Legorreta: Ni empresario ni promotor, simplemente arquitecto

lunes, 17 de octubre de 2005
* Expone en San Ildefonso un conjunto de 72 proyectos realizados desde 1963 * Para recuperar el Centro Histórico se requerirán, al menos, 50 años, afirma México, D F, 17 de octubre (apro)- Con el sugestivo título Poeta mexicano de muros y color, el Antiguo Colegio de San Ildefonso exhibe desde el pasado 21 de septiembre una exposición retrospectiva del arquitecto Ricardo Legorreta (Distrito Federa 1931), que --curada por Miguel Cervantes-- reúne 72 proyectos del creador realizados desde 1963 Pero, ¿qué es la poesía para el galardonado arquitecto? (ha recibido, entre otros reconocimientos, la medalla de oro de la Unión Internacional de Arquitectos y el Premio Arquitecto de las Américas) Él mismo lo explicó cuando hace unas semanas anunció en rueda de prensa el inicio de la muestra Acompañado de los arquitectos Cervantes y Armando Chávez, su colaborador desde hace más de 25 años y ahora museógrafo de la exposición, Legorreta explicó que la arquitectura es una "actividad maravillosa" porque conjuga no sólo una función física, sino una función emocional con la belleza La arquitectura tiene, además, una parte humana porque su enmienda es "hacer espacios en los cuales el ser humano se sienta bien, sea feliz y lleve a cabo sus actividades: Ésa es la poesía de la arquitectura", explicó Para él, que ha recibido influencias tanto de la arquitectura vernácula mexicana como de la musulmana del norte de África, visitar los pueblos de México o de lugares como Marruecos o las regiones islámicas y ver cómo la gente "hace arquitectura, sin ser arquitecto", no sólo es motivo de una continúa sorpresa, sino también "de un humanismo maravilloso? de poesía": "Esos son los poetas que a mí me han influido de manera cautivante" Narró entonces que el proyecto de organizar esta exposición, en la cual trabajaron por más de un año, le entusiasmó por la idea de contrastar la arquitectura colonial del colegio jesuita de San Ildefonso con la moderna de sus trabajos, los cuales --subrayó-- no se exhiben para mostrar aspectos técnicos de su obra, sino justamente la poesía que hay detrás Para el agua, uno de los elementos que forman parte integral de su arquitectura, Legorreta escribió un pensamiento: Hay una dama que se llama agua no podemos vivir sin ella El agua es? Romántica, sensual, bella, Alegre, fuerte, dulce y fresca Paz y movimiento, Limitada y eterna, Paisaje y arquitectura, el agua es la vida La ciudad y el Centro Histórico La muestra abarca una superficie de dos mil 17 metros cuadrados, divididos en 16 salas, en las cuales se despliegan planos, maquetas, fotografías, obras de pintores y escultores que han colaborado con Legorreta, entre ellos Rodolfo Morales, Feliciano Béjar, Alexander Calder, Javier Marín, Mathias Goeritz, Juan Soriano y Vicente Rojo Se exhiben, además, alrededor de quince maquetas de algunos de sus proyectos reproducidas en plata, entre ellas el Pershing Square, en California, Estados Unidos; el Hotel Camino Real, de Polanco, en la Ciudad de México; el Papalote Museo del Niño, ubicado en el Bosque de Chapultepec; la Catedral de Managua, en Nicaragua; y la Casa de los Quince Patios, también en la Ciudad de México En la selección de las obras y proyectos colaboró con Cervantes el arquitecto Felipe Leal, exdirector de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, quien escribe en el catálogo acerca del arquitecto: "Legorreta es un claro ejemplo de un mexicano universal, que ha rebasado las fronteras culturales de nuestro país y ha llevado el arte de México a otros sitios; a su vez, y gracias a sus inquietudes, ha traído el arte de muchos lugares lejanos a nuestros territorios Su labor no se limita al campo arquitectónico, sino también al de las artes y oficios, como una especie de embajador cultural" Legorreta realizó sus estudios de arquitectura en la UNAM, de la cual egresó en 1952 Inició su carrera profesional con el arquitecto José Villagrán, con quien se asoció años más tarde En 1963 fundó su propio despacho con el nombre Legorreta Arquitectos, junto con sus colegas Noé Castro y Carlos Vargas; y en 1990 se asoció con su hijo Víctor Legorreta Diez años después crearon el despacho Legorreta + Legorreta Algunos de los proyectos incluidos en la muestra son justamente las oficinas de este despacho, la fábrica de IBM en Guadalajara, el Hotel Camino Real de Ixtapa, la Fábrica Renault, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, el Centro Nacional de las Artes, la Biblioteca Central de Monterrey, el Pabellón de México para la expo de Hannover 2000, el Hotel Sheraton Abandoibarra, en Bilbao, España, la American University de El Cairo y, en proyección tridimensional, el proyecto que realiza actualmente en Qatar El arquitecto trabaja también ahora en la creación de la Plaza Juárez, frente a la Alameda Central en el Distrito federal, que forma parte del proyecto integral de recuperación de Centro Histórico, emprendido por el anterior jefe de gobierno, Andrés Manuel López Obrador En opinión del arquitecto la sociedad en su conjunto, cometió una "gran irresponsabilidad" al dejar caer desde hace más de cincuenta años al Centro Histórico Por ello, consideró, no podrá ser rescatado con un proyecto a seis años, sino que requerirá de un lapso similar al cual estuvo abandonado Expresó su aprobación por la forma en la cual se está trabajando ahora, mediante proyectos concretos en un edificio o zona determinada, porque, así "son proyectos muy controlados" y se avanza poco a poco Pero lo primero que se debe hacer, a decir suyo, es "recuperar el orgullo de ser ciudadanos", porque sucede que muchas veces la gente se queja pero no propone nada en concreto Le preguntaron entonces si la arquitectura habla por una ciudad y, en caso afirmativo, qué dice la arquitectura de la Ciudad de México "Indudablemente, la arquitectura habla por la ciudad Sin embargo, lo más importante es la ciudad, no la arquitectura" Se expresó entonces en favor de los edificios con uso habitacional que se están construyendo en la ciudad porque dijo que uno de los problemas que se habían tenido era, por la falta de planeación, el aislamiento de las zonas de trabajo de las habitacionales: "Me parece que las facilidades que se han dado para la construcción de vivienda están ayudando en forma muy importante a contar con una mezcla de usos de suelo dentro de la ciudad" Arquitecto no empresario También se le preguntó al arquitecto si mantenía una lucha con sus clientes para defender sus propuestas, pues recordaron que en algún momento de su vida, el arquitecto Juan O?Gorman, cuyo centenario de nacimiento se celebra este 2005, renunció a la arquitectura por considerar que no debía convertirse en empresario Legorreta enfatizó: "Sí, parto de esa base Yo establecí desde el primer día que empecé a trabajar, gracias a la influencia de José Villagrán: el arquitecto no es un empresario "¿Cómo he luchado? Primero, la dimensión de la oficina ha estado siempre en función de mi capacidad de atender hasta el último detalle En los últimos diez años he tenido la enorme suerte de que se incorpore mi hijo a trabajar conmigo y trabajamos juntos en todos los proyectos, pero la dimensión del despacho, el volumen del trabajo está basado en nuestra capacidad de atender todo hasta el último detalle, es más, la oficina, el despacho está construido en un terreno imposible de crecer" Confesó entonces que a veces, la tentación "es tremenda" porque en ocasiones les presentan proyectos muy atractivos, y "hay que decir que no, porque no tienes tiempo, cuando enfrentas también el miedo de quedarte sin trabajo, porque el trabajo del arquitecto sube y baja, es una decisión fuerte" "Nunca hemos sido constructores, nunca hemos sido promotores, a pesar de esa tentación", precisó Legorreta agregó también que él no es del tipo de arquitecto "soberbio" que considera que el cliente no sabe nada y debe decidir por éste Para él un proyecto es más bien "un intercambio de talentos" entre el cliente y el arquitecto, y consideró como sus mejores obras aquellas donde los clientes se han interesado en el proyecto La planeación de la exposición, indicó, le permitió recordar experiencias y hacer "redescubrimientos" hasta de sus errores, porque --bromeó-- a diferencia de los médicos que "entierran a sus errores", los arquitectos los ven todos los días en sus obras Intervino entonces Cervantes para relatar que para su generación, la creación del hotel Camino Real, de Polanco, fue toda una sorpresa, porque cuando la tendencia para los hoteles era hacer torres verticales, como las ubicadas en Paseo de la Reforma, Legorreta presentó una propuesta innovadora con integración de patios interiores: "Era una arquitectura emocional, opuesta a la arquitectura racionalista que se decía era la escuela internacional" Pasó lo mismo con sus propuestas de casas habitación: "Ricardo, como Barragán y muchos otros arquitectos, enseñaron a la sociedad una nueva forma de vivir, una nueva forma de diseño arquitectónico Y no sólo fue un cambio de diseño, sino un cambio de gusto hacia la arquitectura moderna" La muestra estará abierta al público hasta el 8 de enero de 2005 Y como parte de ella a partir del 8 de noviembre, durante cuatro martes consecutivos, a las 17:00 horas, se realizará el foro "4 dosis de arquitectura Ciclo de pláticas para jóvenes" Iniciará con la conferencia Arquitectura actual de México, con los arquitectos Francisco Serrano y Ernesto Betancourt Luego las mesas redondas Arquitectura emocional y Arquitectura para el siglo XXI En la primera participarán Isaac Broid y Víctor Jiménez; y en la segunda, Víctor Legorreta, Mauricio Rocha y Pablo Serrano Finalmente la charla Arquitectura y humanismo con el historiador Xavier Guzmán y el arquitecto Carlos Mijares