CINE/PERMANENCIA VOLUNTARIA: "Bendito infierno"

lunes, 1 de julio de 2002
México, D F(apro) La película de Agustín Díaz Yanes, "Bendito infierno" (Francia-Italia-España-México, 2002), cuyo título original es "Sin noticias de Dios", resulta caótica La cinta trata sobre dos ángeles, uno proveniente del cielo (Victoria Abril), otro del infierno (Penélope Cruz), que tienen como misión ganar, para sus respectivos bandos, el alma para un boxeador (Demián Bichir) Si el alma de este boxeador cae en el infierno, sería el fin del cielo, lugar que se queda poco a poco sin habitantes ¿Por qué el alma de un pobre diablo decidirá la suerte del cielo y el infierno? Nadie lo sabe Lo único que se sabe es que las cosas insignificantes podrían ser de suma importancia Pretexto que nunca termina de convencer Después, la salvación del boxeador pasa a segundo término y nos concentramos en las dos ángeles: su relación entre ambas, con sus jefes y con el alma en desgracia Pero nada se profundiza y ninguna acción se justifica, y por si fuera poco, siguen apareciendo elementos y personajes que nunca llegan a nada Es, por ejemplo, el caso de Jack (muy bien interpretado por Gael García), el delegado número uno del infierno, quien ha a descubierto una conspiración en su contra (nunca sabemos en qué consiste) pero que forma parte importante de la historia ¿Quién fue Jack en su vida terrena, y por qué luce y actúa como el personaje que interpreta Gael en "Y tú mamá también"? Es todo un enigma Y así muchas otras cosas Todas las acciones y sucesos parecen no tener sentido, y Dios nunca aparece para poner orden Visualmente estupenda, "Bendito infierno" termina siendo una salpicada de muchos elementos, crítica social, moral y política, dos chicas sensuales, un poco de humor negro que ameniza la cinta y estupendas actuaciones La cantidad de esos elementos son tantos, que nunca llegan a tener sentido, a pesar de que la falta de orden divino que se traduce en un mundo caótico sea intencional

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