BUZÓN DE APÓCRIFOS: Carta del Tío

lunes, 17 de noviembre de 2003
"Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo": Jorge Santayana México, D F, 17 de noviembre (apro)- Mister George W Bush Estimado sobrino: por tu culpa estoy que me lleva el diablo ¿En verdad entiendes para que sirve la cabeza? ¡Para memorizar y reflexionar, carajo! No pretendo que lo hagas sobre el lamentable ejemplo de tu honorable padre Lo tienes demasiado cercano La cosa va más lejos Lo digo porque así como en sus inicios los revolucionarios franceses creyeron ingenuamente que en todo el mundo se debía adoptar el régimen republicano y estaban en su derecho imponerlo donde no se hiciera, veo con inquietud creciente, con diferencias del caso, claro, que a esta altura del partido, el gobierno que tu encabezas, en su entusiasmo de paladín de la democracia y el libre mercado internacional creen lo mismo: que los mismos deben ser adoptados mundialmente y que están autorizados e incluso obligados ha imponerlos allí donde no se haga y más si de plano se los rechaza También te informo que me inquieta que estés encarnando en su forma más intensa el egotismo nacional que siempre ha caracterizado a nuestro país Te confieso que ambos hechos me soliviantan, ya que la historia nos muestra y demuestra que esas actitudes son proclives a la paradoja y ella, como deberías saber, muy bien puede exhibirnos como cínicos prepotentes, exponiéndonos al ridículo, a la burla de los otros y, por añadidura, llevarnos a la pérdida de prestigio y de autoridad ¡No la friegues! Reflexiona Así como el celo propagandístico de la Revolución llevó a los ejércitos franceses a diversos países para expulsar a reyes e implantar la república, el mismo, al no saber, no poder o no querer evitar que el saqueo de los pueblos liberados sirviera para alivianar las dificultades económicas del gobierno revolucionario francés, hizo así a sus guerras menos guerras sagradas por la libertad, y mas guerras de agresión e intervención, como tantas otras que en el mundo ha habido Estimado sobrino, ¿puedes asegurarme que tus "guerras preventivas" contra Afganistán e Irak no participan y están libres de esa paradoja? ¿Estás seguro que en la inmensa mayoría de los pueblos no se percibe la mefítica "jedentina" a gas y petróleo que ambas generaron y siguen despidiendo? Y las denominadas liberación y reconstrucción de Irak, por ejemplo, ¿no les faltan y más bien les sobran los que las ven más como botín de guerra que otra cosa? Tú me dirás, pero no te hagas pato al responderme Por otra parte, tengo para mí y eso me calienta, el que encarnes en su forma más intensa el egotismo nacional que caracteriza de siempre a nuestro país, encarnes también (aclaro: con las diferencias debidas en tu caso) el conjunto de síntomas, actitudes y acciones que conforman y caracterizan el síndrome del "napoleonismo", es decir, del hombre que por ponerlos al servicio de intereses individuales, corrompe y traiciona las más altas y deseables virtudes humanas Aclaremos Por si lo ignoras o lo has olvidado, te informo que has de saber que la enorme explosión de energía y entusiasmo que produjo la posibilidad de establecer la libertad, la igualdad y la fraternidad para todos los hombres, o lo que es lo mismo, la de alcanzar la felicidad colectiva, fueron desvirtuadas por Napoleón al propagarlas como servidoras, más que otra cosa, de su muy particular sed de gloria, su afán de poder y codicia individual, servidumbre que las degeneró, por lo que fueron causa de grandes calamidades para la vieja Europa Mas ésa es otra historia, como dijo un escritor inglés Sigamos con las consecuencias que produce el síndrome del "napoleonismo" Consecuencias: en primera instancia, corrupción y su subsiguiente desprestigio, por buena y promisoria que pueda ser su esencia, del ideal o paradigma, como gustes llamarlo, cuando su defensor o grupo de defensores actúan movidos por el síndrome del "napoleonismo", lo que lleve a que sea visto con desconfianza y hasta con hostilidad, lo que genera resistencia que puede terminar en rechazo En segunda, que si al paladín o los paladines de cualquier causa los mueve el síndrome del "napoleonismo", por fuertes que sean o quizás por ello, inevitablemente despiertan sospechas y recelos y hasta rencor que muy bien puede convertirse en oposición que pede degenerar en rebelión y así, cuando ese paladín o grupo de paladines movidos por el síndrome del "napoleonismo" napoleónicamente, valga la redundancia, busquen ayuda, aliados, si los logran, más bien los consigan por interés, por conveniencia, por miedo y no por convicción, solidaridad, simpatía Triste cosa lo expuesto, ¿o no? Ni modo, eso es lo que nos muestra y demuestra la historia Pregunto, para terminar: estimado sobrino, el gobierno que tú encabezas y los aliados que apoyan sus decisiones, ¿no ocasionan y propagan los sentimientos, actitudes y acciones expuestos más arriba? Tienes la palabra Espero que por tu bien y la causa que defiendes, como te dije anteriormente, no te hagas pato al hacer uso de la misma Ten presente que cuando el río suena? Tu tío que te quiere SAM

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