BUZÓN DE APÓCRIFOS: ¿Será posible?

lunes, 9 de febrero de 2004 · 01:00
México, D F, 9 de febrero (apro)- Estimados colegas aforados del mundo: ya va siendo hora de que, dejando de lado ignorancia y desidia, de manera revolucionaria, de abajo arriba, esto es, de manera consciente y responsable, tomemos en propias manos el futuro de nuestra inevitable jubilación ¿Cómo? Veamos Por principio, tengamos en cuenta las siguientes consideraciones 1 Que si, como dicen distinguidos estudiosos del tema, no es un simulacro que vivimos en un mundo en el que han triunfado la libertad y la democracia, valores idóneos en lo político, económico y social que ofrecen las mayores y mejores oportunidades para el bienestar y felicidad de todos 2 Que es ficción y sí realidad, como informan los que sí saben, que con eso de la llamada “revolución de los administradores”, vieja ya de 70 años, las grandes corporaciones industriales y financieras han dejado de ser instituciones al servicio de los intereses codiciosos individuales, de familia o de grupo 3 Que si es cierto, como asevera la filosofía sociopolítica del momento, el neoliberalismo, como resultado de la mentada “revolución de los administradores”, de los gerentes y ejecutivos, las grandes corporaciones transnacionales y hasta los medianos negocios, e incluso no poco pequeños, han dejado de ser instrumentos al servicio de intereses particulares y, cada vez más, más bien son instituciones orientadas al servicio del consumidor 4 Que si, como explican y afirman tantas autoridades en la materia, como profesionales de la política, las finanzas y distinguidos y sesudos profesores académicos especializados en la problemática socioeconómica, no es ilusión, y en verdad lo anterior se debe, al menos en gran medida, a que los gobiernos realmente democráticos de la tierra son celosos vigilantes y controladores del mundo de los negocios, y sus reglamentaciones protegen a los pueblos contra todos los abusos 5 Que no es una falacia, como aseguraron y aseguran, los patrocinadores de los diversos sistemas de las afores en el planeta, que ellas garantizan a los afiliados a las mismas que recibirán, al acabar su etapa productiva, un ingreso suficiente para afrontar la vejez con dignidad y oportunidades, lo que parece ser cierto, pues las afores muestran y demuestran que se están convirtiendo en importante fuente de capitalización ¿Pues no los administradores privados de las mismas están obteniendo multimillonarias ganancias por el simple cobro de comisiones? ¿Se imaginan las desaforadas ganancias que pueden producirles los diversos préstamos, créditos e inversiones que puedan hacer con nuestros aforados ahorros para la vejez? 6 Que si no es una piadosa mentira y sí una real verdad, como dicen tantos sectores con peso en la sociedad –asociaciones altruistas, de asistencia a los ancianos, doctores—, los viejos no lo son en el sentido peyorativo de la palabra, sino adultos en plenitud Bien Teniendo en cuenta los considerandos expuestos, pienso, como dije ya al inicio de la presente, que es la hora de que los aforados del mundo propongamos y, si es preciso, exijamos a nuestros gobernantes en turno, que al fin y al cabo son nuestros servidores, por cierto muy bien pagados con nuestros impuestos, la creación de instituciones aforadoras, administradas no por la iniciativa privada, sino por directores, gerentes y ejecutivos dependientes y al servicio directo de nosotros, los aforados, así las multimillonarias ganancias que ya están produciendo y las mucho más multimillonarias que pueden producir en el futuro por préstamos, créditos y seguras inversiones, recaigan directamente sobre nosotros ¡Eso sí que sería un real capitalismo popular! ¿O no? ¿Difícil lo que propongo? Por supuesto, pero no imposible ¿No gobiernos y empresarios nos dan cursos de capacitación para que seamos mejores productores? Bien podrían también capacitarnos en la administración de negocios, ¿qué piensan ustedes? Luego está que el celo de los gobiernos, su vigilancia, control y reglamentaciones protectores contra los abusos, garantizarían el buen funcionamiento de las afores dependientes y al servicio directo de los aforados Es más, jubilados aforados, debidamente adiestrados, podrían cooperar en esas labores de control y vigilancia Eso sí que sería, en su vejez, una oportunidad de ser adultos en plenitud con dignidad ¿Qué les parece? Y en el remoto caso, por lo expuesto, que las afores que propongo quebraran, no tendría la mayor importancia ¿Pues no más bien sobran y no faltan gobiernos que rescatan bancos privados, carreteras concesionadas? ¿Entonces? ¿Qué piensan de mi idea? Espero que mi desafortunado apellido no desprestigie mi honesta proposición Con mi afecto y solidaridad para ustedes, estimados colegas aforados del mundo JUANITO ZUMBON

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