LA CUARTA PARED: "Sexo, drogas y rock and roll"

lunes, 30 de agosto de 2004
México, D F, 30 de agosto (apro)- Como un camaleón, Daniel Giménez Cacho se transforma en nueve diferentes personajes para darle vida a la obra “Sexo, drogas y rock and roll”, que se presenta en el teatro del Polyforum Cultural Siqueiros Esta puesta es una especie de “stand up comedia”, así se le conoce en Estados Unidos a la obra donde sale un actor, se instala en una silla y de ahí para adelante, sin mayor apoyo de escenografía y mucho menos la intervención de otros actores “Eso no les parecía conveniente ni al director ni a mí tampoco”, comenta Giménez Cacho Por eso, sobre la marcha, hicieron uso de diversos aparatos, como una pantalla, con la cual juegan en diversos momentos para darle continuidad a la trama cuando salen de escena También sobre el piso se encuentra una Guía Roji, la cual sugiere que los diferentes personajes se encuentran ubicados en cualquier parte de la ciudad Pero, sobre todo, se incluye a otro actor, en este caso al joven José Carriedo, quien aparte de ser el interlocutor de Giménez Cacho, se responsabiliza de mover algunos elementos escenográficos Para Giménez Cacho el verdadero motivo de crear esta obra surge cuando se encontraba en la ruina, desempleado “Y como lo único que sé hacer en la vida es actuar, le llamo a Toño Serrano para proponerle la obra, y este fue el resultado de varios experimentos” La pieza de Eric Bosigan fue escrita y puesta hace 10 años, así que entre autor y director la adaptaron a México “para que fuera algo más contemporáneo” Algo en común de los personajes interpretados por Giménez Cacho en su carrera es que son hombres de edad madura, y todos se quedaron atrapados en el tiempo En los años sesenta la primicia eran sexo, drogas y rock and roll, y para el rockero, el empresario o cualquier persona de la clase media o baja que no maduraron (algo denominado como “el complejo de Peter Pan”), las reglas siguen siendo las mismas e indudablemente todos utilizan drogas El director Antonio Serrano, respecto de que la obra se fue haciendo sobre la marcha, comenta que cuando recibió la llamada del famoso actor dudó un poco, puesto que no le gustan los monólogos: “Se me hacen muy poco teatrales, máxime un monólogo como éste en que el actor está hablando con alguien el cual nunca le contesta Fue cosa de convencer a Daniel de que involucrara a alguien más” Así llamaron a José Carriedo, cuyos diferentes personajes se fueron recortando hasta llegar a ser “un escucha que juzga y no juzga, una especie de público que sólo reacciona”, dice el también director de la película “Sexo, pudor y lágrimas” Para Carriedo es su primer obra profesional y representa “una gran oportunidad de trabajar con Toño y Daniel, es como trabajar con dos grandes maestros del medio teatral” Coincide, además, con que al inicio su personaje no estaba muy claro, cuando se pensaba solamente que iba a ser el escucha A más de 30 años de los festivales de Avándaro y Woodstock, estos personajes no tienen una expectativa de vida que la de seguir en el “Sexo, drogas y rock and roll” La pieza se representa de lunes a domingo

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