FIC: A ritmo de banda y danzón, baile en la Alhóndiga

miércoles, 19 de octubre de 2005
Guanajuato, Gto , 18 de octubre (apro)- Trompetas, trombones, tubas, bajos, clarinetes, percusiones, tamboras, platillos, timbales, entre otros instrumentos, hicieron vibrar a todo el público en La Alhóndiga de Granaditas la noche de ayer, lunes 17, pues las Bandas de Viento del estado de Guanajuato interpretaron por más de 105 minutos diversas melodías Brasil, Adiós Nonino, Recuerdos de Ypacarai, La flor de canela, Homenaje a los corraleros del Majagual, Alma llanera, Flores negras, En mi Viejo San Juan, Lamento borincano, Amar y vivir, Bésame mucho, Mambo a la Kenton, Mambo número 8, Tierra de mis amores; y un homenaje a la banda grupera del desaparecido Cruz Lizárraga, El Recodo, fueron algunas de las interpretaciones que hicieron al público levantarse a bailar Bajo la dirección artística de Juan Manuel Arpero --quien también ha sido director titular y fundador de la Orquesta Sinfónica de Puebla--, la Banda del estado de Guanajuato, Banda Marinos, Banda Villa Nueva y la Banda Felipe Arpero, juntaron su talento para dejarse escuchar y no perder la vieja costumbre de este estilo musical, pues es preciso decir que en los pueblos no se puede concebir una fiesta popular sin la presencia de una banda de viento Con alegría, melancolía y gran ánimo, los espectadores bailaron, cantaron y aplaudieron al rito de danzón, de son o de música grupera, según el arreglo que a cada pieza dan las Bandas de Guanajuato que guardan el legado más profundo de los pioneros que marcaron el estilo guanajuatense y sus tradiciones Con esta presentación, Guanajuato demostró la fuerte tradición cultural de las Bandas de Viento, pues no en vano este estado tiene el mayor número de ellas, al igual que como compositores y arreglistas Así, con el repertorio de piezas clásicas y populares, las bandas siguen siendo queridas, respetadas y solicitadas por todo el público En esta ocasión, tanto fue el éxito que tuvieron las Bandas de Viento, que el público no dejaba de bailar y pedir con gran entusiasmo ¡otra, otra y otra!, hasta que los artistas les concedieron un par de piezas más Y desde luego no faltó la entrañable Camino de Guanajuato, del inolvidable José Alfredo Jiménez, que fue coreada por la multitud

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