Arthur Miller saca al fantasma de Marilyn Monroe

sábado, 12 de febrero de 2005 · 01:00
A finales del año pasado, el Goodman Theater de Chicago montó “Terminando la película”, una de las obras finales de Arthur Miller, donde recuerda sus amores con Marilyn Monroe a casi 45 años de la muerte de la estrella La corresponsal Sanjuana Martínez envió, desde California, el siguiente reportaje acerca del suceso, texto publicado en Proceso 1462, el 7 de diciembre del 2004, y que reproducimos a continuación para nuestros lectores San Francisco, Cal (apro)- Arthur Miller ha sacado al escenario uno de sus fantasmas más temidos: Marilyn Monroe; y esta vez es para culpar directamente a Hollywood de su muerte a través de su nueva obra de teatro “Finishing the picture” A sus 89 años, el escritor y dramaturgo se ha vuelto a enamorar La vitalidad que le proporciona su joven pareja: Agnes Barley, de 34 años, se ha traducido en una nueva etapa de creatividad volcada en la dramaturgia, una de sus grandes pasiones Después de 45 años, Miller hace un recuento y resucita a su exmujer para relatar su atormentada vida y la tortura que sufrió cuando rodó la película “The misfits” (Vidas Rebeldes, 1960) dirigida por John Houston, con guión de Miller y cuyo estreno marcó el divorcio de la pareja calificada por Norman Mailer como el matrimonio entre “el gran cerebro y el gran cuerpo americano” En 1962, un año después de su separación, Marilyn murió a los 36 años por una supuesta sobredosis de somníferos Miller esperó dos años para estrenar su primera obra de teatro sobre su exmujer: “After the fall”, donde la retrataba --a través de su personaje Maggie-- como una mujer depresiva, alcohólica e histérica Ahora en “Finishing the picture” (Terminando la película), el autor de “Muerte de un viajante” ofrece en varios personajes la problemática existencial de la actriz estadunidense, en esta ocasión casi sin recurrir a su personaje, esta vez llamado Kitty, y aprovecha para traspasar la responsabilidad de su muerte a Hollywood La obra fue estrenada en el Goodman Theatre de Chicago e iniciará en unas semanas su camino por distintos estados del país: “Con respecto de Monroe, me pasé cinco años tratando de evitar que se cayera por el precipicio ¿Cómo murió? ¿Se destruyó a sí misma o no? ¿No tenemos que llevar la verdad a la escena? No hay una versión correcta Solamente es lo que yo viví”, confesó hace unos días Miller a la periodista Deborah Solomon en una entrevista publicada en The New York Times Al cuestionarle si su versión coincide con la que tienen los demás sobre su relación con la actriz, el escritor y dramaturgo es tajante: “No me importa lo que piensen, es mi verdad, no la suya” El escritor resume: “Se trata de una burla del mundo del cine y de toda la hipocresía que hay detrás Es la historia de una actriz que no quiere actuar” La obra es dirigida Robert Falls, quien mantiene una relación especial con Miller desde que ganó el premio “Tony” de Broadway por su puesta en escena de “La muerte de un viajante” en 2001 En “Finishing the picture” participan veteranos actores como Linda Lavin, Stacy Keach, Matthew Modine, Frances Fisher, Scott Glenn, Stephen Lang y Harris Yulin El argumento se centra en una crítica feroz contra el matrimonio Strasberg, quienes “dirigían” la carrera artística de Marilyn, y muestra la voracidad de agentes, productores y directores sobre la actriz En el escenario Marilyn apenas aparece con escuetos diálogos y el peso dramático recae precisamente sobre el joven guionista, en este caso el alter ego de Miller, que interpreta Modine La obra ha recibido severas críticas, aunque Roberto Gutiérrez Varea, profesor del Programa de Teatro y Justicia Social de la Universidad de San Francisco y director del Teatro Jornalero, defiende la valentía de Miller por afrontar en el escenario su vida personal “La obra raya en lo personal y psicoterapéutico por lidear con un fantasma tan personal; incluso puede hasta caer en lo narcisista; pero también es una obra de tremenda valentía por meterse con su fantasma Marilyn Monroe, uno de los fetiches mas grandes que tiene este país Miller se atreve a desnudar sus propios sentimientos y opiniones o aspectos de la relación con ella Es un espacio de honestidad y valor” Sin embargo, para algunos críticos como Michael Phillips, del “Chicago Tribune”, la obra se resume en una palabra “animalismo”, aunque reivindica el trabajo de los actores Uno de los personajes de la obra, típico carroñero con el “star sistem” de Hollywood, dice en el escenario: “Las estrellas son como animales: las tratas con amor y con amenazas” El teatro Goodman describe la obra en el programa de mano: “Un distinguido director que esté perdiendo su película con la inestable conducta de una frágil y famosa estrella del cine Ella es reconocida por todo el mundo, amada por millones, pero incapaz de creer en sí misma Los dueños del estudio amenazan con cerrar, y la temperamental maestra de actuación coacciona a la actriz para que salga de la cama y vuelva al escenario” Durante el desarrollo de “Finishing the picture”, Edna, la agente de Kitty, le dice a Paul, el guionista, “Ella te ama”, y él responde: “Sí, pero no me gusta No la salvé y ella no me salvó, como habíamos prometido No más No más por el bien de los dos” Algunos críticos han considerado “despiadada” la visión de Miller sobre Marilyn The New York Times asegura sobre la obra que es “la última ofrenda del dramaturgo más eminente de Estados Unidos, la cual flota la mayor parte del tiempo sobre las habituales brumas de la mitología” El periódico español ABC expone: “Lástima que en su última obra, el propio Miller acentúe el olvido de sus propias ambiciones teatrales y agigante su declive ético y estético al volver a echar, como en ‘Después de la caída’ paletadas de tierra sobre el rostro de la que fuera su esposa, Marilyn Monroe, en un drama superficial e insuficiente sobre la fabricación de mitos por la industria del cine” Norman Mailer ya había criticado a Miller por su anterior obra sobre la actriz, calificándolo de “personaje ambicioso, limitado y mezquino”, por querer aprovecharse de la fama de Marilyn cuando él estaba en una mala época creativa Para Gutiérrez Varea la nueva obra del autor de “Las brujas de Salem” representa algo que Miller necesita abordar: “Tiene 89 años, él no se puede ir sin decir eso que piensa sobre ella, sobre su relación y sobre lo que vivió en esa etapa” El especialista en teatro analiza en los mismos términos a la actriz: “A Marilyn la convirtieron en un fetiche desprovisto de toda humanidad Ella se sentía completamente atrapada, porque se le limitaron los espacios y le dejaron sólo la posibilidad de siempre hacer “el papel”, poner la sonrisita, la vocecita de putita, con cara de tontita, abriendo la boquita y pestañando como que no entendía nada; cuando en realidad era super inteligente, ávida lectora de Joyce Es un personaje super trágico y Hollywood le colocó en uno de los espacios más crueles para una mujer con ambiciones y talento” Destaca la postura política y la integridad de Miller, quien dice esté considerado como un clásico: “La evolución del teatro de Miller desde “After the fall” (Después de la caída, de 1964), hasta ahora, deja un hueco inmenso que él particularmente ha querido dejar Es su propia decisión Luego el teatro se polarizo y cambió fundamentalmente, desde los ochenta, con los procesos de identidad, y se acabó el teatro monolítico norteamericano para abrirse a la dramaturgia femenina, la chicana, la negra, etcétera entonces el espacio de dramaturgia política encargada de estos temas de examinación social y personal que eran su rúbrica, pasó al teatro gay o latino, por ejemplo” Aún así, explica que “Miller es un referente como persona por su etapa clásica, porque después ya casi no escribió El cierre de una época, porque después la dramaturgia se abre y deja de ser un puñado de hombres blancos que eran los que manejaban el teatro: Miller, Tenesse Williams, Audi” Señala que “el Miller clásico” ha hecho su marca en la dramaturgia mundial: “Como todo buen trabajo, el suyo es universal, pero es específico de una cultura con una crítica a las grandes hipocresías del llamado ‘sueño americano’ y actualmente con el tema de la guerra contra Irak All may sons tiene mucho que ver con manejos corruptos y los jóvenes que vuelven de la Segunda Guerra Mundial, quienes se dan cuenta que han luchado para que los americanos sigan consumiendo” Miller ha escrito, según el profesor Gutiérrez Varea, un teatro sin concesiones y también un teatro muy moralista: “Siempre hay una discusión que pretende una posición ética, clara y honesta La coherencia de Miller es que no se puede escribir honestamente desde lo que uno no sabe o no es Además, un hombre de la trayectoria de Miller y de su peso, obviamente tiene bien ganado su derecho de hablar cuando él quiera, y en los términos que él decida, sobre lo que él quiera”

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