Cerradas, siete de doce zonas arqueológicas por Wilma

miércoles, 26 de octubre de 2005
* Chichén Itzá, Tulum, Xel-Há y Cobá, entre ellas México, D F, 25 de octubre (apro)- Según un reporte preeliminar del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), no se han registrado daños al patrimonio cultural por el paso del huracán Wilma en los estados de Quintana Roo, Yucatán y Campeche Sin embargo, admite en un comunicado que hay inundaciones en el acceso a la zona arqueológica de Tulum y en la mayor parte de Cobá, "sin daños aparentes a las estructuras prehispánicas", e informa que en ambos sitios no hay suministro de energía eléctrica ni servicio telefónico Agrega que en Tulum se cayó la cubierta de una bodega, sin precisar si se trata de un depósito de piezas arqueológicas o de otro tipo de materiales, y dice que en Xel-Há, ubicada a 22 kilómetros al norte de Cancún, el huracán derribó la mayor parte de una malla ciclónica perimetral Los sitios cerrados al público son: Tulum, Xel-Há, San Gervasio, El Rey, El Meco, Muyil y Cobá, en Quintana Roo En este mismo estado se reporta que los vientos rompieron las ventanas y puertas de acceso del Museo Arqueológico de Cancún, así como la caída de plafones en las oficinas Asegura que la colección no sufrió daños, pero se trasladará a Chetumal "para garantizar su seguridad" En Yucatán se encuentra cerrada la zona arqueológica de Chichén Itzá, "para realizar trabajos de limpieza" Y aunque Uxmal permanece abierta, se reportan pocos visitantes Finalmente en Campeche se reportó sólo la caída de líneas eléctricas en la zona arqueológica de Edzná En el IV Encuentro Internacional de Revitalización de los Centros Históricos, que con el tema "La transformación de la ciudad histórica: procesos sociales, urbanísticos y naturales que inciden en su cambio", se lleva a cabo en el Centro Cultural España, el secretario técnico del INAH, César Moheno aseguró: "El INAH mantiene desde hace varios años un Programa de Prevención de Desastres, gracias al cual las consecuencias de este tipo de fenómenos naturales han sido mínimas y sólo han afectado, en la mayoría de los casos, la infraestructura de las construcciones contemporáneas de las zonas arqueológicas ubicadas en dichas entidades, es decir, las áreas de oficinas y de servicios a los turistas"