Los que más trabajaron en el 2001

viernes, 4 de enero de 2002
México, DF - Un año de tantos sobresaltos económicos y políticos afectó de forma radical el desarrollo del arte Confundidos y abotagados frente a la titánica responsabilidad de crear un proyecto cultural, los funcionarios de cultura de la gestión panista no lograron echar a andar la administración transparente y fluida que prometieron Hasta el momento, los resultados de su gestión durante un año de gobierno foxista se reducen a cifras engañosas, sonrisas forzadas y actos fulgurantes, y escenas como aquélla (basada en la vida real) donde un par de jóvenes asesinos hacen una fiesta y utilizan el cofre donde se esconde un cadáver como mesa para canapés Esto, se confirma, por citar sólo un pequeño ejemplo, en la oxidada maquinaria administrativa de las áreas de Conaculta ubicadas en avenida Revolución 1822, donde decenas de instructores de cursos de promoción cultural, amontonados, esperaron por más de seis horas, en medio del maltrato burocrático, a que algunos de sus pagos aparecieran Muchos de ellos vieron sus afanes frustrados y, no conforme con ello, fueron amenazados de que "no saldrán pagos sino hasta marzo" En medio del caos, directores de grupos de danza esperaron inútilmente a que los cheques por sus presentaciones aparecieran detrás de las pesadas carpetas llenas de permisos y remisiones absurdas Resulta paradójico que los movimientos administrativos más eficaces de este año surgieron del INBA, considerada como una de las instituciones más anquilosadas dentro de la política cultural Supuestamente era tan ineficaz, que por ello se creó Conaculta Por esta razón, la mayoría de los grupos dancísticos prefirieron utilizar los vericuetos de la Coordinación Nacional de Danza del INBA, antes de enfrentarse al inamovible Sansón de Conaculta, que lo promete todo y cumple casi nada Así, las redes de festivales del INBA resultaron la forma más seductora de trabajo para algunas de las compañías de danza contemporánea independiente La posibilidad de tener acceso a eventos organizados --festivales, cursos y simposios-- por los diferentes estados, abrió simultáneamente el camino hacia la agilización de recursos para aquellos que viven de bailar Por su parte, la UNAM sigue perdida en el limbo El Departamento de Danza pasa por uno de sus momentos más grises Pocos son los que tienen acceso a presentarse en la sala Miguel Covarrubias y sus talleres de danza poco a poco se han ido extinguiendo Resulta obvio que el Taller Coreográfico de la UNAM sigue siendo la estructura dancística fundamental, pero a pesar de la fuerza de su directora, Gloria Contreras, el grupo se vio envuelto en una trifulca contra ella, exigiendo plazas de base para bailarines Una trampa mortal, porque sin caducidad alguna, las plazas no podrán utilizarse por nuevos bailarines, jóvenes y virtuosos Gloria tendrá que cargar con fósiles inamovibles Es más que obvio que la capital del país, en cuanto promoción cultural dancística, se encuentra sumergida en el pantano de arenas movedizas que tanta administración mediocre ha generado Es de esperarse que las nuevas opciones de trabajo surjan de las instituciones estatales, más libres y menos amañadas; de no ser así, los presagios de aguacero del 2002 se convertirán en tifones sin control

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