REPORTAJE: La literatura apócrifa en la red

lunes, 15 de diciembre de 2003
*Benedetti y García Márquez, entre las víctimas México, D F (apro)- Nada es confiable en la red, en la profusa red, donde centenares de documentos circulan con el propósito de desorientar, confundir y, en algunos casos, como sucede en la literatura, incluso, denostar Así sucedió al Premio Nobel, Gabriel García Márquez, con los textos apócrifos “La Marioneta” (poema) y “Carta a Bush” (durante la guerra de Irak); ahora ha sido el poeta uruguayo Mario Benedetti la víctima perfecta Se trata del escrito “La Locura”, en la cual alguien le atribuyó una narración que interactúa diversos sentimientos y estados humanos que encarnan personajes, como el Aburrimiento, la Intriga, la Curiosidad, el Entusiasmo, la Euforia, la Alegría, la Duda, la Apatía, la Verdad, la Soberbia, la Cobardía, la Pereza, la Fe, la Generosidad, la Timidez, la Voluptuosidad, el Egoísmo, la Mentira, la Pasión, el Deseo, y el Olvido Según la trama, todos ellos se reúnen para jugar a las escondidas bajo una convocatoria de la locura Y desde ahí se explica cada una de las características de los sustantivos utilizados en base a sus cualidades establecidas bajo los parámetros de los lugares comunes Por ejemplo: “Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura como siempre tan loca les propuso: ¿vamos a jugar a la escondidas? La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: “¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?” Después de establecer mediante adjetivos las supuestas características de cada uno de los participantes, la Locura decide buscar a sus amigos y entonces se describe, otra vez mediante los lugares comunes, los sitios donde cada uno de los sustantivos utilizó para esconderse “La Mentira se escondió en el fondo de los océanos… (mentira, se escondió detrás del arco iris) “La Pasión y el Deseo, en el centro de los volcanes “El Olvido… se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante “En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo “Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas “De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir dónde esconderse “Así fue encontrando a todos “Al Talento entre la hierba fresca… “A la Angustia en una oscura cueva… “Hasta el Olvido…ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas (sic)” El texto termina cuando la Locura no logra encontrar al Amor: “…El Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas… tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas… Cuando de pronto un doloroso grito se escuchó… “Las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía qué hacer para disculparse: lloró… rogó… pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo “Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra a las escondidas, el Amor es ciego… y la Locura siempre lo acompaña” Al igual que le sucedió a García Márquez, quien manifestó su tristeza ante el hecho de que alguien pensara que pudiese escribir tan mal, es de esperarse que Benedetti se manifestará públicamente ante “La Locura” El caso Borges Jorge Luis Borges también pasó por algo similar, aunque no en la red Según un artículo publicado en Proceso el 22 de mayo de este año por Rafael Olea Franco, investigador de El Colegio de México, los caminos de la celebridad son siempre misteriosos e inextricables: “Ahora que Borges es el escritor más influyente, resulta paradójico saber que el texto llamado ‘Momentos´o ‘Instantes’ es uno de los más famosos que se le atribuyen De seguro cualquier lector reconocerá de inmediato algunas de las líneas de ‘Instante’ (“Si pudiera vivir nuevamente mi vida/ en la próxima trataría de cometer más errores”), puesto que ha alcanzado una difusión enorme, a tal grado que ya es común verlo reproducido y enmarcado en algunas instituciones, a partir de las múltiples versiones del texto recogidas en manuales de buenos consejos o incluso de geriatría” El especialista en Borges cuenta que el poema fue introducido en México por la revista Plural, que dirigía el poeta Jaime Labastida Lo reprodujo en 1989 Y señala: “La primera vez que alguien basado en mi pretendida autoridad de borgista, me pidió que le trasmitiera el texto, tuve que confesar que no lo conocía, salvo por difusas referencias; pero al mismo tiempo, picado por mi orgullo de académico, prometí conseguirlo; no costó trabajo, ya que la popularidad de ‘Instantes’ ha merecido su inclusión en numerosas publicaciones periódicas “Al leer el poema llegué a dos conclusiones: La primera, que de acuerdo con el nivel poético que Borges alcanzó en su madurez, sería insólito que él hubiera escrito un texto tan ‘chabacano’(no se me ocurre una palabra menos inocua); también pensé que algunos ‘versos’ (“Sería más tonto de lo que he sido (…) Sería menos higiénico (…) comería más helados y menos habas”) inducían a creer que, en el mejor de los casos, se trataría de una mera boutade de Borges (‘puntada’ o broma, diríamos en español mexicano) “La segunda conclusión fue que no podía convertirme en censor de las lecturas ajenas, por lo que daría el texto a quien me lo pidiera, pero bajo una advertencia y con una adición; la advertencia: comunicar que era absurdo adjudicarle ‘Instantes’, porque en la mayor parte de sus líneas este escrito no alcanzaba ningún nivel poético; la adición: entregar el texto solicitado junto con algunos de Borges que, a mi juicio, podrían representar mejor sus virtudes poéticas”

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