Retrospectiva de Joan Miró en el Centro Pompidou

sábado, 26 de junio de 2004
París, 25 de junio (apro) - La gran retrospectiva “Joan Miró El nacimiento del mundo”, en el Centro George Pompidou de esta ciudad, ha causado tal éxito que los horarios para verla se han ampliado hasta la medianoche diariamente No es para menos Georges Bataille describió así su obra: “Joan Miró detalló de tal manera los objetos que pintaba, que casi convirtió la realidad en polvo, polvo como capturado en un rayo de luz Más tarde, estos pequeños objetos perdieron totalmente su conexión con la realidad, apareciendo como elementos desconectados “Finalmente Miró trató de ‘matar la pintura’, esta descomposición fue llevada a tal grado que no quedaron más que algunas formas sin forma en el límite de la tumba Entonces, los alienados y enojados elementos regresaron, sólo para desaparecer de nuevo de esas pinturas, para dejar atrás sólo huellas de quién sabe qué desastre” Prevista devotamente para hacer honor al periodo 1917-1934, cuando este gran inventor de formas del siglo XX descubrió su propio lenguaje pictórico y plasmó las más enigmáticas de sus piezas, la exposición incluye cientos de sus obras más importantes, y sobre todo mucho de lo desconocido que hizo durante sus primeros años de pintor Niño prodigio Miró nació en Barcelona en 1883 Sus trabajos infantiles muestran la imaginación, sensibilidad y poder de observación que ya tenía desde entonces Por ello, a los 14 años ya estudiaba en la Escuela Superior de Artes Industriales y Bellas Artes de la Lonja Como su padre no estaba de acuerdo, lo hizo seguir una carrera comercial A los 17 años, deprimido por no poder dedicarse a lo que quería, fue enviado a la granja de sus padres Ahí entendió cuál era su verdadera vocación De 1912 a 1915 tomó clases en la Escuela de Arte de Francesc Galí, un plantel privado abierto a las ideas europeas de mayor avanzada en el que se enseñaba pintura, música y poesía Durante esos años, Miró trabajó vorazmente Dibujó la figura humana, influenciado por Cézanne y los fauvistas Su vida se transformó en la pintura y todo se estructuró alrededor de ella En 1917 Miró tenía apenas 24 años y había encontrado la senda de su vida cinco años antes y se encontraba trabajando pacientemente en refinar los elementos que le permitirían tener su propio lenguaje Con curaduría de Agnès de la Beaumelle, la magna exposición de la obra de Miró ocupa todo un piso del famoso museo de arte contemporáneo La exhibición de tan insólita exposición se debió a la organización y fondos de Air France, Chanel, Champagne Pommery, entre otros patrocinadores

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