted es de los artistas más cotizados de su país --Sí Me fui a Canadá, a Toronto, y a los tres meses ya estaba bailando Ahí hice cine, video y trabajé como modelo de Calvin Klein Di clases en Canadian Children y demás Casado con una bailarina durante ocho años, ahí le surgió la idea de crear su grupo "Agente Libre" Una compañía en búsqueda de la "fisicalidad" y de una dramaturgia sustentada en el cuerpo y en el movimiento A diferencia de sus otros colegas, Oropeza está por llevar al cuerpo más allá de sus propios límites "Me critican mucho que mi trabajo sea tan físico Pero a mí no me importa, yo nací bailando y en un barrio donde se baila salsa Mi sensación de bailar es otra Me gusta lo difícil En mi coreografía siempre he tratado de buscar un objetivo específico En mi obra ?Falsas Maniobras?, que le monté al grupo Delfos buscaba permutaciones y diseños en el espacio y que esas mismas relaciones en el espacio se convirtieran en relaciones de pasión De situaciones que habían sucedido entre ellos", explica Ahora, Oropeza quiere trabajar a partir de un guión y romper con el estereotipo de los foros Su búsqueda es hacia edificios y espacios alternos "Siempre estoy preocupado en aprender nuevas propuestas Obtener nuevas herramientas metodológicas que me sean interesantes", concluye

Comentarios