AJEDREZ: Quién es Sergey Kariakin (o lo inútil de la experiencia)

miércoles, 17 de abril de 2002
México, D F(apro)- El ajedrecista, si empieza desde pequeño, tiene que pasar por una serie de etapas familiares/deportivas ciertamente curiosas Por ejemplo, muchos padres que tienen niños a quienes les gusta el ajedrez los catalogan como pequeños genios ante familiares y amigos Algunos de estos mentores, incluso, ponen a prueba las maravillosas facultades de sus hijos en partidas que rara vez ocurren en condiciones de torneo Se dan en comidas con tíos, primos y demás parientes, en reuniones con compañeros de la oficina o viejos amigos y conocidos La mayoría de las veces los pequeñines salen airosos en estas partidas de ajedrez ocasionales porque mucha gente que dice "jugar" al ajedrez, lo sabemos, solamente sabe mover las piezas sin mucho tino, aunque en el fondo estos jugadores ocasionales creen que el ajedrez es un juego fácil y que si no juegan bien es meramente por falta de tiempo Otro fenómeno simpático son algunas de las opiniones que se vierten sobre el ajedrez, sobre todo de gente que ignora todo acerca del juego Dicen cosas como: "tu hijo debe ser muy bueno para las matemáticas ¿verdad?", porque por alguna extraña razón, el ajedrez y las matemáticas parecen estar ligadas permanentemente desde hace siglos O bien, no falta el buen amigo o pariente que da extraños consejos como este: "Yo que tú no dejaría que jugara tu hijo al ajedrez Es un juego de ancianos Los jóvenes necesitan aire fresco y sol" Desde luego que opiniones de esta naturaleza se basan en información estereotipada sobre los jugadores de ajedrez Mucha gente cree, sin lugar a dudas, que el ajedrez lo juegan dos viejos barbados, sentados en cómodas poltronas, pensando por horas una jugada, imagen que tal vez sea tema de más de un pintor del siglo pasado Sin embargo, los que estamos en este mundo del ajedrez sabemos que tanto opiniones como acciones y reacciones de padres y tutores a veces son absolutamente ridículas Por ejemplo, hoy en día, si vemos el promedio de edad de muchos jugadores de elite, notaremos que son unos jovencitos No vayamos muy lejos: Ruslam Ponomáriov no alcanza las dos decenas de años de vida En ese sentido, Krámnik, que debe estar oscilando en los 24-26 años, resulta ser un anciano frente a los aguerridos jóvenes que cada vez desde más chicos entran al ajedrez competitivo de muy alto nivel Recordemos que Kaspárov ganó el torneo de Banja Luka siendo un adolescente, ante una pléyade de estrellas, incluyendo el excampeón del mundo Petrosián Pues bien, si todavía quedara duda de lo falso del estereotipo del ajedrecista, sepan que Sergey Kariakin, nacido en 1990, con tan sólo 12 años, actualmente maestro internacional de ajedrez, es parte del equipo de trabajo del campeón del mundo Ponomáriov Es un genio táctico y el mismo Ruslam lo considera como uno de sus colaboradores con más inventiva en el tablero En el reciente torneo abierto de Aeroflot, Kariakin logró 5 puntos de nueve posibles contra una resistencia promedio de 2562 puntos Elo Y lo que me sorprende más a mí es el valor de la experiencia Uno podría suponer que no bastan conocimientos ajedrecísticos, sino que se necesita práctica en el tablero, en la lucha, en los torneos oficiales, en las competencias Parece ser que estoy equivocado y que en ajedrez al menos, la experiencia práctica de un jugador es algo relativamente sin importancia Quizás vale más el conocimiento, el cual llega a grados enciclopédicos en estos chamaquitos que no respetan a sus mayores Sea como sea, no estamos lejos de esa broma que Willy de Winter caricaturizara poniendo a un niño de meses en una carreola, hablando por un celular y diciéndole (probablemente a otro niño de pecho) cosas de esta naturaleza: "¿Cómo? ¿Que mi récord de gran maestro a los cuatro meses fue batido ayer por 15 días? ¿Qué se cree esta juventud?? La posición del diagrama pertenece a la partida entre Tchigorin (blancas), contra un desconocido, en 1874: Juegan las blancas y ganan de manera brillante pero simple: 1Ac4+! Dxc4 2De8+! Cxe8 3 Tf8 mate 1-0

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