CINE/PERMANENCIA VOLUNTARIA: "La suma de todos los miedos", bombas atómicas, terorismo, nazis y ruso

martes, 25 de junio de 2002
México, D F (apro)- Con el nazismo resurgiendo en Europa y el pánico de un segundo ataque terrorista en Estados Unidos, se crea el escenario perfecto para la película "La suma de todos los miedos" Alumnos de Hitler de diferentes países se reúnen para detonar una bomba nuclear en un estadio de futbol americano, con el fin de que gringos y rusos luchen entre sí --se revive el viejo temor de una guerra nuclear-- Sin las dos potencias interfiriendo en los asuntos de otros países, los grupos ultraderechistas podrán actuar libremente y hacer lo que deseen con los estados a los que pertenecen El comunismo ha muerto, el nuevo enemigo es el neonazismo Todo comienza cuando el político Nemerov sube a la presidencia de Rusia y pide a Estados Unidos no intervenga en el conflicto con Chechenia; acto seguido, un feroz ataque con armas químicas en ésta pone en alerta a la Unión Americana Para todos en el gobierno, Nemerov es una amenaza, excepto para Jack Ryan (Ben Affleck), un joven analista que ha seguido la trayectoria del actual presidente ruso, y por lo tanto duda de su culpabilidad Ryan será el encargado de llegar al fondo del asunto y evitar que se desate una catástrofe Basada en la novela del best seller de Tom Clancy, que lleva el mismo nombre y que, por cierto, presenta a los árabes como los portavoces del terrorismo y no a grupos neonazis, "La suma de todos los miedos" no presenta ninguna sorpresa Carece de suspenso, le falta tensión; tan sólo es un panfleto que dice: no al terrorismo No hay un buen guión, ni buenos balazos, ni peleas espectaculares; únicamente se juega con el miedo y confusión que experimentó una nación víctima de un ataque terrorista y la paranoia de que esto vuelva a suceder

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