Retorna el sax de Kenny Garrett

lunes, 25 de enero de 2010
MÉXICO, D.F., 25 de enero (Proceso).- Tras una breve visita en 2008, Kenny Garrett vuelve a la Ciudad de México para ofrecer dos conciertos los próximos 28 y 29 de enero. Mejor conocido como el último saxofonista de Miles Davis (1926-1991), pertenece a la élite jazzera neoyorkina gracias al estilo pulcro y refinado con el que ataca su sax. Al igual que Mike Stern (Proceso 1579, 1703) o Dave Holland, su paso por la banda del genio trompetista Davis es para muchos el hecho más importante en su carrera, cosa que no molesta demasiado a Garrett, quien cuenta vía telefónica desde su casa en Nueva Jersey: “No puede molestarme en realidad pues es parte de mi historia. Yo viví la última etapa de Miles y fueron cinco grandes años para mí. Fue una gran escuela que agradezco a la vida por haberla tenido. En algún momento fue pesado que me preguntaran solamente por Miles y no por mis discos, pero ahora eso no me importa. Cuando piensas en Herbie Hancock también piensas en Miles Davis, así que no puede ser tan malo.” Activo desde los 18 años, cuando entró a la orquesta de Duke Ellington, dirigida en ese entonces por el hijo del duque: Mercer Ellington, Kenny Garrett (Detroit, 1960) es hijo de un carpintero y saxofonista aficionado, quien a los cinco años de edad le regaló su primer instrumento de plástico. Recuerda: “Mi padre siempre escuchaba jazz. Siendo un músico amateur su gusto por la música siempre fue evidente. Recuerdo que siempre escuchábamos a Joe Henderson, Maceo Parker, Sonny Rollins, y mi madre escuchaba mucho rythm & blues y los discos Motown. En esa época el rock inglés estaba muy fuerte en Estados Unidos, pero yo no lo escuchaba, salvo cuando iba a casa de algunos amigos, quienes sí tenían discos de Los Beatles o Los Stones. Lo mío era el jazz.” –¿Cuándo llegó la decisión de dedicarse al jazz? –Siempre quise ser saxofonista de jazz, eso lo tuve claro desde muy niño. Me sentaba en el estuche del sax de mi padre porque me gustaba el olor. Él fue una gran influencia y siempre me decía: ‘Si quieres tocar jazz tienes que escuchar a Charlie Parker’, así que yo escuchaba a Charlie Parker, pero también a Coltrane. El sonido de los LP de sus padres sigue vivo en la mente de Garrett, quien sigue siendo un fanático de los discos de vinil: “Hace poco me preguntaron que qué pensaba de que el LP está regresando y que seguramente sustituirá al CD. Yo contesté que para mí el vinil nunca se ha ido, pues yo he seguido escuchando mis viejos discos pues no me deshice de mi tornamesa. Ese es para mí el sonido de la música. “Tengo un iPod y muchos discos compactos, y me sirven mucho para cuando viajo por periodos largos de tiempo, pero sigo prefiriendo el sonido de los LP y me parece maravilloso que la gente se haya dado cuenta de que la música se oye mejor así.” Garrett ha acompañado a muchos grandes del jazz a lo largo de 30 años de carrera. Era saxofonista de Art Blakey cuando entró a la banda de Miles Davis, ha grabado junto a Herbie Hancock, McCoy Tyner, Marcus Miller y Elvin Jones, y recientemente hizo una gira con la Five Peace Band junto a Chick Corea, John McLaughlin y Vinnie Colaiuta. Los conciertos del mejor saxofonista de 2009 –según la revista estadunidense Downbeat– serán el 28 y 29 de enero a las 21:30 horas en Voilá Acoustique, ubicado en Plaza Antara, Ejército Nacional 843 esquina Molière, colonia Polanco.