COMPUTACIÓN: La alternativa gratuita

viernes, 15 de abril de 2005
México, D F, 14 de abril (apro)- Un amigo mío me llamó, ya hace tiempo de esto, diciéndome que tenía un problema: había comprado el recién salido (en ese entonces),Windows XP, y cuando quiso instalar su Office97, el sistema le decía que esa versión era incompatible con XP y que era necesario adquirir la versión --también XP-- para poderla usar en este nuevo sistema operativo “La solución”, le dije, “es que saques 500 dólares de tu cartera y que hagas lo que dice Microsoft” Desde luego que esto no le gustó nada, y creo que por un tiempo se conformó con usar WordPad, que sigue siendo gratuito y que se instala con el mismo XP en la paleta de accesorios Yo entiendo que las empresas de software quieran obtener ganancias, pero suena bastante desagradable esto de tener que comprar una versión específica para un sistema operativo específico Curiosamente, si yo instalo otros programas, no necesariamente de Microsoft, todos ellos parecen funcionar debidamente Quiero creer que la incompatibilidad de Office97 con XP es real y no meramente un sucio truco de la empresa de Bill Gates para vendernos, de nuevo, el Office Y déjenme aclarar algo: no tengo nada contra Microsoft ni su dueño Es más, a mí Gates me cae muy bien, y creo que en el terreno que pisa sabe lo que hace Simplemente a veces no me convencen ni me gustan sus políticas de venta Debido a esto, y además, a que el software en general es muy caro, un proyecto que ha crecido en la mente de muchos programadores es la del software libre Esto, que en EU le llaman “free software”, no quiere decir necesariamente que es gratis, sino que en su punto más importante, todos los desarrollos “libres” incluyen todo el código fuente para quien lo quiera estudiar e, incluso, modificar En la mayoría de los casos, la licencia del software libre permite que una vez que uno se hizo de algún paquete, éste puede regalarse a diestra y siniestra por el que lo adquirió Incluso, lo puede vender, sin tener que dar nada a nadie Obviamente, si quien lo compra se entera que dicho paquete está en Internet gratuitamente, puede bajarlo y proceder de la misma manera El software libre se basa en que los programadores compartimos nuestro código porque así aprendemos Evidentemente la ciencia se nutre no sólo de los conocimientos que ya se tienen, sino los que se van adquiriendo en la medida del tiempo Por ello mismo existen publicaciones especializadas donde se dan cuenta de los avances y nuevos conocimientos Pasa lo mismo en la computación Pero hagamos un ejercicio mental y supongamos que Newton hubiese pedido dinero a cambio de otorgarnos lo que él sabía de mecánica, del cálculo diferencial e integral, etcétera Imaginemos que Newton hubiese dicho: “Si quieren usar mis leyes (las de Newton), tienen que pagar por ello” Sería ridículo ¿o no? Así entonces entre los múltiples proyectos del software libre nació OpenOffice Este es el equivalente al Office de Microsoft, con la diferencia de que es totalmente gratuito e incluye el código fuente Es un esfuerzo comunitario y se considera que ya hay más de 16 millones de usuarios en todo el mundo Esta suite de herramientas de escritura incluye: Writer, un programa tan poderoso como MsWord; Calc, el equivalente a Excel; Impress, que viene a sustituir a PowerPoint; la Database user Tool, la cual permite manipular bases de datos como los formatos Dbase y aquellos que sean ODBC y JDBC; Finalmente, Draw, una herramienta para producir desde sencillos diagramas hasta ilustraciones dinámicas en 3D Desde luego, estos son los programas más populares que ofrece OpenOffice, pero contiene un editor HTML, un editor de ecuaciones, etcétera Si quiere ver una introducción a OpenOffice, puede entrar a digitaldistributioncom/samples/openofficeintro11enswf, y verá una animación completa de este sistema Igualmente, si quiere hacerse de esta herramienta gratuita, puede bajarla de openofficeorg Más de uno se preguntará si estos esfuerzos solamente se promueven entre entusiastas del software libre Lo curioso del asunto es que yo empecé a usar OpenOffice cuando hallé un disco de distribución al instalar una computadora Hewlett-Packard nueva Es decir, incluso empresas como la mencionada, al ver que hay alternativas reales al software comercial, no tienen el mínimo problema en incluirlo en sus computadoras Eso habla bien de los productos del software libre y de compañías que apoyan estas iniciativas Cabe destacar que en Brasil, por ejemplo, todo desarrollo gubernamental de software se hace privilegiando el software libre Linux, OpenOffice, y toda herramienta que contenga el código fuente incluido, son la primera opción en los desarrollos Desde luego que los trabajos que se hagan en Brasil también son de código abierto Lo mejor del software libre, como OpenOffice, es que puede probarlo y, si no le gusta, pues simplemente lo borra y listo Si lo usa, notará su enorme parecido con las herramientas comerciales y verá que no cambia significativamente la manera de usar estos programas Déle una oportunidad al software libre Si la mayoría de la gente tiende por esta solución, los gigantes comerciales tendrás que abaratar sus productos y los más beneficiados seremos los usuarios finales

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