México, inspirador de la trilogía beat

miércoles, 6 de junio de 2007
México, D F, 5 de junio (apro)- Para concluir con esta tercera entrega el homenaje de la generación de poetas norteamericanos beat, en recuerdo del pasado 3 de junio en que se cumplieron 81 años del nacimiento de Allen Ginsberg y que este año suma ya una década desde su muerte, imposible dejar fuera la huella de México en él, como tampoco en la de sus amigos William Burroughs y, fundamentalmente, de Jack Kerouac El término beat agrupa un amplio léxico con montones de términos comunicantes por especialistas que no se niegan a una verdad de fondo: sin México, la generación beat simple y sencillamente no existiría como tal Nuestro país sirvió a la visión literaria de sus representantes en contrabalanza de peso completo al decadente materialismo del pueblo norteamericano, por lo que tampoco tendríamos ahora la mejor novela de Jack Kerouac, On The Road ("En el camino"), inspirada durante sus primeras visitas aquí (y en la cual su autor iguala a su protagonista con la frase "Dean era BEAT ?la raíz, el alma de lo beatífico"); ni los poemas Mexican Impressions de Gregory Corso; Poema Peyote, de Michael McClure, o A Meeting of Eyes in Mexico Y sin embargo, para el periodista Norman Mailer (creador de la novela "La canción del verdugo") en su ensayo The White Negro ("El blanco negro"), las connotaciones del concepto son negativas: "La mayor ambición del hipster es andar cool ("armado"), provisto de todo lo necesario y bien equipado como para que ningún cat ("cuate") venga y te amuele; lo contrario es ser un beat ("derrotado"), pues entonces ha perdido la confianza en sí mismo y por todo, hallándose al borde de convertirse en queer o incluso de morir Ser beat es el mayor temor del hipster, ya que nadie se interesará por un beat al que las dulzuras del sexo lo han abandonado, pero aún así buscará esas satisfacciones Y no obstante, nadie le garantiza a un hipster envejecer en paz: fue atrapado demasiado pronto por el vetusto sueño del poder, la fuente de juventud anhelada por Ponce de León, cuyo metal precioso es el orgasmo" Mailer caracteriza al hipster de psicópata existencialista que define su universo en términos sexuales y, empleando un vocablo del negro afroamericano, el hipster sería el White Negro ("el negro blanco") que rechaza la vida de un square ("cuadrado"), de un burgués funcional que imita al negro quien, durante siglos, fuera el gran paria de la sociedad norteamericana Empero, hay que enderezar el timón rumbo a México? Seguiremos a Jack Kerouac y sus amigos de travesía por nuestro país, según cuenta Jorge García Robles en El disfraz de la inocencia La historia de Jack Kerouac en México (Ediciones del Milenio/FIDE Méx-USA, 2000, 135 págs), para concluir el tercer periplo en honor a la generación beat Exilio en Salón México En septiembre de 1949, Jack Kerouac recibió desde México una carta de Williams Burroughs, quien huyendo de la justicia norteamericana acusado de tráfico de drogas, se había fugado a la Ciudad de México con Joan Vollmer Durante los primeros meses de su estancia, a Burroughs le fascinó México (ya se decepcionaría más tarde) y estaba ansioso de que sus cómplices de viaje lo visitaran Poco después de haber llegado, le escribió a Jack: México es muy barato? Hay fabulosos burdeles y restoranes Una gran colonia de extranjeros Peleas de gallos, corridas de toros, toda clase de diversiones Te insto fuertemente a visitarme Tengo un departamento grande donde podrás llegar? Jack y (Neal) Cassady no se decepcionaron? Comenzaba Jack a fabricar en su cabeza el rostro mítico de un México cuya inmediata y aparente frescura se oponía a la hipercivilizada y pragmática civilización americana? Dejándose fascinar por la fácil receptividad de las chicas, Neal exclamó: Fíjate en todas esas historias que hemos oído sobre México y el mexicano dormilón y toda esa mierda que son grasientos y sucios cuando aquí la gente es honrada y amable y no molesta Para Jack Kerouac, más que un país México era un símbolo; más que una nación, una cultura definida por el espíritu de su gente y en absoluto por la orientación ideológica de sus ciudadanos o gobernantes? Al entrar a Monterrey, el rostro agreste de México convivía con destellos de desarrollo económico El espacio social regiomontano era híbrido y el México industrial habría de mezclarse inevitablemente con el México no desarrollado, con el México inocente, el que seducía y encantaba? Finalmente, cuando apenas anochecía llegaron al burdel? Mambo Jambo, Mambo Chatanooga, Mambo número ocho: todas esas tremendas canciones resonaban estrepitosamente en la dorada y misteriosa tarde como el sonido que uno espera que va a oír en el Juicio Final El ritmo del mambo es la conga del Congo, el río de África y del mundo, sin duda? Neil se sintió en su elemento: el ajetreo extremo? estar inmerso en esta inédita ciudad (Distrito Federal) donde la velocidad y el arrojo imprudente ya eran los parámetros conductuales de sus habitantes, que en 1950 apenas sumaban dos millones? A Kerouac, México le supo a misterio, densidad espiritual, escalofrío, ni en su correspondencia, ni en ninguno de sus escritos despotrica contra el país de los indios? Jack salía con Burroughs de excursión urbana a recorrer los bares de la colonia Roma, y de Dolores, bebían, fumaban cigarros Rialtos que costaban 35 centavos mexicanos, comían en el restorán Kukú, discutían sobre asuntos políticos como la Guerra de Corea, que ambos criticaban y en alguna ocasión se habría metido al cine Balmori ?Álvaro Obregón y Orizaba, en la Roma? a ver Fantomas? Un día, Jack y Burroughs fueron a la plaza de toros (al toreo de la Condesa, centro taurino de la capital hasta 1946 que estaba en las calles de Durango y Oaxaca) a ver por vez primera una novillada en la que torearon Fernando de los Reyes, El Callao, Ramón Ortega y Humberto Moro Jack se asqueó, el ritual carnicero hirió profundamente su sensibilidad: Mientras el toro agoniza, un idiota corre hacia él y le clava una especie de daga en el nervio del cuello, todavía el toro hunde la boca en la arena y lame su propia sangre ¡Sus ojos! ¡Oh, sus ojos! Algunos imbéciles ríen burlonamente por lo que el hombre de la daga provocó, querían que el matador lo asesinara solo Entonces unos caballos histéricos aparecen con una cadena para sujetar al toro; pero mientras lo hacen, la cadena se truena y el toro se desploma en la arena como una mosca muerta pateada inconscientemente? Algunas muchachas le arrojan flores al asesino del animal que viste ropa finamente bordada Finalmente veo cómo todo mundo muere sin importarle el hecho; y siento lo horrible de vivir con el único fin de morir como un toro entrampado en una delirante plaza humana Algo similar le aconteció a Kate, la dama irlandesa de La serpiente emplumada de DH Lawrence, quien observando una corrida en la Ciudad de México se salió corriendo de la plaza, hastiada del bestial espectáculo Después de la estrepitosa huída, Lawrence sentencia: Kate volvió a sentir esa amarga decepción que experimentan todos los que bien conocen a México: una desesperanza amarga y estéril? En una carta dirigida a su amigo en NY, el escritor Johm Clellon Holmes, Jack, que había fumado mariguana antes de entrar a la plaza, arremete contra la afición taurina de Hemingway y cuenta que al salir de la plaza pasó por una barriada de casas de piedra sobre un riachuelo que le evocó al Ganges? Esta imagen beatífica le sirvió para resarcir la sensación de brutalidad que sintió en la plaza de toros; pero aun cuando la corrida le pareció repugnante, su actitud hacia México? siguió siendo de respeto Jack le perdonaba a México sus pecados En el camino Pasó del mundo de Nogales, Arizona, al de Nogales, Sonora: Cuando cruzas la frontera de Nogales, Arizona, unos guardias norteamericanos de aspecto muy rudo, algunos de ellos con cara pastosa y siniestros anteojos con armazón de acero te revisan tu equipaje beat buscándote pruebas de que estás burlándote de ellos?En el momento en que franqueas la puertecita de alambre y te encuentras en México, sientes que acabas de salir de la escuela donde le dijiste a la maestra que te hallabas enfermo y ella contesta que puedes regresar a tu casa Como si salieras de la iglesia el domingo por la mañana y te quitaras el traje para ponerte un overol fresco, viejo y holgado con el que te pones a jugar? de hecho, entre más te distancias de la frontera y más la dejas atrás, mejor? Para ahorrar dinero, Jack se subió en un camión guajolotero con dirección al sur Su intención era encontrarse con Burroughs en la Ciudad de México, que ahora vivía solo, en la calle de Orizaba 210, colonia Roma? En Guaymas conoció a un joven veracruzano hipcat (buena onda) de 25 años, Enrique, con quien hizo clic de inmediato, y el que llevaba una especie de estuche hecho a mano para componer radios que le servía pour cacher la merde, es decir, para esconder la mariguana que compraron al llegar a Culiacán, "el centro del opio del Nuevo Mundo", a decir de Jack? Pasábamos por ciudades extrañas como Navojoa, donde solo vi en un mercado al aire libre a un carnicero que vendía montones de carne podrida? Ciudades como Los Mochis donde tomamos Orange Crush cual reyes en mesitas pegosteosas y donde los titulares del periódico local informaban de un duelo con pistola llevado a cabo en la medianoche? A mediados de 1951, Burroughs se había mudado a Orizaba 210 departamento cinco planta baja, con Joan y los niños? El 6 de septiembre de 1951, por la tarde, Burroughs y Joan acudieron al departamento 10 de la calle Monterrey 122, domicilio de John Healy, un amigo americano dueño del bar Bounty que estaba en la planta baja del mismo edificio? Súbitamente, Joan provocó a Burroughs para que demostrara su puntería pistolera Se levantó de su asiento, colocó su vaso, lleno a medias, sobre su cabeza y se alejó tres metros del experto tirador Burroughs apuntó y disparó Joan cayó al piso? murió poco después y Burroughs fue encarcelado en Lecumberi Pero con el genial soporte jurídico del ducho transa y asaz mexicano Bernabé Jurado, en menos de dos semanas salió bajo libertad condicional? Como no podría salir de México se quedó a vivir en Orizaba 210 y por primera vez en su vida comenzó a escribir en serio? Ocho meses después de aquellos acontecimientos, los nudillos de la mano derecha de Jack Kerouac golpearon la puerta metálica del departamento de Burroughs? En una ocasión fueron a las pirámides de Teotihuacan donde Burroughs reafirmó su misoginia: --¿Quisieras ver un alacrán, muchacho? ?y Burroughs levantó una piedra Ahí estaba un alacrán hembra junto al cadáver de su macho, al que acababa de devorar -¡Yaaaaahhhh! ?gritó Burroughs, levantando otra gran piedra y estrellándola contra aquella escena y, aunque yo no soy como Burroughs, esta vez tuve que estar de acuerdo con él? Todo iba muy bien hasta que Jack comenzó a fumar demasiada mariguana en casa de Bill? La situación llegó a ser insoportable para ambos, y el 3 de julio de 1952 Burroughs le prestó 20 dólares a Jack, quien se fue directo en autobús a Carolina del Norte? Jack estaba muy resentido, en especial con sus amigos En una carta a John Clellon Holmes escribió que Neil ya no le caía bien, que era "un tipo abrupto? con alma de babuino", y que en lugar de conversar de literatura ahora sólo hablaba de dinero; a Burroughs lo calificó de "viejo fatuo estúpido", y de Ginsberg dijo que detrás de su amabilidad "ocultaba odios secretos"? A principios de 1952, resuelto a tomar oxígeno y regresar a la superficie, Jack dejó de ser guardafrenos y planeó ir nuevamente a la Ciudad de México? Kerouac rentó el célebre cuarto de azotea construido en adobe arriba del departamento de Burroughs? En cinco días escribió en francés una noveleta en la que aparecían él y Neil de chicos junto al tío Bull Ballon (Burroughs) que titularía Maggie Cassady; también inició Vida de Dolouz y le envió a John Clellon Holmes varias cuartillas sobre el concepto de generación beat que Holmes había desarrollado en un artículo donde le adjudicaba a Kerouac la paternidad del término? Esa vez el camino de Jack en México fue corto y desesperanzador Memére lo esperaba en Nueva York? Desde Nueva York, Jack se fue de aventón a Texas y entró a México por Laredo A principio de agosto de 1955 llegó a la Ciudad de México y corrió a la guarida de costumbre, donde ahora vivía Bill Garver, un viejo conocido neoyorquino adicto a los opiáceos, experto en el arte de robar abrigos que vendía en casas de empeño para comprar droga? Así comenzó a escribir una serie de cantos, cuyo soplo provenía de la ya elaborada y madurada estética kerouaquiana del jazz espontáneo y del budismo que pregona la continuidad irreversible e infinita de la energía vital? El resutado fue Mexico City Blues, poemario budista-jazzeado, "la más grande poesía religiosa que he escuchado" (Gary Snyder dixit)? Mientras Jack jazzeaba con el alfabeto, Allen Ginsberg le envió desde San Francisco el manuscrito de un poema largo que acababa de escribir? le sugirió que titulara el poema Aullido? Vivió el único romance que tuvo en México La damisela se llamaba Esperanza Villanueva Alta? la protagonista principal de Tristessa El México que ahora veía Kerouac era sórdido y maloliente? Entró a Garibaldi y una turba de músicos desgarbados de gente de todas las clases sociales se agolpaba cantando y bebiendo, putas de todas edades vestidas de amarillo, hermosas y antojables, deambulaban provocantes, borrachos expedidos de cantinas de baja estofa salían abruptamente a la calle? y unos días antes de partir le escribió a Ginsberg una carta cuyas últimas frases predecían el futuro inmediato de su generación literaria: ¡GRITEMOS NUESTROS POEMAS EN LAS CALLES DE SAN FRANCISCO QUE AUGUREN TERREMOTOS! Adiós al exilio A mediados de 1956, William S Burroughs, quien por entonces vivía en Tangier, Marruecos, escribió a Allen Ginsberg una carta en la que lo invitaba a visitarlo NO VAYAS A MÉXICO, VENTE ACÁ INMEDIATAMENTE? Pero Ginsberg no se fue a África sino a la Ciudad de México a buscar a Jack Acompañado de su amante Peter Orlowsky, el hermano de éste Lafcadio y del poeta enmarañado y buído Gregory Corso, llegó a Orizaba 210 a finales de octubre? Ginsberg subió muy temprano a despertar a Jack para ir a Ciudad Universitaria Jack, que estaba dormido, le dijo sabiamente: --¡Y a mí qué me importa la Universidad de México, déjame dormir, es una locura! Iré a enseñarles las pirámides de Teotihuacan pero no me lleven a esa excursión estúpida Bien Jack En absoluto interesado por la educación superior de México, para nada seducido por explorar los vacíos toneles de intelectualidad mexicana? como Burroughs? Todos estaban en casa sentados y boquiabiertos viendo a Gregory Corso empacar sus cosas El México lúgubre y dual (Corso decía que la cultura mexicana era una mezcla de tacos y Pepsi-Cola) no le gustó, no le tentó, le aburrió? El último día de su estancia en México, a mediados de diciembre de 1956, Jack, Allen y psicofantes planearon irse como las criadas? De nuevo en Nueva York, a cinco minutos de conocer la fama, Jack recibió la noticia de que Viking había aceptado publicar En el camino, cinco años después de que lo escribiera? De Nueva York se fue apresuradamente a Orlando en busca de su madre a quien le propuso ir a vivir a California? Memére aceptó, tomaron un autobús, hicieron escala en Nueva Orleáns y después de divertirse y beber en algunos bares ?a sus 62 años, Memére no dejaba de meterse sus alipuces?siguieron su camino hacia California y en El Paso, Jack no pudo evitar cruzar la frontera, llegar a Ciudad Juárez y mostrarle México a su madre: Al instante estábamos en México, es decir, entre indios en tierra indígena, entre olores a lodo, gallinas, incluido el olor a polvo de Chihuahua, cáscaras de lima, caballos, paja, displicencia india El fuerte olor a cantinas, cerveza, humedad Olor a mercado? y el espectáculo de bellas y antiguas iglesias españolas alzándose al sol con su majestuosa y triste María de Guadalupe, crucifijos y grietas en las paredes Nos deslizamos al altar, encendimos velas y pusimos limosnas en una caja para pagar por la vela Ma le rezó a Dios y se persignó El desierto de Chihuahua insuflaba polvo dentro de la iglesia A finales de julio, el viajero solitario Jack tomó un Greyhound de Florida a Matamoros y descendió "al lúgubre México", como ahora lo llamó? Sin los contactos sociales usuales Jack se fue a un hotel de Luis Moya, en el centro? se puso a escribir un artículo titulado Acerca de la generación beat? el domingo 28 de julio de 1957, a las 2:40 de la mañana, sintió que el piso se le movía, esta vez no existencialmente El cuarto de hotel se mece como barco Es un gigantesco terremoto que mece a México? la oficina de correos de la calle de Obregón está cayéndose y matando a todos Las tumbas observan burlonas bajo los pinos lunares Todo ha terminado? Empacó sus cosas y antes de tomar autobús a Florida, escribió el poema Soledad mexicana Un mal viaje Finalmente soy un afligido extraño vibrando en las calles de México? Mis amigos han muerto dentro de mí, mis amantes desaparecido, mis putas vetadas, mi cama sacudida y agitada por un terremoto? Ya no hay yerba santa para ponerme hasta atrás con velas y sueños? Sólo el humo de los camiones, el polvo de tormentas y algunas sirvientas que me observan a través del hoyo de la puerta secretamente perforado para observar jodidas almohadas masturbadoras A su regreso de México, en agosto de 1957, de pronto la vida de Jack rompió sus goznes y se precipitó a una cuneta sin fondo Jack lo presentía? Poco antes de irse decidió enclaustrarse y sumergirse en las únicas aguas donde nadaba bien y sin riesgos externos: escribir, esta vez una serie de poemas en forma de coros que tituló Cerrada de Medellín Blues? Solo con mi ángel de la guarda solo con mi espacio de libertad solo en la Ciudad de México? Estar solo es estar solo tú y nadie más solo y solo escoge las palabras con cuidado cágate en el mundo? El 21 de octubre de 1969, en san Petersburgo, Florida, abandonó su casa sin despedirse de su esposa? Fue su último viaje Tenía 47 años? En febrero de 1968, Neal Cassady ?al que Jack despreció y vio muy pocas veces en los últimos años-- fue hallado muerto? En abril de 1977, Allen Ginsberg, vuelto un mito viviente, murió de cáncer en el hígado a los 71 años; y William S Burroughs, el mayor y último sobreviviente de la trinidad, falleció a los 83 de un paro cardiaco en Lawrence, Kansas, en agosto de 1997

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