MÁS QUE PIEDRAS: Cenart, muchos pendientes

lunes, 25 de octubre de 2004
* La faraónica obra de Salinas de Gortari *Polémica en su tiempo, celebra ahora sus primeros diez años México, D F, 20 de octubre (apro)- El Centro Nacional de las Artes (Cenart) celebrará sus diez años de vida durante el próximo mes de noviembre con una programación que incluirá actividades artísticas, académicas, de investigación y divulgación Y, según anunció en días pasados su directora, la antropóloga Lucina Jiménez, el aniversario será así mismo una oportunidad para revisar las estructuras académicas y las orientaciones de los planos de estudio Quizá, en el mismo contexto, valga la pena recordar también que en su momento el conjunto arquitectónico fue muy polémico, tanto por sus costos como porque fue considerado como un proyecto faraónico y megalómano del gobierno de Carlos Salinas de Gortari “Sí, soy ¿Y qué?” Una inversión inicial de 150 millones de pesos se destinó al proyecto encargado al arquitecto Ricardo Legorreta, a quien --dado que se le habían comisionado ya otras obras como la remodelación del zoológico de Chapultepec, el Museo del Niño, el Club de Banqueros y el desarrollo en Santa Fe, entre otras--, se le llamó “el arquitecto del sexenio” A ello el arquitecto contestó en una entrevista con el semanario Proceso: “Sí soy, ¿y qué?” Junto con Legorreta trabajaron, cada uno en un edificio, los arquitectos: Javier Calleja, Luis Vicente Flores, Teodoro González de León, Alfonso López Baz, Enrique Norten y Javier Sordo Madaleno El nuevo centro se asentó en los terrenos donde había estado la Cineteca Nacional, consumida por el fuego el 14 de marzo de 1982 Y el Cenart nació enmedio de la polémica desde el origen de su proyecto Se le criticó que, en lugar de atender los problemas centrales de la educación y la formación artística, se preferenciara la obra arquitectónica; que en vez de iniciar una auténtica descentralización, se concentrara el sistema educativo en un solo punto e, incluso, se habló de que no contaba con los requisitos ambientales pertinentes para su construcción Artistas e intelectuales se sumaron a la protesta contra el Cenart Por ejemplo: la actriz Ofelia Medina, el historiador Enrique Krauze y el escritor Héctor Aguilar Camín También lo hicieron los vecinos de Churubusco, y los hermanos Humberto y Miguel Gurza, quienes tuvieron que mudar de los Estudios Churubusco los más de cien animales que intervenían en películas (como la de Ringo Starr, El cavernícola) y vivían ahí, alimentados por los Gurza Autoritarismo Pese a todo, las obras iniciaron en el segundo semestre de 1993, pero igual continuaron las críticas y problemáticas diversas Los profesionales de las artes seguían cuestionando la carencia de planes de estudio adecuados y de impacto ambiental; a pocos metros del Centro, los vecinos se quejaban porque las obras habían ocasionado inundaciones que afectaron sus casas-habitación Fue un escándalo Otro cuestionamiento se presentó porque, además de los edificios para las escuelas, centros de investigación y foros artísticos, se construyó --en los terrenos antes ocupados por el cine Pedro Armendáriz-- un conjunto de doce salas cinematográficas que promotores mexicanos esperaban les fuera concesionado; no obstante, las autoridades del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes optaron por entregarlo a la cadena estadunidense Cinemark mediante un permiso de 12 años El costo del Cenart se elevó a 365 millones de pesos, se construyó a marchas forzadas y se inauguró --sin concluir-- el 23 de noviembre del último año de la administración del gobierno de Carlos Salinas de Gortari Y así, inconcluso, se puso en escena un mes después la ópera Ildegonda, en el Teatro de las Artes Entre bambalinas se contó que los integrantes del coro se negaban a realizar los ensayos porque aún había polvo de cemento y otras huellas de la apresurada construcción Aún hoy --aunque el actual director del Instituto Nacional de Bellas Artes, Saúl Juárez, siendo director del Cenart en el sexenio pasado, dijo que arquitectónica y culturalmente el centro es “una de las obras más importantes de este siglo (XX), en la medida en que se da cabida a una necesidad de trabajo que corresponde a todos los mexicanos, que es la educación artística como base del proceso cultural de nuestro país”-- el Cenart luce inacabado Durante mucho tiempo se ha puesto en evidencia, por ejemplo, la necesidad de techar los pasillos por los que circulan la comunidad académica y estudiantil, así como el público, pues entre un espacio o foro y la salida se deben caminar decenas de metros y la tarea se vuelve difícil --o imposible-- en días de lluvia Y podrían enumerarse otros aspectos, como su personalidad jurídica Los festejos, por ende, no deberán excluir la urgente revisión de los planes y programas del sistema educativo artístico, así como los aspectos arquitectónicos que pueden y deben subsanarse

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