LOS PASOS PERDIDOS: Delfos danza contemporánea en Bellas Artes

lunes, 2 de agosto de 2004
México, D F, 2 de agosto(apro)- La tenacidad del grupo Delfos para mantenerse en la primera línea de la danza contemporánea mexicana ha significado un esfuerzo inigualable Desde su llegada a México procedente de Venezuela, donde trabajaron por una larga temporada con la compañía Danza Hoy, Víctor Manuel Ruiz y Claudia Lavista, fundadores del grupo en 1992, no han parado de obtener éxitos Claro está, la suya no ha sido ni una aventura fácil ni siempre gratificante De hecho, vistos como “patitos feos” que buscaban retomar el entrenamiento y el virtuosismo para la danza contemporánea, ambos fueron rechazados sistemáticamente como colegas por muchas de las compañías que en los años ochenta dominaban el ámbito de la danza contemporánea independiente Crear un grupo y romper con el bloqueo que existía para las nuevas generaciones fue una meta que tanto Lavista como Ruiz lograron sin darse cuenta Al proyecto se incorporaron Omar Carrum, un muchacho de diez de promedio en la preparatoria que decidió hacerse bailarín, Esther Lópezllera, ocasionalmente Oscar Velásquez Georgina Gutiérrez y Agustín Martínez, un bailarín de jazz cuyo origen era ser chavo banda y que se convirtió en unos de los pilares dancísticos del grupo Nada era fácil para ellos Vivir de la danza en México es someterse a la presión de vivir del aire Por ello, aceptaron todo tipo de trabajo que estuviera relacionado con su arte Desde hacer comerciales televisivos, dar clases a diestra y siniestra, modelar, e incluso trabajar en los llamados “antros”, haciendo espectáculos de apertura de pista Hartos de semejante vida decidieron viajar hasta Mazatlán Ahí establecieron su sede y desde ahí se han internacionalizado y crearon una escuela que dirige el psicólogo y bailarín Javier Basurto Ahora, doce años después de haber empezado a picar piedra, la compañía se presentó en el Palacio de Bellas Artes con Breves Instantes dentro de la temporada Perfiles en Movimiento que organiza el INBA, con un éxito notable A pesar de que todo estaba en su contra: los programaron en lunes, no los dejaron montar luces ni ensayar hasta el propio lunes, y la difusión del acto fue prácticamente nula, la asistencia fue grande y el aplauso entusiasta El nivel técnico del grupo es asombroso Bailan con un rigor definido por la exactitud de sus movimientos; al mismo tiempo, sus obras han adquirido otro peso y poseen siempre --más allá de que gusten o no-- un formato de primer nivel La danza del grupo Delfos es un buen ejemplo de lo que la decisión y la entrega implican cuando se trata de sacar adelante un proyecto cultural Si ellos han de marcar el paso para las siguientes generaciones, es digno de alabarse que realicen su trabajo con tanto profesionalismo y seriedad

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