BUZON DE APÓCRIFOS: Día de...

lunes, 17 de febrero de 2003
México, D F (apro)- Lo siento si esta misiva les resulta tan rechazable como mosca en la leche, pero como no soy hipócrita, ahí les va, estimados lectores Creo que hay ciertos días que son una burla e incluso hasta obscenos, como por ejemplo los dedicados a celebrar a la madre, la mujer, el maestro o el amor y la amistad Este último, de tanta resonancia en el mes de febrero, es el que ha dado pie a la presente Creo, repito, que esos días son sarcásticos e incluso obscenos, porque en la gran aldea en que ha convertido el Nuevo Orden Internacional al mundo, siento que su celebración tiene mucho del beso de Judas, por lo que tienen de doblez y falsa intención ¿Pues qué, hace falta que les recuerde las infinitas críticas que han recibido y reciben por parte de los estudiosos, que aseguran que obedecen más a los intereses del comercio que al afán rendir honores o reivindicar a la persona, profesión o sentimientos a los cuales dicen que se dedican? ¡Ah!, cuántos hay que tienen madre nada más cuando se los recuerda el día que las dedica el calendario Seguro que ustedes conocen alguno de esos tipos Se llevan años y años festejando el día de la mujer y ellas, que son la mitad de la humanidad, siguen y siguen siendo las más fregadas de la misma; se habla, habla y habla de sus derechos y, ¡vergüenza!, ellas son las que constituyen el 70 por ciento de los pobres del mundo, y las que menos oportunidades tienen y menos se les dan para salir de la pobreza y poder vivir una vida plena y digna ¿Y los maestros? De todos es sabido que a pesar de la importantísima labor que desempeñan socialmente, su profesión es una de las peor pagadas en general en la gran aldea, y sobre todo en los suburbios o goteras de la misma, es decir, en los países denominados con eufemismo países en desarrollo o emergentes No en vano, para medirla, asevera el dicho popular, pesa más hombre que un maestro de escuela En lo que concierne al amor y la amistad, nadie discute y todos estamos de acuerdo que son de los sentimientos más bellos y nobles, por invaluables, que pueda tener cualquier persona y la humanidad en su conjunto, ya que los mismos pueden hacer que nos distingamos y seamos legítimamente superiores a los animales Por eso me hierve el buche que en este mes de febrero, los muy particulares intereses comerciales, derramen tanta publicidad dulzarrona y pegajosa, amelcochada, sobre esos sentimientos caros a todos ¡con el ojo fijo en la caja registradora! ¡Qué burla para todos aquellos que hicieron un romance de sus vidas y lo dejaron como ejemplo de entrega generosa, constancia y ardimiento! Qué burla para Abelardo y Eloisa; para los esposos y poetas Robert y Elizabeth Browning y su ardorosa simpatía por la independencia de Italia o para Gonzalo Guerrero, soldado de la Conquista, que se unió a mujer maya en Yucatán y terminó luchando contra sus paisanos, los españoles Es más, a más del sarcasmo reseñado, siento que la celebración del “Día del amor y la amistad” en este mes de febrero del 2003, lleva de copete una mentada procedente del cinismo siniestro con el que está actuando el alcalde mayor de la aldea global que, por decisión unilateral, ha ordenado que toquen y toquen los tambores de guerra para enardecer e intentar convencer y se le unan los mas posibles vecinos globalifílicos, para todos unidos lanzarse y arrasar con uno de los suburbios de la gran aldea Y aunque se cansa y tiene cansados a los que le escuchan con su discurso en el que apela a Dios, la civilización, la bondad, la cultura, la humanidad, la seguridad de todos y otros sentimientos caros a la mayoría para justificar su muy personal decisión, poco ignoran que en el fondo lo hace por satisfacer su insaciable sed de petróleo ¡Oh, que San Valentín! Que mal patrón, es decir, defensor y protector, está resultando del amor y la amistad Bueno, así tenía que ser, pues entre todos los santos que llevan tal nombre, más de media docena, seguro que nos equivocamos, a juzgar por los resultados, al elegirlo para que ejerciera tan delicada función ¡Vaya, como ocurre en la democracia, donde se supone que elegimos a los que han de gobernarnos obedeciéndonos! ¡Ah! Quizás por eso la Iglesia católica, en su sabiduría --principió mirándolo de reojo, después con sospecha y terminó, en santa ejecución, por eliminarlo del santoral en compañía de otros nombres tan acreditados e ilustres como, por ejemplo, los de San Jorge, San Cristóbal y San Patricio Pero dejémonos de disquisiciones El punto es que en este mes, llamado del amor y la amistad, los habitantes de la aldea global, ¿lo festejaremos dejándonos arrastrar por la sarcástica paranoia, por la psicosis generada por la vanidad, la desconfianza, el miedo e incluso la estupidez que afecta a su alcalde mayor? Con la confianza que no será así, pues los globalizados sabremos proteger, defender y hasta imponer el amor y la amistad, o sea, que todos seremos buenos sanvalentines, ¿o me equivoco?, les deja por el momento el seguro servidor de todos, estimados lectores PANFILO CANDOR

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