Adiós a uno de los grandes del Buena Vista Social Club

martes, 9 de diciembre de 2003
* Muere el pianista Rubén González México, D F, 8 de diciembre (apro)- el lunes falleció uno de los grandes “viejitos” del son cubano, el genial Rubén González quien fue “redescubierto” por el guitarrista tejano Ry Cooder para la grabación “Buena Vista Social Club”, Grammy al mejor disco latino 1998 Su muerte es la segunda de esta agrupación cubana que permaneció fiel al sistema de Fidel Castro, ya que en septiembre de este año desapareció otro de los excelsos músicos legendarios de la isla, el tremendo Compay Segundo, quien dijo adiós en un magno homenaje popular poco antes de otro deceso: el de la querida guarachera Celia Cruz, ésta en Nueva York (y a quien apenas y se le recordó oficialmente en su ciudad natal, La Habana) Rubén González tenía 84 años y, debido a una esclerosis cerebral, ya no podía tocar Murió de un paro respiratorio, anunció aquí la disquera Cora-son (del antropólogo musical Enrique Llerenas y su esposa la periodista inglesa Mary Farquharson, fundadora de producciones World Circuit), misma que difundió en América Latina su galardonado “Buena Vista Social Club” Cuando Rubén González visitó México a mediados de 1998 con su orquesta, el propio Cooder había escrito en el plato láser “Presentando a Rubén González” (Cora-son COE 136): "Rubén es el mejor pianista que jamás haya escuchado en mi vida Una mezcla cubana entre Thelonius Monk y el Gato Félix Lo busqué y me dijeron que había muerto, pero luego que no, que sólo tenía artritis Entonces les dije que La Habana no era muy grande, que lo llevaran al estudio Después hallamos a Compay Segundo" El músico cubano Juan de Marcos González --que auspició, junto con Ry Cooder, la grabación del álbum Buena Vista Social Club — comentó, en su momento: –¿Cuál ha sido la importancia de Rubén González, quien tocó con orquestas tan famosas como las de Enrique Jorrín, creador del cha cha chá, para la tradición del son cubano? –En Cuba ha habido tres grandes pianistas del son de todos los tiempos Uno se llama Luis Martínez Grillán, Lilí, quien falleció hace unos diez, quince años El otro se llama Pedro Gustis, le decíamos Peruchín, también fallecido, pianista del Casino de la Playa Y el tercero y único que está vivo se llama Rubén González Nacido en 1912, en Santa Clara, Rubén González señaló aquella vez, con voz por momentos evanescente, al cronista Roberto Ponce de Proceso, desde su casa en La Habana: "Mira chico, no lo vas a creer pero en todos los países europeos que hemos visitado, y también allá en Nueva York desde lo de Buena Vista Social Club, el país que más traigo en mi cabeza es México Allá en tu país siempre nos reconocieron Mi hijo incluso toca en el bar del Papá Jesú, que creo está en el centro de la Ciudad de México" Añadió el tecladista: "Para mí el más grande de los boleristas fue Beny Moré Pero si me hablan de los que están todavía, me quedo con Ibrahím Ferrer, puede seguir montunos, danzón, guarachas, balada, cha cha chá, eso es mi música" Cuando Rubén González estaba a punto de tomar el avión para tocar en México, fue entrevistado más ampliamente por la reportera Columba Vértiz He aquí la reproducción de aquella charla telefónica desde la capital cubana Que calle el son Su voz es suave y baja: "Los ensayos, las grabaciones, los viajes y la filmación de la película fueron una inyección de vitamina que me pusieron Tuve más entusiasmo para todo, había otro deseo de vivir y de luchar Alguien se ocupó de que trabajara, me vinieron a buscar para eso" El pianista Rubén González se emociona al saber que el documental Buena Vista Social Club se estrenó en México y que será visto por cerca de 10 mil personas en el Zócalo de la capital mexicana el domingo 16 de abril de 1998, a las 20:00: "Ojalá guste allá Nunca pensamos que la cinta tuviera tanto éxito, creímos que era un simple documental Ahora nos han dado un valor como intérpretes y sacaron a flote a la música cubana que estaba totalmente perdida Estoy (suspira) contento" Continúa con la conversación su esposa Eneida Lima, quien también está al teléfono desde La Habana, para ayudar al artista en la conversación; advierte que se cansa y a veces ya no coordina bien las ideas: "Esa película es un reconocimiento a músicos que gustaron mucho en otros tiempos en Cuba Nos parece que la cinta es muy bonita y está bien hecha Rubén, ponte al teléfono" El sonero cumplirá 81 años el 29 de abril Había dejado de tocar debido a la artritis que padece y por no tener un piano propio Platica con dificultad Durante el rodaje se sintió "grande": "Los paseos por las calles de La Habana con tanta cámara eran lindos Lo único que lamento es que todo esto me llegó tarde, pero bueno, dicen que nunca es tarde Lo importante es que el mundo ha conocido nuestra música" Recuerda: "Me llamó la atención que una película la hicieran por partes Me citaron en un parque muy bello de Miramar También me filmaron en la calle, parado, y en una escuela de gimnasia con niñas bailando Wim Wenders estaba contento, venía cada rato a la casa Con cariño pasaba su mano por mi cabeza Al principio no lo conocíamos, fue a través de los días que nos enteramos que era un cineasta famoso" Eneida destaca que la cinta fue estrenada en La Habana hace seis meses: "Gustó mucho La premier fue en el Teatro Chaplin y después ellos ofrecieron un concierto" –¿Alguien del gobierno de Cuba les ha comentado algo sobre el éxito que han tenido todos ustedes? Rubén no escucha bien y de nuevo interviene Eneida: "No hemos recibido una crítica o una felicitación La cinta no la hemos visto en la televisión El gobierno tiene muchas preocupaciones Está ocupado en otras cosas importantes" Adiós al “Rey del piano-son” A principios de los cuarenta, Rubén González renunció a ejercer la medicina para dedicarse a la música, al entrar al conjunto de Arsenio Rodríguez Entonces se imponían el mambo y las armonías de jazz Ahora es el único sobreviviente de un trío de pianistas, los otros eran Luis Martínez y Pedro Gustis, según contó desde La Habana en vísperas de venir a México en septiembre de 1998, para dar tres conciertos y presentar el disco Buena Vista Social Club, que había obtenido el Grammy (Proceso 1138) –¿Qué opinan los jóvenes cubanos del éxito del disco y el documental? González habla despacio y muestra enojo: "Aquí hay un problema A la juventud le gusta otro tipo de música, no le llama la atención lo que tocamos Ellos buscan otro estilo, pero al surgir este triunfo de nosotros, algunos grupos actuales interpretan nuestras piezas Pero antes de recibir el Grammy nunca tocaron melodías antiguas, esta música sólo la conocíamos las personas mayores" Eneida Lima agrega con entusiasmo: "Estos soneros viejos abrieron la brecha Dieron a conocer al mundo el son cubano y las nuevas generaciones le han dado más valor, incluso la radio le está brindando más espacio" Señalan que después del disco y la película, su situación económica ha mejorado y quieren comprar una casa con jardín El músico comenta: "Quiero una terraza amplia para atender a mis invitados Ahora viene mucha gente a conocerme Preguntan: ¿cómo es Rubén González? Las personas pensaban que tenía una casa grande, pero no El jardín lo quiero para observar, estamos en el centro y no se ve nada Sólo que aquí no se puede comprar una casa como en México, hay que hacer permuta, a ver si el ministro de Cultura nos facilita todo y nos asignan una La queremos con garage porque ya tenemos coche Compramos mi piano porque no tenía Hemos pasado muchas necesidades" –Desde niño le gustaba el piano y logró graduarse en el Conservatorio de Cienfuegos, en 1934 –Estudié música con mucho sacrificio porque vivía en el campo (Santa Clara), y para trasladarme a la capital, donde estaba el conservatorio, tenía que viajar todo el día en tren o a caballo Estudié ocho años piano Empecé a tocar con unos muchachos en mi pueblo, hasta que decidí venir a La Habana y conocí a músicos de más categoría, muchas figuras que tenían fama Me daban consejos: 'debes tener un estilo propio, no imites a nadie'" Se siente cansado Su esposa lo ayuda: "Rubén es una persona maravillosa, agradecida, de buenos sentimientos A pesar de los años que tiene es como un niño, en cuanto mira un piano va corriendo hacía él Tengo 60 años de edad Lo conozco desde los 16 Tiene cuatro hijos, se le murieron once, todos fueron de distintas mujeres Así son los músicos, muy locos, igual que los marineros: en cada puerto tienen un amor" A Rubén le sobreviven su esposa, cinco hijos (incluyendo a Rubencito González, músico radicado en México) Su nuera, Gabriela Jerez afirmó desde Mérida, Yucatán: “Fue un gran hombre, un gran músico y un excelente amigo” Y Llerenas, de Discos Cora-son: “Sobra hablar del talento y virtuosismo de Rubén Yo lo recuerdo como un viejo juguetón, siempre dispuesto a burlarse y gozar de la vida como un niño”

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