COMPUTACIÓN: Entre la publicidad gratuita y la piratería

viernes, 16 de diciembre de 2005
México, D F, 15 de diciembre (apro)- Me subo inevitablemente al Metro de la Ciudad de México, y recuerdo la canción de Chava Flores: "Voy en el Metro, ¡qué grandote/rapidote, qué limpiote!/¡qué deferencia del camión/de mi compadre Jilemón/que va la panteón!/Aquí no admiten gualotes/ni tamarindos, zopilotes/ni huacales con elotes/ni costales con carbón" Los vagones no están llenos pero cada vez se ve más gente que entra y menos la que sale Veo que los recorridos que hay de una estación a otra son aprovechados por vendedores que deambulan por los pasillos de los vagones vendiendo infinidad de productos Vi un tipo que vendía una agenda del 2006 miniatura, con calendario, citas, etc, por sólo tres pesos, y dos por cinco Desde luego no faltan los que venden chicles y dulces Pero lo asombroso es que hay cientos de vendedores que comercian discos compactos y DVD por diez pesos Cuando se trata de un disco de música, la que sea, el vendedor trae en su back-pack un artilugio hipermoderno, que puede tocar el disco compacto a todo volumen Con un control a la mano, cambia de rola para dar al respetable un avance de la enorme cantidad de música que puede hacer suya por menos de un dólar Si se trata de un video, tampoco parece ser problema La tecnología ha dotado a estos vendedores piratas de pequeñas pantallas de cristal líquido a color, en donde los usuarios del transporte colectivo podemos ver luminosas escenas del video en cuestión, todo, repito, al ridículo precio de 10 pesotes (o pesitos, eso depende de cada quien) Entonces en el trayecto a mi destino me pongo a meditar en el asunto Ahora espero que llegue un nuevo vendedor de CDs, y así ver qué tipo de material es el que anuncia Encuentro que en un disco compacto alguien ha coleccionado 25 rolas del "príncipe de la canción", José José, en formato mp3 Otro vende los grandes éxitos de los Tigres del Norte, o bien, el nuevo disco del "el sol", Luis Miguel, que además en la portada lleva un collage al mejor estilo photo-shop del ídolo con su nueva novia, Araceli Arámbula, que de ser mujer pasó a ser parte de la colección de trofeos femeninos que el envidiado cantante acumula También vi el concierto de los Tucanes de Tijuana con calidad digital DVD para ser visto en consolas multiregión, o incluso computadoras que tengan grabador/lector de DVD No faltan las películas para niños, Heidi y El Rey León, entre las que recuerdo Es impresionante pues la cantidad de información digital disponible Noto que de alguna manera, todo este ejército de ambulantes hace publicidad gratuita de los cantantes de moda, los cuales, reconozcamos, no pagan por mantener a esta enorme cantidad de gente que vive de la venta de estos CDs piratas Si la industria disquera quisiese promover así a sus artistas, probablemente le saldría una muy buena cantidad de sus ingresos Desde luego, no saltará de inmediato alguien que me diga que todo este material que se vende en el Metro es pirata, y que las empresas disqueras pierden, pues los usuarios de esos productos no compran el material original De acuerdo en parte, aunque habría que hacer una diferencia al respecto: no es lo mismo no ganar a perder dinero Si yo tengo cien pesos en la bolsa y no recibo más dinero por algún material que haya puesto a la venta porque la piratería se lleva esas ganancias, yo dejo de ganar, pero no pierdo, ahí están mis cien pesos, ¿o no? Y que conste, no me parece moralmente ético vender material que otros han trabajado y que gracias a la tecnología, que se ha convertido en casera, se puede duplicar fácilmente, pero seamos justos, todos estos vendedores de piratería digital también promueven a esos artistas de manera gratuita, y si venden cientos de miles de CDs piratas en el Metro de la Ciudad de México, será no porque la gente sea malvada y no quiera adquirir los productos originales, sino porque tal vez haya una explicación muy simple: dichos productos son excesivamente caros Quizás podría argumentarse que los piratas se cobran la promoción de esos artistas "a lo chino" (alguien que me explique de dónde viene esa frase), vendiendo los CDs piratas La industria disquera ha hecho una larguísima promoción antipiratería, olvidándose que el problema no es la actitud de la gente que adquiere productos piratas, sino la de la propia industria, que no quiere dejar el mega-negocio que la música siempre ha sido Los tiempos han cambiado y ahora es necesario replantearse cómo hacer para recuperar a todos estos compradores que han perdido gracias a su desmedido afán de enriquecerse Que quede para la reflexión

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