Alvin y las ardillas 2

viernes, 22 de enero de 2010

MEXICO, D.F., 22 de enero (apro).- Estos famosos personajes de la cultura popular estadunidense vuelven a la pantalla grande con una cinta mediocre: Alvin y las ardillas 2 (Alvin and the Chipmunks: The Squeakquel, EU, 2009), que hará que los niños pasen un buen rato gracias al carisma de las ardillas, pero a costa del sufrimiento de sus padres.

Dirigida por Betty Thomas, esta cinta comienza con el egoísta de Alvin haciendo de las suyas: su protagonismo atroz ocasiona que Dave (Jason Lee), su padre adoptivo, caiga en el hospital, debido a lesiones en el cuerpo.

Debido a ello, los “niños” quedan al cuidado de una tía que apenas si conocen, la cual es víctima de un accidente, ahora no por culpa de su sobrino Alvin, sino de su hijo Toby (Zachary Levi), un joven de casi 20 años que se la pasa pegado a una consola de videojuegos. Este último es quien debe cuidar a las ardillas y asegurarse que vayan a la escuela.

El escenario escolar es un pretexto para exacerbar el egoísmo de Alvin, lo que pondrá en peligro al grupo. Las cosas se pondrán peor cuando los muchachos se topan con un grupo de ardillas femeninas llamado “Las Arditas”, quienes tienen como manejador al perverso Ian (David Cross), quien también fue manejador de las ardillas: el nuevo grupo intentará desplazar a los muchachos.

Chistes simplones, guión disparejo y una trama predecible es la constante en la historia. Las subtramas se resuelven a medias, pero los niños se la pasan bien, lo que es algo extraño: la mayoría de los adultos odia esa película, y probablemente, pocos asegurarán que es una buena cinta, pero ¿no dicen que una buena historia infantil siempre debe apelar al público adulto y que son los adultos quienes llevan al cine a sus hijos?

En el caso de Alvin, la cosa parece funcionar a la inversa: los infantes llevan a sus padres. De lo contrario no se entendería que la cinta haya recaudado 217 millones de dólares.

Las películas podrán ir dirigidas a los niños, pero son los adultos quienes las hacen clásicos.

Alvin y las ardillas 2 es una cinta efectiva para entretener sólo a los niños, y una cinta para ser olvidada por los adultos.