REPORTAJE: El repunte del cine mexicano de animación

miércoles, 29 de mayo de 2002
México, D F (apro)- En México ha habido poca producción de cine de animación por su alto costo Pero hoy, según el investigador sobre cine de animación, Juan Manuel Aurrecoechea, el panorama empieza a cambiar, pues jóvenes creadores se han interesado por el género y presentan sus trabajos en festivales internacionales Aurrecoechea, junto con Leopoldo Best, realizó la curaduría de la "Retrospectiva de cine mexicano de animación", la cual se presenta desde el 23 al 31 de mayo en la Cineteca Nacional, y luego viajará a Guadalajara, Monterrey y Veracruz La retrospectiva está integrada por 53 cortometrajes y dos largometrajes realizados entre 1935 y 2001 En entrevista, el especialista, quien prepara un libro sobre la historia de la animación en México, cuenta que el cine de dibujos en México no se ha sostenido como industria, por el peso del paradigma Disney, con el que siempre quiso competir: "En los años cuarenta y cincuenta, las personas que hicieron la animación en México, e intentaron establecer industrias, siempre se comparaban con Disney, la cual, en ese momento, era una industria poderosa y muy creativa" La otra razón, exalta, son los costos: "Producir un largo de animación era más caro que producir uno de ficción Fue hasta 1974 cuando se hizo el primer largometraje de dibujos animados: ?Los tres reyes magos?, de Fernando Ruiz y Adolfo López Portillo La cinta obtuvo apoyo del Estado, la financió Conacine con muy pocos recursos, comparada con las producciones norteamericanas, y no había ni la experiencia ni la técnica, ni el personal como para emprender una aventura de esa envergadura, y en las salas comerciales sólo había cintas de Disney" En los cortometrajes sucedía lo mismo: "Los que creó el otorrinolaringólogo Alfonso Vergara, a finales de los treinta, ocho cortos en cinco años, lo cual era una producción muy abundante para la época, se perdieron en el mar de cortos norteamericanos que pasaban entonces Es decir, no hubo un mercado que pagara a los animadores mexicanos, y se fueron a trabajar a la publicidad o se dedicaban a maquilar series de televisión para la industria estadunidense La gente más talentosa, como Ernesto López, Carlos Sandoval y Eduardo Olivares se fueron a trabajar a Estados Unidos Y México se quedó sin animación" Menciona Aurrecoechea que es muy difícil saber exactamente con cuántas cintas cuenta la historia nacional del género, pero calcula que su número oscila entre cien y 125 producciones Rememora que en los años ochenta, "la década perdida" le pegó duro a la animación: "Sólo hubo esfuerzos de estudiantes del Centro de Capacitación Cinematográfica (CUEC), el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) y la Universidad Iberoamericana; fueron verdaderamente heroicos, pero no tenían como fin conquistar un mercado amplio, sino hacer productos con mensaje político o didáctico, y es notable la falta de recursos" "EL HEROE" ABRE CAMINO Ahora hay un rumbo más positivo Según él, en los últimos años ha notado un renacimiento en la animación: "A este repunte se asocia simbólicamente el triunfo de ?El héroe?, la expresionista y pesimista fantasía urbana de Carlos Carrera, que obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1994 ?El héroe? es en muchos sentidos un parteaguas: es la primera de una copiosa producción de cintas del género apoyadas por la Dirección de Cortometrajes del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), mismas que han permitido surgir y florecer a una talentosa generación de animadores que ya han dado pruebas de calidad, obteniendo un sinnúmero de premios en los festivales internacionales" Se refiere a Rita Basulto, Eric Beltrán, René Castillo, José Angel García Moreno, Ulises Guzmán, Dominique Jonard, Juan José Medina, Rigoberto Mora, Jorge Ramírez, Guillermo Rendón y Jorge Villalobos Para él, todos cuentan con una técnica impecable y un manejo muy solvente de los procesos de animación tradicional: el manejo de marionetas, la pixilación, el ?collage?, el recorte o los procedimientos digitales Se le comenta que en la animación mexicana de los noventa surge una serie de nuevas preocupaciones, tanto formales como de contenido, así como un retorno a los temas nacionales o mexicanistas, y añade: "Sí, la herencia prehispánica y el trauma de la Conquista, como ?Malapata?, de Ulises Guzmán, y ?Catrina Posada y la gran piedra?, de José Angel García Moreno La tradición indígena en los trabajos de Dominique Jornard, por ejemplo ?Cuentos purépechas? La muerte jocosa en ?Hasta los huesos?, de René Castillo La migración hacia Estados Unidos, en ?Crónicas de Manhatitlán?, de Felipe Galindo Y las revisiones históricas, como en ?La flauta de Bartolo o la invención de la música?, de Paul Leduc, en fin" Sin embargo, destaca que la proyección de los cortos aún es muy limitada: "Los cortometrajistas están peleando espacios en las salas para que los exhiban, pero por fortuna han tenido apoyo de fundaciones y de Imcine, aunque no sea suficiente dinero; con eso se ha logrado hacer una producción más o menos respetable" --Pero no se han hecho largometrajes de animación --No, se ha realizado ?Los 3 reyes magos?, patrocinado por la empresa estatal Conacine e impulsado por el inquieto Fernando Ruiz, formado en la escuela de cine de la Universidad Iberoamericana y que había estado en el estudio de Walt Disney Luego ?Los Supersabios?, de Anuar Badín Fue producido por los hermanos Cantón Badín dijo que perdió mucho dinero con esta película y no pudo darle continuidad a su esfuerzo Después se hicieron ?Rey del espacio", un esfuerzo muy notable, se filmó con las técnicas más rudimentarias, y ?El pequeño ladronzuelo Sólo cuatro largometrajes De acuerdo con Magdalena Acosta, directora de la Cineteca Nacional, la animación es algo más que una simple fábrica de caricaturas o un entretenimiento infantil, "aunque conviene recordar que para muchos de nosotros, nuestro primer recuerdo cinematográfico está asociado a un filme de ese tipo" Prosigue: "El cine de animación mexicano nace en los años treinta, como una respuesta ante el éxito de las producciones estadunidenses Los pioneros en ese campo de la cinematografía de nuestro país utilizaron técnicas norteamericanas, pero desde el primer momento se preocuparon por darle un carácter nacional y distintivo a sus cortometrajes" Coincide con Juan Manuel Aurrecoechea de que en los noventa se da un renacimiento de la animación en el país, con artistas menos sujetos a las cargas ideológicas y más dispuestos a darle una salida libre a su inagotable creatividad CARRERA Carlos Carrera casi termina un corto de animación por computadora, titulado ?El magias? A los 12 años le prestaron una cámara súper 8 milímetros, y filma seis cortometrajes de animación Rememora: "Empecé con los dibujos animados porque era lo más accesible para hacer cine, sólo se necesitaba papel y lápiz Era muy difícil convocar a todo un equipo para producir ficción Entonces, empecé a estudiar el lenguaje cinematográfico haciendo dibujos y nunca me pregunté qué tan difícil o complicado sería sin una industria sobre esto" El realizador ha creado otros cortos con distintas técnicas: muñecos de plastilina, óleo sobre vidrio y micas con tratamiento de maquillaje con papel graso Estos son: "El hijo pródigo" (1984), "Cuando me vaya" (1986), "Mala hierba nunca muerde" (1988) y "Amada" (1988) Desea filmar un largometraje de dibujos para niños, y destaca: "Este tipo de filmes tiene el mercado asegurado Siempre hay mucha demanda de películas para infantes, pero el problema es financiar un proyecto de esas características, es muy costoso Las películas de ficción más caras están alrededor de los 3 millones de dólares, y las más baratas de animación cuestan 5 o 6 millones de dólares"

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