BUZÓN DE APÓCRIFOS: Cuentas

lunes, 5 de julio de 2004
México, D F, 5 de julio (apro)- Estimados lectores de este buzón: estén seguros de que estoy en favor de las protestas ciudadanas, sean éstas contra autoridades ineptas, policía corrupta, jueces impotente por inhábiles, impuestos excesivos, salarios insuficientes, despojo indebido de tierras, en fin, que estoy de acuerdo con la manifestación de todo colectivo social en defensa de sus intereses y derechos ¡Muy bien, les felicito por esa toma de conciencia que significan las mismas! Les felicito porque con esas babélicas protestas (babélicas, porque las hay de tales colores y sabores que las mismas están impidiendo la torre del entendimiento tan necesaria a los humanos) son la prueba más evidente del fracaso, por lo menos hasta hoy, por una parte, de una de nuestras más optimistas creencias: la depositada en el cambio, por pensar que siempre será para lo mejor No se confundan No soy tan estúpido que no vea y registre el innegable progreso de la ciencia y sus aplicaciones técnicas, pero tampoco ignoro las tantas veces discutibles resultados de las mismas en lo social que, como hombre, considero es lo que más interesa a nuestra especie, ¿pues no la misma Biblia dice que no está hecho el hombre para el sábado, sino al revés? ¿Entonces? Sí, estoy consciente que hoy, contra apenas ayer, tenemos computadoras que facilitan y hacen más rápida la comunicación, pero también sé que gracias a ellas existen las llamadas “bombas inteligentes” con las que se llevan a cabo “bombardeos quirúrgicos” en los que asesinan, sin embargo, a mujeres, niños y ancianos Y eso me indigna ¿Y a ustedes? Repito, no se confundan A pesar de lo expuesto, en modo alguno soy de los que creen que todo tiempo pasado fue mejor, pero ante los hechos de hoy, el de la llamada globalización, no puedo por menos que sacar mis cuentas y comprobar que no son pocas las pérdidas y constatar que lo único que se ha globalizado, más que otras cosas, al menos hasta hoy, es la pérdida de la seguridad y el miedo que la inseguridad produce ¿Qué, exagero? Lean y juzguen Considero que la globalización, que se nos ha vendido y vende como un cambiar para mejorar, está confirmando que lo mejor, como otras veces, puede muy bien ser enemigo de lo bueno, que el cambio puede ser para lo peor ¿Qué, me equivoco? A las pruebas me remito: La globalización insisto, al menos hasta hoy, lo único que ha globalizado es el asegurar a la inmensa mayoría que nada es seguro ¿Por qué? Porque ya se ha perdido la seguridad de los grandes empleos por vida en las grandes empresas, y los más modestos en las medianas y pequeñas, pues la globalización, hoy por hoy, dirigida y administrada por el liberalismo mercantil, que tiene por meta la rentabilidad a toda costa del capital, al emplear la tecnología, sobre todo la llamada de punta para conseguirlo, está llevando a los más a los que únicamente tienen como medio de sobrevivencia la venta de su trabajo, la precariedad en el empleo, al menor precio posible del mismo, a la venta del trabajo personal por días, semanas o meses con irrisoria o ninguna garantía de seguro o jubilación o de plano, condenando al trabajador al infierno del desempleo ¿Voy bien o me equivoco? Sigo Estas consecuencias de la globalización están rompiendo y haciendo perdidizas globalmente hasta hoy, las redes sociales anteriormente existentes, propiciando la desestabilización social, caldo de cultivo donde germina toda violencia, la de todo signo, la de la legítima de los ofendidos y humillados, hasta la de la delincuencia, pescadora interesada en todo río revuelto Ante estos hechos, bien se explica la consigna de “¡Que se marchen todos!, de los exasperados “piqueteros” (desempleados) argentinos y también la mega marcha de la ciudadanía del domingo pasado en México reclamando seguridad, por ejemplo Este sentimiento global, es decir, común en todas las regiones del planeta de angustia y miedo de las mayorías ante la falta de trabajo, de seguridad social; de miedo a la violencia de todo signo que angustia a todos, ¿a qué se deberá? Difícil pregunta, pero según mis cuentas personales, pienso que el miedo que hoy padecemos en mayo o menor medida todos, se debe a las perdidas de las seguridades que se respiraban (con toda relatividad que gusten) antes de la globalización; a que en ese antes soplaban vientos de diversas direcciones y hoy por hoy, los vientos predominantes que soplan y resoplan son los que vienen de la derecha, lugar que como bien se sabe, salvo anomalías, no está el corazón Bueno, esa es mi creencia, ustedes, lectores dirán si estoy equivocado A propósito, ¿Cuál es su juicio al respecto, estimado lector? Hágamelo saber aunque se contrario al mío, pues igual y me convence Gracias por adelantado Con mi afecto para todos JUAN NIPORESAS

Comentarios