DICCIOMANIA: Términos empresariales y eufemismos en el discurso de Fox

martes, 26 de marzo de 2002
México, D F(apro)- Aun cuando la Cumbre Internacional sobre el Financiamiento para el Desarrollo invita a la reflexión de términos como "cumbre" y "financiamiento" --o "pobreza" o "globo"--, la valoración histórica de que Vicente Fox por lo menos firmó un artículo editorial hizo prioritaria la revisión de algunos de los presidenciales --y muy empresariales-- conceptos que usó esta vez Después del título "Visión de México Monterrey: puente para un desarrollo para todos", firmado por el presidente de México, el primer párrafo del artículo --publicado en el periódico Reforma-- contiene una definición acotada de la ciudad de Monterrey, que la describe con dos conceptos generados más allá de las fronteras del pensamiento foxista auténtico: "espíritu de empresa" y "países en desarrollo"; el primero, referido a la pequeña empresa, y el segundo un eufemismo más para no llamar pobres a los países pobres La definición está al inicio del primer párrafo: "La ciudad de Monterrey, un vivo ejemplo del espíritu de empresa y la prosperidad posibles en los países en desarrollo, recibirá a más de 50 Jefes de Estado y de Gobierno de todas partes del mundo?" Algunos antecedentes de la frase "espíritu de empresa" están en la InfoPYME, un órgano informativo en la web con noticias "sobre la Pequeña y Mediana Empresas en Latinoamérica" En un artículo publicado por ese medio en octubre de 1998, titulado "El espíritu de empresa como pensamiento y cimiento para la gestión empresarial de las PYME", el concepto queda definido en los siguientes términos: "Brevemente expuesto, puede considerarse que (el espíritu de empresa) es un estilo de gestión y de organización que posee como características principales una obsesión por los resultados empresariales y una profunda convicción en la capacidad y en la voluntad de las personas y los equipos formados, con el fin de emprender la búsqueda del éxito" El principio fundamental de esta gestión, agrega el artículo, es que la empresa necesita contar con un nuevo tipo de profesional que sea, al mismo tiempo, persona de negocios y emprendedor: "La persona de negocios es aquella capaz de comprender el negocio de la empresa y de ubicarse en él contribuyendo a su éxito Por lo general, es esta persona la responsable de un negocio específico dentro de la organización, contando para ello con clientes tanto internos como externos Tal es el caso de las firmas que adoptaron, de modo formal, la organización por unidades estratégicas de negocios o bien que utilizan informalmente el concepto en la gestión de sus actividades" El texto agrega que "el espíritu de empresa" posee creencias y valores como "promover la satisfacción de los clientes ante los resultados de la empresa", "buscar la maximización del valor de la empresa y no sólo la maximización de la ganancia", "administrar la empresa con enfoque en un conjunto de áreas de resultados", y uno final: "Primero es el negocio, después la operación" Ya que sólo entonces, agrega el texto, se deberá administrar la operación como un negocio: "Todas las decisiones y acciones de la empresa deben cimentarse en el análisis de la existencia de oportunidades de mercados (?) En fin, el administrar la operación como un negocio quiere decir garantizar la calidad intrínseca y el más alto nivel de productividad" El artículo, sin autor, explica que está basado en la "Tecnología PAEX para la Gestión y el Desarrollo", que fue creada por la brasileña Fundação Dom Cabral, y que consiste en reunir a empresas medianas que no compitan entre sí para que trabajen en soluciones, tanto de gestión como de capacitación de personal El proyecto, agrega el texto, cuenta con el apoyo de mecanismos internacionales para su difusión en Latinoamérica, como el Banco Interamericano de Desarrollo En el texto de Fox, la palabra empresa --cuya segunda acepción en el diccionario académico es "unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos"-- aparece sólo en tres ocasiones --de unos 8 mil caracteres--, pero el concepto destaca justo en el primer párrafo y en el final, cuando el presidente cierra con su máxima: "En el mundo globalizado de hoy, el desarrollo debe ser una empresa global" "Desarrollo" es, por su parte, el término que mayor número de veces se repite --veintiuna--, y probablemente es el que más difusión ha tenido en estos días de la "cumbre" en Monterrey Más reciente que la historia de la palabra "empresa" --cuya utilización en el español empieza a finales del siglo XV-- el concepto de desarrollo cobra especial notoriedad en la segunda mitad del siglo XX, cuando deja de significar simplemente "la acción de desplegar un rollo" --como fue hasta 1984 para la Real Academia de la Lengua Española--, y después de la segunda posguerra nace la "teoría del desarrollo" El expresidente ecuatoriano Rodrigo Borja explica así en su "Enciclopedia de la Política" el nacimiento de la teoría del desarrollo y, por contraste, también la del subdesarrollo --con todas sus múltiples implicaciones de dominación y dependencia-- al final de la Segunda Guerra Mundial: "El concepto de desarrollo formó parte de las nuevas ideas que agitaron el espíritu de los hombres después del impacto de la conflagración mundial, y hubo una toma de conciencia de los desniveles económicos en que estaban situados los individuos dentro de los Estados, y los Estados en el concierto internacional" A partir de entonces, dice Borja, se empezó a hablar de países desarrollados y países subdesarrollados, y luego derivó en un socorrido eufemismo de quienes, explica, "no gustan llamar a las cosas por su nombre" y que se convirtió en "países en vías de desarrollo (o países en desarrollo)" En el ámbito latinoamericano, agrega, fue la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) --creada en 1948 por la Organización de las Naciones Unidas y que hoy organiza la conferencia en Monterrey--, la que señaló "el creciente deterioro de los términos de intercambio" entre los "países centrales y los periféricos", y trajo toda una teoría de la dominación y la dependencia internacionales, y del papel que en ellas juega la división internacional del trabajo Con esto, concluye Borja, se abrió un nuevo capítulo de la ciencia económica llamado a estudiar las causas, características y efectos del desarrollo pero que, siguiendo a Adam Smith, podría llamarse "las causas de la pobreza de las naciones", porque revisa los antecedentes, las peculiaridades, los conflictos y las carencias de la estructura del atraso de los países pobres Borja cita que se han dado diversas definiciones económicas sobre el término desarrollo --que para el Banco Mundial es "el aumento sostenido de los estándares de vida, lo cual comprende consumo material, educación, salud y protección del medio ambiente"-- y agrega que las descripciones no han sido suficientes porque el desarrollo --al igual que su antónimo, subdesarrollo-- es una operación que abarca todos los aspectos de la vida de una comunidad y no sólo los económicos "Esto nos lleva a distinguir el crecimiento del desarrollo, que no son iguales El crecimiento es la mera expansión del aparato productivo, mientras que el desarrollo es eso más la justa distribución de sus beneficios", dice Borja En otra entrada de su enciclopedia, Borja define un concepto que derivó del desarrollo económico, y es el "desarrollo humano", más cualitativo que cuantitativo, y que se entiende "como la suma de libertad, dignidad humana, salud, seguridad jurídica, confianza en el futuro, estabilidad económica, bienestar, cultura, educación, medio ambiente sano, satisfacción por el trabajo, buen uso del tiempo libre y una amplia gama de otros valores" En el lenguaje académico, desarrollo aparece en el vocabulario español a partir del siglo XIX, cuando llega al "Diccionario Usual de 1817" con la definición de "acción y efecto de desarrollarse"; edición en la cual "desarrollar" se define como "descoger (desplegar) lo que está arrollado, deshacer un rollo Distendere, explicare"; y en la definición de la conjugación "desarrollarse", la Academia señala que es una acción que corresponde a las semillas, a las hojas o las plantas La definición se mantiene hasta la edición de 1843 de este mismo diccionario, cuando una mínima variación agrega que "desarrollar" se refiere también al momento en que los animales o los vegetales adquieren gradualmente incremento y vigor Tres ediciones y 56 años después, en 1899, la Academia agregó que "desarrollar" es también "dar incremento a una cosa del orden físico, intelectual o moral", o "explicar una teoría y llevarla hasta sus últimas consecuencias", o, en matemáticas, "efectuar las necesarias operaciones de cálculo para cambiar la forma de una expresión analítica" "Desarrollo", para entonces, seguía siendo sólo la "acción y efecto de desarrollar y desarrollarse" En 1914, la Academia agrega el término "desarrollable", aplicable en la geometría para aquellas superficies que pueden desarrollarse, y no es sino hasta setenta años después, en la edición de 1983, cuando su diccionario manual incluye el término "desarrollado", que define como "pasado participio de desarrollar Adjetivo Dícese del país, región, etcétera, que ha alcanzado un nivel de crecimiento tecnológico y cultural"