DANZA: Los tropiezos del ballet independiente

lunes, 16 de febrero de 2004
México, D F, 16 de febrero (apro)- Fundado en 1966 por Raúl Flores Canelo y un grupo de disidentes del Ballet Nacional de México, de Guillermina Bravo, el Ballet Independiente ha tenido desde su inicio una negra historia de desencuentros, golpes bajos, traiciones y demás Ahora pasa una nueva crisis: el despido de Manuel Hirám, su director artístico por parte de Magnolia Orozco Para Alberto Dallal una de las peores circunstancias del grupo fue en 1979: “El Ballet Independiente padeció un verdadero golpe de estado, que, apoyado por las autoridades de danza del INBA, propició la creación del Ballet Teatro del Espacio, y tras el que, gracias al apoyo de la comunidad dancística y a la intervención de abogados, la compañía de Flores Canelo conservó su nombre, pero empezó prácticamente de cero” Simpático, guapo y de trato amable, Raúl le declaró a Norma Ávila en Proceso, que su perspectiva artística consistía en “interpretar una danza que sea aceptada primero en México para después llevarla al extranjero” Manuel Hirám era el director de la escuela y Jaime Hinojosa era su mano derecha para todas las acciones de la compañía Más tarde, en los años noventa, y después de haber naufragado en su propia vida familiar, Flores Canelo se cerró al mundo y se hundió en el profundo silencio de la depresión Durante toda esa época, sus bailarines se mantenían en la zozobra pensando que tal vez él ya no quería vivir Unos cuantos días después de su muerte el 3 de febrero, Jaime Hinojosa con las cenizas de su maestro custodiadas por él, señaló a esta reportera que el Ballet Independiente no era solamente un proyecto coreográfico, sino una plataforma de experimentación para sus integrantes A partir de de la posibilidad de trabajar con diferentes coreógrafos, los bailarines podían crecer aún más como artistas Se formó entonces un supuesto consejo artístico encabezado por Rafael Castanedo, Jaime Hinojosa y Manuel Hirám, pero esta estrategia no funcionó por mucho tiempo Ayudado por Magnolia Orozco, viuda de Flores Canelo, Manuel Hirám dio un golpe de estado para quedarse él solo como director artístico Castanedo, responsable y dueño de las pistas musicales utilizadas por Flores Canelo y editor de la película “Frida” amenazó con hacer un escándalo mayúsculo, pero no hubo respuesta, como resultado Hinojosa y él salieron del grupo para nunca regresar Castanedo declaró en aquel entonces a esta reportera: “No estoy de acuerdo en que la viuda de Flores Canelo haya asumido la dirección de la compañía por decisión propia, ella no tiene ningún antecedente artístico que justifique ser directora de un ballet y el Ballet Independiente, que yo sepa, no es una empresa familiar”, pero lo más grave: “El señor Manuel Hirám es, en el mejor de los casos, un buen maestro de ensayos, así lo decía Raúl Flores Canelo, y está incapacitado para tomar decisiones Mis problemas con él fueron estrictamente laborales nacidos de ciertas indisciplinas suyas: errores técnicos en las funciones, favoritismos y cosas de las que prefiero no hablar” Después de su salida fueron despedidos los bailarines y profesores Patricia Ladrón de Guevara, Javier Basurto, Georgina Gutiérrez y Rafael Rosales, quienes optaron por demandar al Ballet Independiente Legalmente ganaron el pleito No obstante, la compañía se declaró en quiebra y nunca los indemnizó En medio de todo algunos recibieron llamadas amenazadoras, incluso Patricia Ladrón de Guevara fue atacada por alguien, quien mientras intentaba estrangularla le sugirió “estarse quieta con lo del Ballet Independiente” Ahora, doce años después de la muerte de Flores Canelo, Magnolia Orozco decidió despedir a Manuel Hirám “porque había convertido el Ballet Independiente en una cantina” Si Raúl Flores Canelo viviera, se volvería a morir de la vergüenza de los hechos que han acontecido en su compañía desde su muerte

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