TRAS EL TRAZO: El Juan Diego de González Camarena

jueves, 8 de agosto de 2002
México, D F(apro)- Aunque la imagen oficial del ahora santo Juan Diego es un óleo realizado en el siglo XVIII por autor anónimo, comienza a difundirse prolíficamente la obra "Milagro del Tepeyac" de Jorge González Camarena Perteneciente a la colección del Museo Soumaya, la obra de González Camarena (Guadalajara, 1908) contrasta con el oficializado "verdadero retrato de Juan Diego", en varios aspectos Se pueden mencionar primero el colorido y la luminosidad del cuadro del muralista, realizado en 1947, cuando trabajaba como pintor de los famosos calendarios "Galas de México" y para los cuales realizó más de 60 imágenes La obra novohispana, en cambio, es de colores ocres y refleja poca luz como, sin duda, fue el estilo del arte religioso de la época y que se repite en muchas obras del acervo de arte sacro del siglo XVII y aun del XVIII Pero es la imagen de Juan Diego lo más contrastante El óleo anónimo fue impugnado desde que se hizo público su carácter oficial por mostrar un Juan Diego "españolizado" con barba, cabello ondulado y nariz recta, "se parece más a Hernán Cortés que a un indígena", han señalado diversos representantes de las etnias del país González Camarena, autor también del mural "La conquista" que se exhibe en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, pintó un Juan Diego vestido de manta, cubierto con un jorongo, postrado en las raíces de un nopal ante la imagen guadalupana Ostenta, parafraseando a Carlos Monsiváis en su artículo "En los alrededores de la Quinta Visita" publicado en el semanario Proceso (No 1343) de esta semana, la "apostura de los indígenas de calendario" Mónica López Velarde Estrada, curadora e investigadora del Museo Soumaya, describe en un texto publicado por el recinto en su cuadernillo de actividades del mes de julio, el estilo utilizado por González Camarena en los calendarios: "Se distingue por una amplia paleta de colores brillantes; paisajes geometrizados, formas que hoy identificamos como art decó mexicano; un universo de motivos patrióticos en mazorcas, pedazos de pirámides, lábaros; pero sobre todo, lo adivinamos en aquellos personajes que más que dibujados parecen esculturas que como judas gigantes presencian ?acartonados? el destino de una nación" La investigadora señala que el cuadro plasma la tercera aparición de la virgen de Guadalupe Para retratar a Juan Diego --continúa López Velarde Estrada-- el muralista tomó como modelo a un amigo suyo, el también pintor Víctor Magallón, del cual no da mayores datos La autora llama la atención sobre la firma de González Camarena que aparece, dice, en el extremo opuesto del cual solía firmar el pintor, con el seudónimo LEGO que proviene de GOnzáLEz, así como sobre "el monito" que antecede a la firma y con el cual --agrega la curadora-- representó a Arturo Jorge, hijo del pintor que murió en 1939 a la edad de tres años: "Fiel a lo que será su espejo diario, Jorge González Camarena en ?Milagro del Tepeyac? eligió el tema que tanto le inquietó: la fusión de dos culturas Para referir el nacimiento del catolicismo el pintor busca como marco la mexicanidad a través del dibujo y el color de formas cargadas de referencias nacionales El autor que rara vez se paró en una iglesia, con esta obra también nos habló de él y su emoción: el oculto recuerdo del hijo enlazado por una línea de devoción" Esto último lo explica la investigadora a partir de la aplicación del "cuadratismo", un esquema formal de trabajo utilizado por González Camarena, que divide el cuadro en ocho porciones rectangulares, divididas a su vez por, una cruz, en cuatro triángulos De ahí, sigue la curadora una línea diagonal que va del pecho de la guadalupana al monito Otras representaciones pictóricas de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe pueden verse ahora en el Museo de la Basílica de Guadalupe, así como en la página web denominada Proyecto Guadalupe, en la cual se reproducen, entre otras, la titulada "Juan Diego y su tilma" realizada en estilo bizantino en el siglo XX, de autor desconocido En Proyecto se puede ver también el ya inexistente dibujo a lápiz "La patrona" de Manuel Ahumada, que se expuso hace un par de años en el Museo José Luis Cuevas en la muestra "Homenaje al lápiz", y que al llevarse a la ciudad de Guadalajara, al Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, fue destruida por dos jóvenes por considerarla "ofensiva" a la religión católica El dibujo de Ahumada plasma a Juan Diego mostrando su tilma atada al cuello En a tela aparece en lugar de la Virgen de Guadalupe la figura sensual de Marilyn Monroe desnuda En aquel momento, el cardenal Juan Sandoval Iñiguez, obispo de Guadalajara, exigió dejar en libertad a los destructores, se ofreció a pagar los 300 dólares en los cuales estaba valuada la obra, y advirtió a los artistas que no "sean sinvergüenzas y no se cobijen en la capa del arte para expresar cualquier cosa"

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