PLATOS LÁSER: Desde Mazatlán y otros sones

sábado, 26 de noviembre de 2005
México, D F, a 25 de noviembre (apro)- La hija de Don Luis Elisa Pérez Meza nació en el puerto de Mazatlán en 1949 y es, ni más ni menos que la hija cantora del célebre compositor sinaloense Luis Pérez Meza, autor de bellas melodías como "El sauce y la palma", así como "El barzón" Desde comienzos de este siglo, ella ha seguido una carrera musical y su peculiar tono mezzo soprano anteriormente quedó plasmado en cuatro trabajos: "El compromiso", "Románticos de Sinaloa", "Perfecto insomnio" y "Recordando al trovador", éste en tributo a su padre Ahora entrega su plato láser más importante y ambicioso: "Poetas en Olas Altas", donde Elisa interpreta poemas de escritores que conocieron aquella playa del Pacífico sinaloense como Amado Nervo ("Me besaba mucho" y "Valsemos"), José Gorostiza ("¿Quién me compra una naranja", "Y se alegra el mar" y "Otoño"), Ramón Rubín ("Romance de Mazatlán"), Genaro Estrada ("Retorno al mar"), Enrique González Martínez ("Vienes a mí" y "Alas"), Gilberto Owen ("Madrigal por Medusa"), y don Pablo Neruda ("Canción del macho y de la hembra" y "Las preguntas de Neruda") La música de estas doce piezas poéticas fue escrita con maestría por la pareja de Elisa, Hernando Hernández Pérez y el disco es una de las joyas populares que debería ser difundido más (y no sólo por el sitio de la vocalista en Internet: wwwelisaperezmezacom) Ojalá los exquisitos promotores culturales abran los ojos ante este esfuerzo artístico y, por supuesto, paren la oreja Corazón florido- Con su nuevo disco, el grupo Sonaranda de Anastasia invita a los cordiales amigos, familiares y amorosos a abrirse de capa y espada Es el son que ara y anda, que con su sonido busca equilibrar la tradición que se ha entremezclado a lo largo de la historia, desde el México prehispánico hasta el moderno, para conjuntarse con las nuevas corrientes musicales y presentar Corazón Florido, su más reciente producción discográfica, el domingo 4 de diciembre a las 13:30 horas, en la Plaza de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Río Churubusco y Calzada de Tlalpan) Bajo el nombre maya y náhuatl de Puksi'ik' Xochiltzin, este platillo hace un viaje por los paisajes sonoros de México, aquellos en donde el son abre surcos y camina hacia nuevos horizontes para llegar hacia novedosas propuestas de fusión, cuyas letras pugnan por la continuidad eterna que busca preservar en los mexicanos valores como la autoestima, las tradiciones, el respeto por el medio ambiente y la música como ritual de comunión Con las percusiones de los tambores tarahumaras, de agua, chontales, mixtecos, totonacos, sonajas y raspadores, así como de la d'rbouka árabe, el yembé africano y el címbalo tibetano; sin dejar de lado el rasgado y punteado de las cuerdas de la jarana jarocha y huasteca, la vihuela, la guitarra de golpe, el sirincho y la guitarra barroca, este material, editado por Xquenda Producciones, recrea cuatro temas y una suite de siete partes La primera pieza es "El coco", son tradicional veracruzano de eminente influencia negra, en el que se hacen presentes los contrapuntos, armonías poco comunes y puentes cargados de elementos contemporáneos; "La lloroncita" gime un lamento cargado de melancolía, hermano de "La llorona istmeña", cuyo arreglo de inspiración barroca combinado con sonoridades contemporáneas, se abre con la pieza "Los imposibles", encontrada en el Códice Saldívar Por su parte, el son "La guacamaya", está inspirado en los fandangos de Veracruz, celebraciones que ilustran la exhuberancia de sus plantas, animales, bosques, selvas, mares, lenguas y tradiciones; la suite "La red", obra escrita con el apoyo de una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), mostrará el homenaje de Anastasia Guzmán a la gran diversidad étnica del planeta Dentro de esta suite se escucharán la clave "Semilla", el bambuco yucateco "Murmullo de agua", el son jarocho La garza, el sonecito purhépecha "Las ranas", el son istmeño "Viento", un son huasteco "Lumbre" y otro jaliscience: "La red" Puksi'ik' Xochiltzin también incluye Yélémala yolotl ("corazón en movimiento", en lengua bámbara de Mali y náhuatl), huapango compuesto por Guzmán en un yate en Baja California, donde estuvo rodeada de los cantos de las ballenas yubartas, cargados de vida y emotividad En el disco participan Enrique Jiménez en el bajo, David Peña en las percusiones, Tonatiuh Álvarez en el violín, Ricardo Flores en el salterio y las jaranas, y Anastasia Guzmán en la guitarra, composición, arreglos y dirección artística El grupo Sonaranda de Anastasia presenta Corazón florido (Puksi'ik' Xochiltzin), el domingo 4 de diciembre a las 13:30 horas, en la Plaza de las Artes del Cenart, ubicado en Río Churubusco 79, colonia Country Club, cerca de la estación General Anaya del Metro Entrada libre Consulte cartelera cenartgobmx? Y a la misma hora y en el mismo lugar, sólo que en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes (CENART), la agrupación del Coro Kuikanicté realizarán un concierto como parte del programa Diciembre Coral Este singular grupo, cuyos integrantes fluctúan entre los 57 y los 92 años de edad, se formó en 1992 bajo el auspicio del entonces Instituto Nacional de la Senectud (INSEN), y por iniciativa del director Ulises Martínez Oropeza En esos días, sólo eran 18 los miembros, cantidad que año con año se fue incrementando, igual que los reconocimientos que el Coro fue adquiriendo en diversos concursos nacionales Para Martínez Oropeza, director de carrera e instrumentista, la gran satisfacción humana de tratar con gente de gran experiencia y al mismo tiempo lograr una sonoridad característica y ensamblada, es algo incomparable Los miembros de Kuikanicté (la voz que canta en maya), los cuales tienen entre 13 años y tres meses de haberse integrado a este proyecto actualmente apoyado por la Fundación Sinfónico Coral del Estado de México AC; durante su vida productiva se dedicaron a diferentes ocupaciones, fueron amas de casa, maestras, empleados federales, secretarias, educadoras, obreros, contadores o escultores, entre otras Ahora, en la plenitud de su vida, el canto les significa una oportunidad de salir del encierro, hacer algo y sentirse útiles, y compartir su alegría con el auditorio, para mostrarle que la música es una caricia para sus almas, un impulso para seguir viviendo, una fuerza que inyecta entusiasmo y rompe con la monotonía Por ello, el grupo ensaya entre una y dos horas dos veces a la semana Así también, muchos de los miembros han satisfecho sus deseos de ser cantantes, mientras que algunos otros lo hacen por prescripción médica En esta ocasión, bajo la batuta de Martínez Oropeza, el Coro Kiukanicté ofrecerá un vasto programa que comenzará con un recorrido histórico por las primeras melodías ortodoxas del siglo III, para después presentar cantos bizantinos, piezas gregorianas, del Renacimiento, barrocas, clásicas y románticas, canciones tradicionales mexicanas y villancicos navideños muy conocidos

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