AJEDREZ: Una cuestión de credibilidad

lunes, 23 de junio de 2003
México, D F (apro)- ¿Puede la gente confiar en lo que se menciona en internet? La pregunta cobra relevancia debido a la cantidad de historias que circulan alrededor de la red de redes, de la información que contiene, de lo maravillosa que parece ser en todos sentidos Debido a la publicidad, a los medios, etcétera, internet parece ser el depósito de información más valioso que la humanidad haya tenido nunca Sin embargo, la realidad dista mucho de estas historias fantásticas sobre lo que internet puede otorgarnos En breve, la respuesta a la pregunta inicial es NO Dicho de otra manera, hay que ser muy cuidadosos cuando se busca en internet Veamos un ejemplo: Edward Winter es uno de los personajes más notables del ajedrez mundial Se le conoce no como jugador, sino por haber recopilado a través de muchísimos años, cualquier cantidad de anécdotas, datos curiosos, información irrelevante, dudas cotidianas, etcétera, de lo que pasa en el mundo del ajedrez De hecho, Cadogan Press le publicó un libro en 1996 llamado Chess Explorations, el cual aborda muchísimas preguntas comunes entre los jugadores Por ejemplo, ¿quién es el jugador más fuerte de la historia?, etcétera Pues bien, Winter analiza la información que aparece en la página que está en wwwchesschampionscom Ahí hay una liga sobre Capablanca, el genio cubano y campeón del mundo por años Lo que ahí se menciona es al menos risible Veamos: De acuerdo con la página en cuestión, Capablanca logró ganar 11 partidas seguidas, quedando invicto en el torneo de Nueva York en 1914 La verdad es que el cubano solamente jugó un torneo en 1914, en San Petersburgo en donde ganó 10 partidas, perdió 2 y empató 6 Pero más adelante, el autor de esta imaginativa página afirma que Capablanca jugó en 1922 en el 15 torneo de la Federación Británica de Ajedrez Ridículo porque ese evento jamás se realizó y aunque hubiese sido jugado, difícilmente un cubano hubiese podido participar en un torneo por el campeonato de Gran Bretaña Más adelante, en esta misma sección de la página de internet se dice: En la Olimpiada de 1939 de Buenos Aires, Capablanca ganó seis partidas e hizo seis tablas Falso En realidad ganó siete encuentros y empató nueve Pero si esto no es suficiente, el autor de tantas mentiras lanza otra más Dice que el cubano jugó alrededor de 700 torneos en su carrera, ganando en el 71% de las ocasiones Totalmente falso Los registros públicos, accesibles por cualquiera, indican que Capablanca jugó 485 torneos, ganando en el 5587 por ciento de ellos El perpetrador de tantas tonterías y falsedades es un tal Bill Wall Es, de hecho, el mismo individuo que presume de narrar la carrera de Capablanca en el “grandioso” sitio llamado “Chessmaster Encyclopedia” (wwwchessmasternetworkcom) La mayoría de los errores ya mencionados se repiten en este sitio también Pero no sólo el señor Wall demostró su incompetencia de investigador dentro del mundo del ajedrez Por ejemplo, cuando pone los resultados de su búsqueda sobre la vida de Alejandro Alekhine (quien destronara a Capablanca de la corona mundial de ajedrez), escribe equivocadamente los nombres de algunos personajes valiosos: “Schlecter” y “Teichman” Informa que Alekhine escribió muchos libros de ajedrez Al menos no mintió, pero pudo haber dado la cifra exacta: 18 en total Obviamente, Bill Wall no se tienta el corazón para destazar a los personajes que investiga Por ejemplo, el señor armó una liga sobre Alekhine (en otra parte de Internet), que menciona algunas situaciones curiosas, pero de difícil demostración: (wwwtxdirectnet/users/wall/chesshtm): Por ejemplo: En un par de torneos se le encontró totalmente ebrio, habiendo, incluso, orinado en el piso de tales eventos Aunque es una historia que se ha mencionado hasta el hartazgo, Wall no da fuente alguna que documente semejante comentario Se sabe que el GM Reuben Fine, en su página 54 de Psicología del Jugador de Ajedrez, hace referencia a este pasaje, pero tampoco menciona cuándo ocurrió este hecho Bueno, uno podría suponer que esto nos pasa por seguir las referencias de un ser desconocido para el ajedrez mundial Bill Wall no parece ser nadie que podamos reconocer en este juego milenario No obstante, los Grandes Maestros también cometen pifias enormes el GM Larry Evans pone en la “Chessmaster Network” su clasificación de los diez mejores jugadores de todos los tiempos El penúltimo nombre de su lista es Mijail Botvinnik, en donde nos informa que murió en 1994 De hecho, murió en 1995 Luego sigue Mijail Tal, que de acuerdo con Evans, murió en 1991 El año correcto es 1992 Que basten estos ejemplos para demostrar que la red de redes está llena de falsas concepciones, de errores (la mayoría registrados sin querer, seguramente), pero que prueban que internet está hecha por seres humanos que aprovechan que no hay el mínimo control de calidad para poner información, datos, creencias y una que otra mentira En realidad no hay que pensar entonces que internet no sirve Es muy útil, pero no hay que irse con la finta

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