BUZON DE APOCRIFOS: ¡Ay, ojón!

lunes, 3 de junio de 2002
México, D F (apro)- Estimados lectores: que no les digan, que no les cuenten que los dibujos, pinturas, carteles, anuncios revistas ilustradas, cómic y sobre todo el cine y la TV, y esta última principalmente, en fin, todo medio de comunicación visual, no socializa al que es objeto de la misma Sostener esa opinión es una solemne tontería en el mejor de los caos; en el peor, una rufianería al servicio de quién sabe que intereses Tengo mis buenas razones para afirmarlo, pues de los cinco sentidos que tienen, el de la visión, a través de este servidor de ustedes, el ojo, perciben la luz y les doy a conocer el color, forma, volumen, distancia y movimiento de los cuerpos que los rodean ¡Casi nada, eh! Y eso no es todo Reflexionen La mayoría de sus conocimientos los obtienen gracias a mí y antes de que se lo confirmen las palabras, ya que antes, mucho antes que hablar, el niño ve y mira todo lo que está a su alrededor Y aún hay más Tengan presente y nunca lo olviden, que las cosas que ve, informan y conforman su saber y creencias, al mismo tiempo que el modo como ven, según su saber y creer, afectan a los objetos que miran Al respecto de lo hasta aquí escrito, tienen un ejemplo irrefutable Como ya saben, no por nada, los pintores y los artistas plásticos en general, desde fines del Siglo XIX y en buena parte del pasado, fueron los primeros, con sus "ismos", en tener una plena conciencia de un nuevo y conflictivo mundo, anticipándose en ello a los literatos Debido a su capacidad receptiva, de captación y plasmación, los más sensibles entre los mismos fueron los primeros que con mayor penetración y fuerza supieron ver y expresar el nacimiento y crisis de crecimiento de un mundo que, bien a bien, ustedes, mis queridos lectores, hoy todavía no saben dónde va También deben tener presente y no olvidar el dónde, el cómo y el por qué aparecieron esos artistas representativos, padres de la pintura moderna, los que usaron de manera tan singular a este servidor de ustedes Ellos, adelantados, exploradores de ese nuevo mundo, salvo raras excepciones, crearon al aire libre, en buhardillas o sótanos insalubres, vivieron en una bohemia de pobreza lindante con la miseria, a lo que hay que añadir que fueron objeto de ridículo, burla, desprecio y rechazo, por no comprenderlos, de un mundo burgués firmemente establecido, satisfecho de sí mismo y que se creía inconmovible y eterno, que en sus gustos plásticos se contentaba y no iba mas allá de los cánones académicos En ese mundo petrificado, abotargado de seguridad, casi siempre a través del escándalo, esos "terroristas del arte" enseñaron al hombre a mirar y comprender de manera distinta a los objetos y al entorno que los envolvía, realizando con ello uno de los hechos importantes del pensamiento de su época y dejaron en herencia a la de ustedes Igualmente tienen que tener en cuenta y nunca olvidar que ese hecho ejemplar fue llevado a cabo por hombres que con su obra evidenciaron una franca rebeldía y afanes de desestabilización renovadora, delatores de una inquietud angustiada ante una realidad convencional, concretada en una protesta, e incluso en una insurrección contra lo establecido, expresión de su inconformismo alimentado y sostenido por la necesidad y búsqueda de más significados, de nuevos valores, de nuevos cauces para el arte y este servidor indispensable de ustedes, el ojo del hombre en general Con ello, esos artistas plásticos, después reconocidos como maestros, les dejaron en herencia una magnífica lección: la del ejercicio, a pesar de la pobreza y angustia en que vivieron, de su derecho a la libertad de interpretar lo que abarcó su mirar; su derecho a la libre crítica de lo instaurado ¡Bien por ellos! Honor a quien honor merece Ya para terminar, una pregunta que, espero sepan perdonar, no tiene nada de inocente Ustedes, lectores, que caminan en ese su Siglo XXI por la senda denominada la de la cultura de la imagen, herederos de tan magnífica lección, su ojo, insaciable devorador de fotos de revistas ilustradas, de dibujos de cómic, de imágenes en movimiento, es decir, cine y principalmente la TV, ¿cómo miran programas, concursos manipulados, como EL GRAN HERMANO? ¿Cómo mirarán al campeonato Mundial de futbol, cuya directiva se encuentra bajo sospecha? ¿Con el libre ejercicio de su derecho a la crítica o con todo lo contrario? Suya es la palabra Con el deseo y esperanza que la respuesta que encuentren los confirme como dignos herederos del magnífico ejemplo dado por los padres de la plástica moderna, se despide con afecto su seguro e insustituible servidor EL OJO

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