CINE/PERMANENCIA VOLUNTARIA: "El triunfo del espíritu"

miércoles, 21 de mayo de 2003
* El fracaso de Denzel México, D F (apro) La primera cinta que el actor estadunidense Denzel Washington se atreve a dirigir, no nos da una muy buena impresión acerca de sus habilidades como cineasta Y es que “El triunfo del espíritu” es una película que, a pesar de contener una carga trágica importante, termina durmiendo al espectador debido a la falta de un buen desarrollo de la trama La historia trata sobre Antwone Fisher (Derek Luke), un estadunidense de color que tiene problemas para manejar su enojo Después de un altercado con uno de sus compañeros, Fisher es llevado con un psicólogo de la Marina, Jerome Davenport (Denzel Washington), para ser evaluado Davenport empieza a desentrañar el doloroso pasado del chico, y se identifica de tal forma con él, que corre el riesgo de involucrarse más de lo debido Con todo y eso, hará todo para sacarlo adelante Fisher se encuentra en la cuerda, pues si no cambia su actitud, será difícil que se mantenga en la Marina, y con eso podría echar a perder su futuro, pues, como muchos de sus amigos de su barrio, no sabe hacer nada, no tiene hogar y, mucho menos, padres Fisher no es nadie, ni nada El camino es largo y difícil, pero Fisher está deseoso de intentarlo, aunque a veces lo haga a regañadientes Desgraciadamente, Washington y su pésima dirección nos arrebatan la posibilidad de conmovernos con la historia de Fisher, aunque hay que decirlo, las actuaciones no están del todo mal, en los momentos importantes realmente te crees que los personajes están sufriendo de “a de veras” ¿Qué sucede entonces? El problema está en una estructura bastante floja, la cual no genera la tensión necesaria para llevarnos a la emoción Muchas lágrimas, muchas lágrimas, pero finalmente no pasa nada Cada escena parece un pequeño relato, en la mayoría de las veces medio triste, que no tiene nada que ver con el resto de las escenas Y es una lástima, pues las historias de superación personal poseen los elementos necesarios para que el chantaje emocional se dé, y mal que bien, siempre terminan generando una especie de cariño hacia ellas Es decir, Washington tenía todo para iniciar con el pie derecho su carrera como director, pero no supo aprovecharlo Ni modo, así son las cosas Suerte la próxima vez Denzel

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