Con Sosa, daño a la cultura y a un proyecto político: José Ángel Leyva

sábado, 26 de noviembre de 2005
* El escritor renunció a su puesto en la Secretaría de Cultura del DF México, D F, 25 de noviembre (apro)- El escritor José Ángel Leyva renunció a la Dirección de Vinculación Cultural en la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y se sumó a la lista de quienes consideran un error del anterior jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, haber dejado al frente del sector a la economista Raquel Sosa Leyva llegó al cargo cuando el historiador Enrique Semo fue nombrado secretario de Cultura del Gobierno del Distrito Federal Coeditor de la revista de poesía Alforja y autor, entre otros libros, de Botellas de sed, Entresueños y La noche del jabalí, Leyva envió copia de su carta de renuncia al ahora jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas En entrevista con Apro le pide, además, que ojalá no solamente la lea, sino le dé la oportunidad de tener una audiencia con él para explicarle personalmente los motivos También le solicita: "Que haga un esfuerzo por escuchar a la comunidad cultural, es muy importante, porque el daño que se le está haciendo a la cultura y a un proyecto político es muy fuerte, muy hondo" Leyva presentó su renuncia este jueves 24 de noviembre, para hacerla efectiva a partir del 1 de enero Relata, sin embargo, que seis horas después de entregarla, el abogado de la institución Federico Anaya le informó que Sosa lo despedía desde ese momento En su lugar fue nombrada Martha Recasen Se sabe que también fue cesado Isidoro Ramos, quien se desempeñaba como gerente de la Filarmónica de la Ciudad de México El escritor narra que desde la llegada de Sosa a la Secretaría de Cultura, en febrero pasado, se dieron diferencias en "términos de los contenidos de la política cultural" que la exsecretaria de Desarrollo Social viene aplicando Explica que al sumir el cargo en sustitución de Semo, Sosa inició una reestructuración con la cual desapareció las subdirecciones de Literatura, Artes Escénicas y Artes Plásticas, y despidió a sus encargadas Paloma Sainz, Azucena Rodríguez y Martha Lozano, respectivamente, así como a promotores del Programa de Fomento a la Lectura y Libro Clubes Este programa, dice, desapareció y en cambio quedó Para leer de boleto en el metro, al cual considera como un proyecto, no programa, que si bien va a un público amplio "no está ligado con otros proyectos que construyen un edificio o andamiaje lógico para un programa de fomento a la lectura en una ciudad tan grande como ésta que requiere de un programa específico" Sosa transformó también el programa Artes por todas partes --que abría una convocatoria para seleccionar proyectos artísticos profesionales, mediante un jurado integrado por especialistas en diversas disciplinas, para apoyarlos con recursos financieros-- por uno en el cual no se evalúa la calidad Además, instituyó uno similar, el Programa Cultural Comunitario, que también ofrece apoyo económico pero "no tiene mecanismos claros, ni criterios fundamentados, simplemente se trata de distribuir dinero" Para el escritor esta reestructuración tiene fines asistencialistas porque sólo reparte cantidades de dinero a cualquier persona que presente un proyecto, sin importar su calidad, por lo cual no duda en calificar estas acciones como "de absoluto desprecio por el significado de las artes de los creadores" "Me parece insultante el trato a la comunidad, el desprecio a la comunidad intelectual, y el tergiversar a través de una política más relacionada con una visión asistencialista --confunde la calidad con la caridad-- que con un programa de más largo aliento, de más profundidad", reprocha Sin política cultural Leyva dice que al contrario de los funcionarios despedidos, cuando Sosa llegó lo ascendió de director a coordinador de Vinculación Cultural No obstante discutió con ella, de buen modo, sus actitudes y forma "desmesurada" de ejercer el poder, pues le pareció injusta la forma como despidió a sus compañeros y a otros les redujo el salario o bajó el nivel de escalafón --¿Por qué no renunció antes? --Porque como dijo Paco Ignacio Taibo II, entre muchos otros, le otorgamos el beneficio de la duda Nos pidió que le tuviéramos confianza El beneficio, lamenta, se terminó y las dudas se han despejado Ahora tiene la certeza de que fue "una total y absoluta equivocación" de López Obrador haber puesto a Sosa como titular de la Secretaría de Cultura Agrega que también se quedó por intentar defender, desde dentro, los proyectos bajo su responsabilidad Pero todo tiene un límite, insiste al relatar que en varias ocasiones la secretaria de Cultura les pidió a él y otros compañeros participar en brigadas para impedir la violencia en los espectáculos públicos y al final de los mismos les pedía recoger botellas En su carta expone que los motivos de su renuncia tienen que ver con el agravio personal y el abuso de autoridad Y abunda: "No comparto el silencio de mis compañeros ante el avasallamiento de que son objeto por parte suya y al obligarlos a realizar tareas que nada tienen que ver con los programas y las funciones de una política cultural, la de usted, que desprecia la inteligencia y el talento de una buena parte de la comunidad artístico-cultural Allá ellos y su conciencia, allá ellos y su dignidad Mi renuncia es más que eso, es un reclamo, una defensa de mi integridad ciudadana, de mis derechos como persona y, desde luego, una protesta por el oscurantismo en que hunde usted lo poco que se ha hecho en política cultural" El escritor prevé presentar una querella para defender sus derechos laborales, pues dice que no se le permitió gozar de las vacaciones y otras prestaciones que por ley le corresponden Anticipa también que tras su renuncia otras voces de trabajadores de la Secretaría de Cultura se alzarán para denunciar los tratos de Sosa Desde la llegada de López Obrador a la jefatura de Gobierno se ha comentado en los medios y entre la comunidad cultural que al gobierno perredista no le interesa la cultura y no tiene, por ello, una política cultural clara Leyva dice al respecto: "Una muestra de que no le importa es poner a una persona que no tiene nada que ver, está alejada de la comunidad cultural Me parece también que ella falta a una ética al asumir un cargo para el cual no está capacitada, un cargo al cual es totalmente ajena Aceptarlo es una actitud deshonesta de su parte "Me parece ofensivo para la comunidad cultural no considerar su opinión, no suponerla como una comunidad que piensa y opina Por eso también mi renuncia es una manera de hacerle sentir y pensar a la comunidad cultural que no es posible que permanezca en ese silencio pasmoso, cómplice, que ofende no solamente a quienes trabajamos en la cultura sino a la propia sociedad que confía en sus intelectuales" Es claro, insiste, que hay un desprecio total y absoluto por la cultura: "No hay una discusión, no hay una lectura de lo que es la ciudad, no hay un planteamiento profundo de cuál es el vínculo de la cultura con nuestras instituciones A la cultura se le ve como una cuestión ornamental y como un surtidor de eventos de actividades masivas, de actividades multitudinarias, pero eso no es hacer la cultura "Para mí un proyecto de cultura tiene que ver con un horizonte mucho más amplio En primer lugar, considerar a la cultura como parte esencial de la vida ciudadana, de la vida democrática Y debe ser una institución transversal vinculada con todas las instituciones, con formas de convivencia, con la defensa del patrimonio cultural tangible e intangible, con el derecho de la gente a la lectura y a la escritura Tiene que ver con una idea de una ciudad que debe de convertirse en una gran capital cultural, tiene todo para serlo" Leyva concibe a la cultura como un elemento generador de empleo y transformador de conductas cotidianas, que puede contribuir a desterrar prácticas que degradan a la ciudad, entre ellas la corrupción Y afirma que quienes han laborado en la Secretaría de Cultura tienen claro como debe ser un programa "auténtico de política cultural", pero el problema es que no han sido escuchados ni tomados en cuenta porque se les ve no como trabajadores sino como siervos y el titular de la dependencia la ve como un coto de poder Raquel Sosa explicó vía telefónica que no pidió la renuncia de Leyva, sino que él la presentó originalmente con fecha 30 de noviembre y por esa razón ella le solicitó entregara la oficina en orden en la fecha prevista Respecto a la opinión del escritor sobre los lineamientos de su política cultural, en el sentido de que es asistencialista, la funcionaria dijo que a lo largo de los meses que lleva en el cargo él no expresó ese punto de vista y por el contrario siguió laborando, por lo cual considera que ahora está utilizando este argumento molesto porque ella le llamó la atención por cuestiones de desorden administrativo

Comentarios