BUZON DE APOCRIFOS: ¡Fair play!

lunes, 1 de julio de 2002
México, D F (apro)- Estimados colegas en la pasión futbolística: les escribo de nuevo porque estoy que me lleva el tren al ver que la incompetencia o estupidez de los que mandan en la FIFA, están dando en la torre al deporte de nuestros amores y con ello justificando las críticas de los más enconados y acres detractores de tan noble y apasionante deporte Vean Este servidor, como tantos millones de ustedes, fervoroso espectador, sea en el campo o en la televisión, de los encuentros de futbol, estaba legítimamente orgulloso de que uno de los conceptos más hermosos y necesarios para la buena relación entre los humanos haya tenido su origen en el ejercicio del deporte Me refiero a la consigna del fair play (juego limpio), frase que sintetiza magistralmente todo lo que los hombres debemos tener en cuenta y no olvidar si aspiramos a la mejor convivencia con nuestros semejantes, ya que encierra las ideas de justicia, imparcialidad y competencia, y a las que hay que añadir la de decoro, tanto en su significado de seriedad y honestidad en pensamiento y acción, como el de estima de la dignidad propia y ajena; frase que recuerda tanto a los deportistas como a los espectadores que los valores espirituales son más importantes que los méritos físicos Por lo expuesto, digo, me regocijaba que en las mayores justas deportivas, como por ejemplo la de la Copa Mundial, se insista y exija el juego limpio; que previamente a todo encuentro se exhiban mantas con tan noble lema Me sentía orgulloso de eso y, tonto de mí, como les dije en mi anterior artículo, incluso llegué a pensar que en este mundo que nos ha tocado vivir, de adelgazamiento del Estado, encogimiento de soberanías y pérdidas de identidad en aras de la globalización, pensé, repito, que el Campeonato Mundial de Futbol era uno de los últimos reductos de la limpia reivindicación de los nacionalismos Desafortunadamente ya muy poco me queda de tan sencilla y estimulante alegría e ingenuo pensamiento Malo es que los entusiastas aficionados al futbol, arrastrados por la pasión a veces, otras empujados por partidismos locales o por patriotismo mal entendido, como sucede en la Copa del Mundo, la inmensa mayoría de las veces olviden la noble consigna del juego limpio y caigan en no escatimar gritos de desafío y burla, silbidos ofensivos y hasta los insultos más soeces dirigidos a los contrincantes del equipo de su preferencia, ya que ello los muestra como personas sin educación, dignidad o decoro Para mi vergüenza, he de confesar que este servidor, en más de una ocasión, también ha caído en tan criticable situación; situación que mancha al futbol de dar armas a sus implacables detractores Malo es ello, sí, pero mucho peor es que los picudos de la FIFA, sus dirigentes, por ineptitud o imbecilidad congénita, tomen decisiones que por sus resultados lo manchen mucho más y hagan bueno el refrán de piensa mal y acertarás ¡Pues qué! ¿Acaso es demostración de inteligencia y capacidad que antes de la Copa del Mundo, que está por terminar en estos días, llevaran a cabo una intensa campaña en favor del fair play y enunciaran toda una serie de medidas para garantizarlo y al final salir con que no, ya que sí, que a Chuchita la bolsearon? ¡Ay, jijos! Y lo más vergonzoso de tal hecho no se ha debido a que los jugadores respetaran o no respetaran el juego limpio, sino a que los picudos de la FIFA designaron para partidos clave a árbitros faltos de experiencia, que con sus discutibles y discutidas decisiones, dieron el triunfo al equipo de casa, asegurando su pase a las semifinales Decisiones arbitrales, por arbitrarias tan evidente y escandalosamente discutibles, que no han podido ser acalladas, adecentadas ni exoneradas con la siempre socorrida hoja de parra de achacarlas al "error humano" Decisiones tan afectadas por la sombra de la duda, que han dado pie a que la opinión pública, de manera simbólica, pues no hay otro modo, haya sentado en el banquillo a los dirigentes de la FIFA, bajo la acusación de haber castigado con fuera de lugar al fair play, en el mejor de los casos por ineptitud o imbecilidad, en el peor, por haberlo sacrificado a los intereses económicos Lector, ¿cuál es su opinión al respecto? Por mi parte, pienso que lo mismo da que sean ineptos, estúpidos o codiciosos, el punto es que esos desgraciados están desgraciando a nuestro deporte rey Una aclaración: los jugadores coreanos y su público nada tienen que ver de las componendas de los "padrinos" de la FIFA Se limitaron a hacer lo que era su deber y lo hicieron muy bien, por lo tanto, felicitaciones para el equipo por haber llegado donde llegaron; a la afición, un saludo con admiración y respeto por su ejemplar conducta Y que Dios proteja a nuestro deporte y lo libre de las malos dirigentes JUAN AFICIONADO

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