COMPUTACIÓN: Todo es negocio

viernes, 27 de mayo de 2005
México, D F, 26 de mayo (apro)- El mundo, como lo conocemos actualmente, se basa en muchos sentidos en la oferta y la demanda Las famosas fuerzas del mercado que deciden finalmente el precio de los bienes y servicios que consumimos Aunque hay bienes o servicios que no son elásticos en este sentido, es decir, que el precio de los mismos no depende de la oferta y la demanda del mismo, por ejemplo, la gasolina, es evidente que en muchos casos se cumple esta ley de equilibrio del mercado En la red Internet hay muchos bienes y servicios que se compran y venden continuamente Si uno entra a los sitios en donde hay subastas y se rematan todo género de artículos (ebaycom, derematecom), podremos encontrar cuestiones insólitas Por ejemplo, alguien vende un kínder en el “corazón de Polanco” ¿Costo? Un millón de pesos O bien, cursos de magia de 200 pesos Como se ve, todo es negocio, incluso el amor Podemos encontrar muchos lugares en donde –a través de Internet– se provee el servicio de encontrar pareja Bajo argumentos relativamente poco sólidos, como “compatibilidad astral”, en algunos de los casos es posible hallar parejas que coincidan en gustos, aficiones, edades, maneras de ver la vida, religión, etcétera En algunos sitios se tienen fotografías de los que acceden a esos sitios, o incluso presentaciones de audio y vídeo, para hacer de esta experiencia algo más cercano, a lo que se vive en la realidad cuando conocemos personas Desde luego que todo esto tiene un costo Los sitios de búsqueda de parejas se basan en que sólo ellos tienen los datos de los que se inscriben (casi siempre de forma gratuita), de manera que cuando alguien quiere contactar a una posible pareja para conocerla, tiene que pagar al sitio en cuestión una cantidad de dólares, que va de los 10 a los 50, dependiendo del tipo de contacto que se desee De esta manera, cuando alguna persona paga, entonces se le da acceso a los perfiles de los otros usuarios y a escribir mensajes de correo a esas personas que particularmente nos interesen Curiosamente, para hacerse de más dinero, estos sitios tienen más mecanismos para cobrarle a sus usuarios Por ejemplo, uno de ellos consiste en que los resultados de una búsqueda (por parte de algún usuario), siempre nos presente a nosotros al principio, o incluso, de forma remarcada para que así haya cierto énfasis en nuestro propio perfil, opacando al de los demás Otras veces, si uno quiere tener el correo electrónico de los perfiles, tiene que pagar más con respecto de los que quieren usar el sistema de mensajes del sitio en cuestión Como puede verse, todo es negocio Todo puede comprarse o venderse Los sitios de búsqueda de parejas, sin embargo, tienen una ventaja sobre muchos otros bienes y servicios que pueden obtenerse, y es que aquí no hay garantía de nada Las parejas pueden ser muy compatibles en términos teóricos, pero hasta que no se ven las caras, es difícil saber si habrá “química” o no Obviamente, en estos sitios no se da garantía sobre el encontrar pareja, aunque se promueven los “casos de éxito”, en donde parejas que se conocieron mediante este medio, llegaron a “ser felices para siempre”, como rezan los cuentos Pero en este caso hablamos de Internet, aunque hay otros puntos que mencionar, asociados al tema Por ejemplo, gracias a la popularización de los mensajes que pueden enviarse a través del teléfono celular, hallamos que hay empresas que venden todo género de cuestiones: moda (consejos de cómo vestirte, maquillarte, etcétera), dietas (póngase tan buena como Galilea Montijo), belleza y amor (para tener éxito en las relaciones sentimentales y verse como Ninel Conde), chismes (del espectáculo Reciba dos mensajes diarios con candentes noticias de los famosos), poemas, piropos, etcétera La cantidad de cosas que pueden venderse vía celular parece ser interminable Y todo esto sin contar con las llamadas hotline: “las colegialas del amor”, “las candentes amigas”, etcétera Usted póngale el título En este mundo que nos ha tocado vivir, debemos ser muy cuidadosos con todos estos servicios que se nos ofrecen cotidianamente, particularmente aquellos en donde la información es el elemento primordial Como finalmente la información es un bien inasequible, entonces su posesión no tiene el mismo valor que los objetos materiales Si uno decide comprar información, pues será importante que piense qué compra y cómo lo compra El dinero no se da en macetas y es claro que en muchos casos, estas llamadas por celular o los sitios de Internet mencionados, todos tienen sus pros y contras Hay que ser cuidadoso para no sentirse, al final del día, trasquilado

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