Irrumpe provocador en charla de José Emilio Pacheco

jueves, 1 de diciembre de 2005
* El poeta expulsó al sujeto del recinto de El Colegio Nacional México, D F, 30 de noviembre (apro)- La tercera conferencia del curso sobre Rubén Darío, que ofreció esta noche el poeta José Emilio Pacheco en El Colegio Nacional, culminó con la expulsión de un hombre de unos 40 años, de nombre no identificado, que lo insultó Ya en la ronda final de preguntas y a punto de concluir el acto por el centenario del volumen Cantos de vida y esperanza del poeta nicaragüense, una persona del público hizo uso de la palabra y agredió a Pacheco así: "Usted ya está en decadencia No sé cómo vienen a oírlo como si usted fuera un dios, si es igual que Paz y Fuentes? Ayer atacó usted a Elena Garro?" Un murmullo de desaprobación recorrió el aula magna del recinto, al que acudieron más de 200 personas cuando Pacheco, ya fuera del pódium donde había deleitado durante tres días al público con la lectura y análisis de los poemas de Darío, se adelantó dos pasos sobre el foro y respondió: "Eso sí que no se puede hacer aquí en El Colegio Nacional Así que lárguese de aquí" Mientras el equipo de seguridad sacaba al individuo, el público aplaudía la acción del poeta y, a manera de explicación, señaló, "se puede discutir libremente todo en este lugar, pero no insultar a nadie" El sujeto se perdió pronto en la oscuridad de la calle de Donceles del Centro Histórico de esta ciudad y fue imposible alcanzarlo, pero los guardias y los técnicos de la televisión explicaron que a menudo participa en los cursos del colegio con preguntas extrañas, aunque nunca había agredido a nadie "Es la envidia", expresó una maestra de literatura de Secundaría El incidente recordó aquel ocurrido al inicio de los años ochenta, cuando durante un recital, Octavio Paz fue interrumpido con expresiones irónicas contra su poesía por parte de uno de los miembros del grupo de los Poetas Infrarrealistas Entonces, Paz dio un puñetazo sobre la mesa y retó, furioso, al joven, que también fue sacado de la librería universitaria como en este caso, mientras la esposa del poeta, Marie-José, murmuraba por debajo: "Está borracho" La frase de Paz fue lapidaria: "El alcohol no justifica la estupidez" Tras el molesto suceso, todavía dio tiempo a que Pacheco situara a Darío como un poeta vigente Incluso puso el ejemplo del poema del dominio popular, "Los motivos del lobo", que --según explicó-- llegó a molestarle de tanto leerlo en la infancia, pero que ahora, de adulto, le parece prodigioso Y lo leyó ante la fascinación del público: "El varón que tiene corazón de lis, alma de querube, lengua celestial, el mínimo y dulce Francisco de Asís está con un fiero y torvo animal"

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