ADELANTO DE LIBROS:"Infancia sin amparo", de Judith Calderón Gómez

lunes, 29 de diciembre de 2003
México, D F, 29 de diciembre (apro)- Con el subtítulo “La realidad que enfrentan los niños de la calle”, la periodista Judith Calderón Gómez da a conocer su extenso reportaje de investigación “Infancia sin amparo” Con el sello de Grijalbo y del diario, La Jornada –en el cual trabaja desde 1984--, la reportera explica en la introducción los lineamientos de este verdadero ensayo periodístico: descripción del albergue de la Procuraduría capitalina de México, el Consejo Tutelar para Menores, el Encuentro Latinoamericano de los Chicos del Pueblo en Argentina (1990), las cooperativas infantiles brasileñas para la subsistencia infantil, las cifras de los niños indigentes de Argentina, Brasil y México, la realidad guatemalteca, crímenes contra pequeños en Centroamérica, la historia de “Charly”, Cuba país sin niños de la calle, y un resumen del llamado “Poema pedagógico”, de Antón Makarenko, donde se muestra la vida infantil rusa de principios del siglo XX Egresada de la ENEP Acatlán, Calderón Gómez escribió un trabajo sobre violencia en el seno familiar publicado en el libro “El triángulo del dolor”, del doctor Ernesto Lammoglia El siguiente es el prólogo a “Infancia sin amparo”, preparado por Guido Peña: * * * Le llaman mamá calle, porque con todo y el tono grisáceo de asfalto es el lugar donde hallaron cobijo La calle, todos lo sabemos, es peligrosa Procuramos estar el mínimo indispensable en ella por los riesgos que entraña Y, sin embargo, todos los días, prácticamente a cualquier hora, cientos, miles de niños las recorren en busca de sustento, adaptan sus espacios para el descanso, satisfacen sus necesidades primarias y pasan sus tiempos de ocio y solaz en ella Mamá-calle tiene regazo de concreto Pese a ello, se supone más confortable que el hogar donde nacieron; si no, ¿qué impulsos los llevaron a abandonarlo y exponerse a riesgos y peligros? Mamá-calle es canija, pero mamá y papá biológicos, por lo menos para estos niños, son peores Judith Calderón --reportera sagaz e incisiva-- parte de una historia, la de Amparo, para contarnos muchas: las de los niños en situación de calle La infancia, nos dice Judith Calderón citando a Freud, es destino Y el destino de miles de niños en México, en Centroamérica, en Sudamérica, está en riesgo Casi se volvió un lugar común decir que la niñez es el futuro de un país ¿Cuál es entonces el futuro que conciben los gobiernos y sociedades con miles de menores abandonados a su suerte? Nuestra periodista tiene, como decía Renato Leduc, la tenacidad de la mosca Su preocupación por este tema se inició a principios de los noventa, cuando se topó con Amparo, una niña recluida por el supuesto delito de robar a otra menor La investigación que usted tiene en sus manos es producto de diez años de labor Y es una historia circular Apenas hace unos meses Judith se reencontró con el personaje que motivó este trabajo Y la misma Judith constató un hecho lamentable que ya han adelantado los educadores que apoyan a estos menores: la calle ejerce en nuestros niños un flujo fatal; casi nadie puede salir de ella Más de una década después, Amparo continúa en la calle Pero Amparo, decíamos al principio de estas líneas, es espejo de muchas historias A más de diez años de distancia, ¿cuántos niños de la calle continúan allí? ¿Cuántos niños abandonaron su hogar en esos mismos diez años? ¿Cuántos niños lo harán en la próxima década? Y en medio de esas historias se imbrican otras de violencia familiar, abuso, narcotráfico, pederastia, prostitución infantil, enfermedades de transmisión sexual, pobreza, abandono, homicidios, persecución policial y denuestos El problema de los niños en situación de calle no se limita a menores arrojados a la intemperie, que cargan el estigma de delincuentes, desbalagados y drogadictos Se trata de un fenómeno social de múltiples caras que aquí y ahora, en 2003, ya alcanzó dimensiones desproporcionadas Hay un acierto más en este texto Ahora que en México la esposa del presidente Vicente Fox, Marta Sahagún, trivializa los problemas sociales, incluido el de los niños de la calle, mediante una falsa filantropía que apunta a la consecución de sus intereses personales, Judith Calderón recoge los reales esfuerzos de organizaciones sociales y ciudadanas para enfrentar el fenómeno, como el Encuentro Latinoamericano de los Chicos del Pueblo, que de manera seria y comprometida analizó las posibles soluciones Este libro es un llamado de atención y una atenta invitación a imaginar mundos posibles La imaginación es el principio de la transformación Transformar es obligación de todos aquellos que aún tienen la capacidad de indignación La indignación es manifestación de la sensibilidad Y en medio de sociedades insensibles siempre hay voces, como la de nuestra reportera, que exigen voltear a esos rincones, esos espacios poco iluminados donde se hallan los desplazados del neoliberalismo, la violencia de Estado y la corrupción La invitación es que usted se una a ese coro

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