ARTES PLASTICAS/ TRAS EL TRAZO: Nueva Hampshire alberga la muestra de José Clemente Orozco

miércoles, 19 de junio de 2002
México, D F (apro)- Luego de su exhibición en el San Diego Museum of Art, la exposición "José Clemente Orozco en Estados Unidos, 1927-1934" se inauguró el 8 de junio en el Hood Museum of Art, de Hanover, Nueva Hampshire Tras cuarenta años de no presentarse en el vecino país del norte una muestra del muralista nacido en Jalisco en 1883, ésta --curada por Renato González Mello, investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, y Diane Miliotes, curadora del Hood Museum-- parece tener buenos augurios En San Diego se expuso del 9 de marzo al 19 de mayo, y ahora estará, durante seis meses, hasta el 15 de diciembre próximo en el Hood Museum of Art, de donde viajará a la Ciudad de México para su presentación del 25 de enero al 13 de abril del 2003, en el Carrillo Gil, de San Angel González Mello, quien actualmente prepara un libro sobre aspectos esotéricos en la obra de Orozco, explicó en entrevista con Apro que, desde 1993, comenzó a trabajar en la investigación que dio origen a la exposición de más de un centenar de obras que incluyen pintura, grabado, dibujo, acuarela, así como estudios preparatorios de proyectos murales realizados por el pintor en tres universidades estadunidenses "Buscamos mostrar un conjunto significativo de las obras de Orozco producidas en Estados Unidos El estuvo en ese país entre 1927 y 1934, lo visitó otras veces, pero ésta fue la más importante" Se explica en los textos de la exhibición que el pintor llegó a Nueva York en diciembre de 1927, cuando tenía 43 años de edad y era ya reconocido como uno de los artistas principales del muralismo mexicano La selección, que nunca antes se había reunido en una sola muestra, comienza con la serie de dibujos "México en Revolución", que el creador inició en 1926, estando todavía en México, y abarca una parte de su producción en Estados Unidos que, dice la información, muestra el impacto que su estancia en ese país tuvo en su obra: "De esta manera, los visitantes verán, además de sus pinturas y dibujos de personas y paisajes de México --"Colinas mexicanas" (1930) o "Desfile zapatista (1931)--, representaciones de la moderna metrópolis estadunidense: sus rascacielos y puentes, sus obreros y todos aquellos que perdieron sus empleos durante la Gran Depresión" Al respecto, dice González Mello: "Se logró reunir una parte de la producción de Orozco en Estados Unidos no tan conocida; quizá lo que se difundió más fueron los paisajes mexicanos, pero para el pintor formaban parte de un proyecto mucho más ambicioso en el que hay cuadros sin magueyes "El caso más claro sería el de ?Los muertos? (1931), que publicaron una vez en la revista Proceso, pero habría muchas otras, que no tienen tanto que ver con la representación que se hacía en Estados Unidos de lo mexicano y que, quizá, por eso corrieron con menos fortuna, porque no cubrían las expectativas que se hacían los norteamericanos sobre México" La obra mencionada se reprodujo en la portada del semanario tras los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, ocurridos el 11 de septiembre del 2001, porque la imagen plasmada por Orozco muestra una catástrofe de rascacielos que se derrumban unos sobre otros en una visión apocalíptica y escalofriante Describía el reportaje sobre el cuadro: "Destrozados, con sus estructuras metálicas retorcidas asomando como venas reventadas, los edificios semejan incontenibles ríos de fierro, concreto y horror El cataclismo auguraba una herida profunda a los símbolos de la grandeza estadunidense" Y el autor de "Orozco, ¿pintor revolucionario?", dijo entonces sobre el cuadro: "Sí es profético, pero no porque diga lo que va a pasar Orozco no era clarividente, sino lúcido Es un cuadro profético porque muestra una visión muy pesimista de la actualidad y la transfiere a un tiempo indeterminado" Organizada por el Hood Museum of Art, el Museo de Arte Alvar y Carmen T Carrillo Gil y el Instituto Nacional de Bellas Artes, entre otras instituciones de México y Estados Unidos, la exposición da cuenta también de los murales que el pintor realizó para el refectorio del Pomona College en Claremont, California; la New School for Social Research, en Nueva York, y la biblioteca del Dartmouth College en Hanover Este último se considera uno de los proyectos más ambiciosos del muralista para quien, dijo en alguna ocasión, "la pintura más elevada, más lógica, la más pura y fuerte, es el mural" La exposición se complementa con un catálogo ilustrado y editado en inglés y español, con textos de Dawn Ades, Alicia Azuela, Jacquelynn Bass, Karen Cordero, Rita Eder, Renato González Mello, Diane Miliotes, James Oles, Francisco Reyes Palma y Víctor Sorell

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