Cumple 25 años el proyecto Templo Mayor

lunes, 17 de febrero de 2003
* Hace un cuarto de siglo se descubrió a la Coyolxauhqui * El monolito es una gran obra de arte, según Matos Moctezuma México, D F (apro)- El Museo del Templo Mayor está de fiesta: el próximo 21 de febrero se cumplirán 25 años del hallazgo de la piedra escultórica de la Coyolxauhqui, que dio origen al descubrimiento de los vestigios del templo principal de la antigua Tenochtitlán Como en el caso de Cristóbal Colón con el continente americano, el encuentro con la diosa mexica de la luna fue fortuito: era la madrugada de aquel 21 de febrero de 1978 y una cuadrilla de trabajadores de la Compañía de Luz excavaba en la esquina de las calles de Guatemala y Argentina en tareas de mantenimiento El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, responsable del llamado Proyecto Templo Mayor, narró hace tiempo a esta reportera, que los obreros de la Compañía de Luz sintieron que algo duro les impedía avanzar en su excavación y al quitar el lodo y la tierra descubrieron la piedra con grabados, y entonces detuvieron el trabajo: “Lo cual es realmente de alabar: en la madrugada, ya con ganas de irse a dormir, en vez de romper con los aparatos y seguir trabajando, pararon Y al día siguiente, el ingeniero responsable avisó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sobre el hecho Poco después el equipo de rescate arqueológico, dirigido por Angel García, hizo la excavación de la pieza y de algunas ofrendas” OBRA DE ARTE Calificada por Matos Moctezuma como “una de las grandes manifestaciones escultóricas del arte mexica que sobrevivieron a la hecatombe de la invasión hispana”, la piedra de forma semiovalada mide 340 metros de largo por 290 de ancho; tiene un espesor de 40 centímetros y pesa nada menos que unas 20 toneladas El arqueólogo describe en un texto la figura de la diosa que aún conserva restos de colores azul, ocre, rojo y negro: “Tiene el cuello cercenado, y los brazos y las piernas están separadas del tronco; de las partes mutiladas afloran los huesos y caen gotas de sangre Las cuatro extremidades tienen dobles serpientes anudadas, que tenían un significado mágico También característico es su tronco desnudo; viste solamente un cinturón atado en forma de doble serpiente que luce en la parte posterior un cráneo” En sus mejillas se distinguen también unos cascabeles y sobre su cabeza un gran penacho de plumas La ficha que acompaña la pieza en el Museo del Templo Mayor, señala que pertenece a la cuarta etapa constructiva del mismo, ubicada entre los años 1469 y 1481 Según Matos Moctezuma la escultura tenía uso en la llamada fiesta de Panquetzaliztli, dedicada a Huitzilopochtli En ella eran sacrificados los cautivos de las guerras de la misma forma en que se sacrificó a la diosa: “Los prisioneros eran inmolados en lo alto del Templo Mayor, que representaba al cerro de Coatepec Se les vestía con las características de la diosa y eran aventados hacia abajo como Huitzilopochtli arrojó en el mito a Coyolxauhqui Caían sobre su escultura y ahí eran desmembrados" El mito, recuperado en las crónicas de fray Bernardino de Sahagún cuenta que Coyolxauhqui convocó a sus hermanos, los 400 surianos, para matar a su madre Coatlicue por haberse embarazado a hurtadillas Huitzilopochtli, hijo también de Coatlicue, se aprestó a defender a su madre y cortó la cabeza a Coyolxauhqui, cuyo cuerpo rodó hasta las faldas del cerro haciéndose pedazos “Simbólicamente --dijo el arqueólogo-- el Templo Mayor es el cerro de Coatepec en donde se lleva a cabo el combate de la Coyolxauhqui con Huitzilopochtli, provocado por su madre Coatlicue, diosa de la tierra” Matos Moctezuma explicó que antes del descubrimiento del monolito se conocían pocas representaciones de la diosa, y fundamentalmente el mito relatado por Sahagún sobre el combate, “por lo que en aquel momento cobró mucha importancia el hallazgo”

Comentarios