ARTES VISUALES: Alegórico de lo moderno y diálogo en la oscuridad

domingo, 25 de julio de 2004
México, D F, 26 de julio (apro)- En la Galería José María Velasco se presenta una exposición colectiva que lleva como nombre “Alegórico posmoderno” integrada por el trabajo de seis pintores; Antonio Luquín, Arturo Márquez, Yolanda Mora, Rodrigo Pimentel, Laura Quintanilla y Froylán Ruiz El tema como hilo conductor de la muestra es el concepto de “alegoría”, como punto de partida para que los artistas hablen sobre los sentidos y los nuevos significados de la figura alegórica posmoderna Curada por Antonio Espinoza, esta muestra pretende mostrar el trabajo de creadores que, ha dicho, “abordan la pintura como el arte por excelencia, o bien aristas pensantes y dotados que se sitúan en el campo de los grandes temas de la pintura, a la vez que en el de sus grades problemas; pintores y pintoras que en tiempos de crisis del arte asumen con actitud heroica la tarea de mantener viva la expresión artística más sublime” El curador e historiador afirma que la pintura no ha dejado de tener que decir, no ha dejado de significar y de conmovernos Lo que sucede es que la pintura se niega a morir Froylán Ruiz (1944) utiliza personajes populares como Pinocho, El ratón Miguelito, una lata de aerosol, una caja de zapatos como la de Gabriel Orozco, que se encuentran en diferentes piezas colocadas en el cielo sobre paisajes rurales o urbanos Arturo Márquez (1961) Participa con una pieza llamada “Silla presidencial”: una bicicleta, con armazón y un cojín de terciopelo verde que se sitúa en algún paisaje desolado del cielo rojizo en un salón, cuyas paredes están cargadas de adornos barrocos Antonio Luquín (1959), elabora trabajos críticos a la modernidad, presentando una serie de piezas en las que el espectador mira a través de puertas, rejas y ventanas a la propia modernidad Rodrigo Pimentel (1945) incorpora técnicas de collage haciendo una crónica de su último viaje a Europa, como la pieza de “Venus medieval”, pintada con pintura fluorescente incorporando jaguares prehispánicos, búhos y frutas Laura Quintanilla (1960), con trabajos que giran en torno del hombre que se encuentra solo, desnudo, extraviado y confundido, mientras unos labios de mujer, soplan en el aire Yolanda Mora (1960) participa con una serie titulada “En busca del paraíso”, lugar idílico que la propia artista imagina de una manera fantástica, donde plantas y árboles podrían ser estudios de la botánica de algún lugar utópico que no existe, pero que la artista añora Las seis propuestas tienen su propia personalidad y logran ofrecer un panorama interesante sobre pintura mexicana, que se produce actualmente La Galería José María Velasco se ubica en Peralvillo 55, Col Morelos (cerca del Metro Tepito) y permanecerá abierta al público hasta el 29 de agosto Arte entre tinieblas En el Palacio de Bellas Artes se presenta la exposición de Andreas Keinecke, titulada “Diálogo en la oscuridad” La singular exposición nació hace 25 años y se han realizado cientos de ediciones de la misma en todo el mundo; algunos de los objetivos de esta muestra son desarrollar la percepción en ausencia de estímulos visuales, crear la oportunidad de un encuentro y de una comunicación no vinculada al contexto visual, así como derribar las barreras del prejuicio El propósito es utilizar al máximo sentidos como el tacto, el oído, el olfato y el gusto de los asistentes a la exposición-proyecto museográfico que fuera creado en 1988 por el alemán Andreas Heinecke Hay personas invidentes que guían a los visitantes (en grupos de ocho) por un ambiente donde no hay luz alguna En la oscuridad se dan una serie de roles, el invidente se convierte en experto que se mueve con desenvoltura, cuando para el resto del público resulta algo difícil de hacer La directora del museo, Mercedes Iturbe, mencionó que la exposición “tiene una indiscutible carga estética, porque está vinculada con la más alta expresión del arte y por el aprecio de nuestros sentidos” Organizada a manera de laberinto, el visitante podrá distinguir varios ambientes y atmósferas: desde una calle transitada hasta un agradable viaje por el mar a bordo de un barco También podrá transitar por el bosque, un mercado y después a una metrópoli para finalizar, subiendo al barco de regreso, y llegar a un bar donde podrá comentar sus experiencias El recorrido tarda 45 minutos junto con los guías invidentes que han sido seleccionados y entrenados por el arista Andreas Heninecke Permanecerá abierta al público hasta el 17 de octubre en la Sala Diego Rivera del Museo de Bellas Artes y las visitas serán con previa reservación y los teléfonos son 59-85-35-92 y 59-85-35-93

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