BUZON DE APÓCRIFOS: ¡Otra vez El Alamo!

lunes, 26 de abril de 2004
México, D F, 26 de abril (apro)- Carta Pública: Olvidadizos o ignorantes vivientes: desde el rincón de la ignominia al que me han relegado tirios y troyanos en la memoria histórica, mando la presente en ejercicio del elemental derecho que tiene todo hombre a dar su punto de vista en hecho empleado para condenarlo Sí, me refiero al suceso tan mentado llamado la “batalla de El Álamo”, que por motivo de la exhibición en estos días de una película --¡otra más!— que tiene por tema tal acción, reabre viejas heridas y revive controversias Por parte de los estadunidenses, porque a su parecer no presenta a los defensores del fuerte como los quieren, como heroicos defensores de la libertad, sin miedo y sin tacha Por parte de los mexicanos, porque en ella se hace uso de medias verdades Por mi parte, digo y sostengo que tal controversia es estúpida si, como lo dan a entender los que participaron en la película –guionistas, productor, director y actores principalmente— se quiere llegar a la verdad haciendo de un servidor el chivo expiatorio de tantas contradicciones que la convierten en mentira ¡Ah!, qué fácil es dar a entender que la batalla de El Álamo se dio por ser yo el traidor dirigente de un ejército, como dice la publicidad del filme, por ser yo, como se me representa en el mismo, un ególatra megalómano, es decir, que sufría delirio de grandezas, cruel y sanguinario Ante eso, digo y sostengo, que mis enemigos, desde los Judas mexicanos Lorenzo de Zabala y Juan Veramendi, vicegobernador de la provincia de Texas, pasando por Austin y Houston, y terminando con los que en El Álamo combatieron contra mí y sus jefes, Travis, Bowie y Crockett, fueron tan coludos o tan rabones como un servidor en eso de ser megalómanos, crueles, sanguinarios y felones Ahí están los documentos de la historia para demostrarlo Ellos no desmienten lo que voy a decirles Ni un solo verdadero tejano murió en El Álamo, pues ninguno había nacido en Texas; eran aventureros procedentes de diversos estados de los USA, desarrapados de trasero al aire que disfrazaron su desvergonzada sed de riquezas con los harapos de una ideología que presumía ser la luchadora y defensora de la libertad Esa ideología que con las rimbombantes consignas de “el destino manifiesto”, el darvinismo social o “crear un imperio para la libertad”, sirvió --¡y sirve!— a malos gobernantes estadunidenses de instrumento para justificar y hasta legitimar su injustificable e ilegal libertad para crear un imperio Papeles (documentos) hablan El llamado “padre de Texas”, Stephen F Austin, hijo de una familia arruinada que no la hizo en los USA, acatando la voluntad de su padre Moses, fue a Texas a mendigar concesión de tierras con la excusa de que las colonizarían infelices irlandeses católicos perseguidos en los USA, hipócrita pretexto con el que ocultaba su aviesa intención de crear “un imperio independiente” El conquistador y luego presidente de Texas, Sam Houston, nació en Virginia Fue un aventurero inescrupuloso, de conducta desordenada y dado al trago Abandonado por su mujer blanca, como lo había hecho en otros momentos por otros motivos, se refugió de nuevo con sus amigos cherokees, se hizo ciudadano de esa nación y, según los ritos indígenas y sin haberse divorciado, se casó con una cherokee Por sus continuas borracheras, perdió el respeto de los indios que terminaron por no admitirlo en su consejo Amigo de los indios, participó en un escandaloso fraude que perjudicó a los mismos ¿Qué se puede decir de los considerados, por los estadunidenses, héroes epónimos de El Álamo, William Barret Trevis, James Bowie y David Crockett? Que Travis, nacido en Carolina del Sur, huyó de los USA por miedo a ser juzgado como sospechoso de ser el asesino de un galanteador de su esposa, a la que abandonó con un hijo y embarazada de otro Favorecido por SF Austin, consiguió tierras en Texas; en su juramento como colono, una vez dijo que era viudo y en otra soltero, jamás informó de la causa de su huida de los USA James Bowie, nació en Kentucky Pendenciero por naturaleza, con convivencia con el célebre pirata Laffite, fue negrero Luego, vendedor fraudulento de tierras del estado Fue a Texas con la intención de hacerse rico y adquirir una posición honorable Se hizo católico y adoptó la ciudadanía mexicana y así conquistar a la hija de Veramendi, ¿por amor?, puede, pero es sospechoso que, con la mañosa ayuda de su suegro, pronto fue dueño de un millón de acres de tierra Como ciudadano mexicano, únicamente tenía derecho a 50 mil El cólera, que en tres días mató a su mujer, sus dos hijos y a su suegro, no sólo le dejó sin familia, sino también sin la posición económica y social, que dependían de la protección de Veramendi En tal situación, decidió que únicamente podía rehacer su fortuna especulando con la tierra de una Texas independiente David Crockett, nacido en Tennesse, fue leyenda más que otra cosa Gigante fanfarrón y fantasioso, participó en la guerra de exterminio contra los indios creeks de Florida y el mismo comentaba que, en esa guerra, una vez comió papas fritas en manteca derretida de indio Por un fracaso político en su país, se alistó como voluntario en el espurio Ejército de Texas, seguro de que la popularidad que gozaba entre sus paisanos le convertiría en un prohombre del futuro estado de los USA Lástima que el espacio no me permita recordarles más detalles históricos similares Espero que los expuestos sean suficientes, como ya dije, para aclarar que los incitadores de la independencia de Texas y los defensores de El Álamo y sus jefes, fueron tan coludos o rabones como un servidor en eso de ser ambiciosos, ególatras, megalómanos y felones Sin más ANTONIO LOPEZ DE SANTA ANNA

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