La colección arqueológica del Musée du Quai Branly

miércoles, 5 de diciembre de 2007
* Investiga el arqueólogo Leonardo López Luján su origen México, D F, 4 de diciembre (apro)- Responsable de la curaduría de la colección de alrededor de 90 esculturas de la civilización mexica que posee el Musée du Quai Branly, de París, Francia, el arqueólogo Leonardo López Lujan realizó una investigación sobre el acervo prehispánico que resguarda ese museo y logró establecer cómo llegó a éste recinto Inaugurado en junio de 2006 por el entonces presidente Jacques Chirac, y diseñado por el arquitecto Jean Nouvel, en el muelle Branly, en el VII Distrito de París, cerca de los también museos de Louvre y de Orsay, el museo se constituyó para resguardar las artes y colecciones de las civilizaciones de África, Asia, Oceanía y América que originalmente conservaban los ministerios de Cultura y Comunicación, y de Educación Nacional, Investigación y Tecnología, en los museos del Hombre y Nacional de Artes de África y Oceanía Investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y responsable del Proyecto Templo Mayor, el doctor López Luján inició un estudio sobre el coleccionismo arqueológico en la época novohispana en las colecciones, fondos reservados, archivos y bodegas de museos de México, Estados Unidos, Inglaterra y Francia, entre ellos el Quai Branly Fue así como el arqueólogo logró determinar cómo es que el recién abierto museo francés se hizo de la colección prehispánica que posee Según dio a conocer el propio INAH en un comunicado, el especialista encontró que en los reinados de Carlos III y Carlos IV se comenzó a revalorar el pasado precolombino Fue Carlos IV quien ordenó la creación de una Real Expedición Anticuaria en la Nueva España, que dirigió entre 1805 y 1809 Guillermo Dupaix, quien era entonces capitán de dragones flamenco Se trataba de que documentara y recopilara imágenes de las consideradas entonces "antigüedades", que eran en realidad piezas prehispánicas En la expedición Dupaix recorrió el centro y sur del territorio novohispano y llegó hasta las ruinas mayas de Palenque A la muerte del expedicionista, en 1817, el proyecto quedó en manos de Fausto Elhuyar, director del Tribunal Real de Minas, quien, por órdenes del virrey, hizo trasladar a la Ciudad de México 72 de las obras registradas por Dupaix Durante la guerra de Independencia, el dibujante que había acompañado a Dupaix en la expedición, Luciano Castañeda, se apropió de los objetos arqueológicos y los subastó en 1824 a Latour Allard, originario de Nueva Orleáns, quien los trasladó a Francia Ahí pretendió venderlas, pero según los estudios de López Luján, pidió a Alexander von Humboldt una carta de recomendación que resultó contraproducente, pues en ella escribía el viajero que las piezas eran obra de un pueblo semibárbaro y no tenían más valor que el histórico Añade el investigador que el gobierno mexicano, a través de la única embajada europea que tenía a la sazón, en Londres, intentó recuperar la colección sin éxito Desesperado por no encontrar buenos postores, Allard vendió las piezas por 6 mil francos a un vecino suyo apellidado Melnotte, quien convenció al rey de Francia de su valor Así llegaron a exhibirse en el Museo de Louvre en 1850 Pertenecieron posteriormente al Musée d?Ethnographie y al Musée de l?Homme, de donde pasaron hace un año al Quai Branly

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