Editan una antología con la obra de Rascón Banda

martes, 26 de octubre de 2010

GUANAJUATO, Gto., 26 de octubre (apro).- Con el fin de que no se convierta en un dramaturgo mexicano más pasado al olvido “porque el teatro también se lee”, el Instituto Chihuahuense de Cultura editó una antología con la obra de Víctor Hugo Rascón Banda, la cual fue lanzada hoy en el marco del Festival Internacional Cervantino (FIC).

El gobierno de Chihuahua –uno de las invitadas especiales al FIC- invitó al compilador Enrique Mijares y al escritor Mario Saavedra a presentar “El umbral de la memoria. Teatro completo de Víctor Hugo Rascón Banda”, que reúne 43 piezas del dramaturgo fallecido en julio de 2008.

En cinco tomos, las piezas fueron agrupadas bajo los siguientes temas: “La construcción de lo femenino”; “Mitos y sueños”; El teatro del crimen”; “La vocación social”, y “Otras voces, otras fronteras”.

Cada tomo cuenta con prólogos especialmente preparados para esta edición por un grupo de investigadores y académicos, interesados o vinculados con la vida y obra de Rascón Banda, el mismo que, según la lectura del compilador Enrique Mijares, describió así el sino de su fortuna:

“Con el nombre que mi madre me puso, Víctor Hugo, me condenó a ser escritor. Con la infancia que tuve, no pude ser otra cosa que dramaturgo”.

Al comentar esta edición, el poeta Mario Saavedra habló de Rascón Banda como un autor que retrató un México con todos sus contrastes, su crudeza y sus desigualdades, como él lo conoció y vivió primero desde su infancia en un pueblo minero de la sierra chihuahuense y posteriormente en la Ciudad de México.

Lo describió también como un hombre fuertemente influenciado por la figura materna, preocupado por el tiempo y miedoso del olvido.

“Los temas del crimen y la muerte entraron por la puerta de su casa todo el tiempo”, señalaron los presentadores en la “Casa Chihuahua” del FIC, al recordar que su padre fue agente del Ministerio Público de su comunidad durante 30 años; su abuelo y tíos ejercieron como jueces, y su madre fue secretaria de todos ellos.

Mijares retomaría otras palabras de Rascón Banda para aludir a las inspiraciones del dramaturgo (“La Malinche”, “Sazón de mujer”, “Voces en el umbral”) y guionista de cine (“Morir en el golfo”, “Rosa de California”, “El secreto de la Diana Cazadora”):

“No hay nada que yo haya inventado; no hay obra mía que no esté inspirada en algo real”, dijo.

En desacuerdo total con quienes opinan que las obras de teatro “no son para leerse”, ambos presentadores sugirieron al auditorio conocer la dramaturgia de Rascón Banda de primera mano, así como a los directores de hoy en México “que sigan poniendo sus piezas para que siga vigente”.

“Lo que falta es que se lea, primero que nada, que se monte, que siga teniendo vigencia; ¿qué es lo que va a pasar? Cuántos escritores han trascendido? Los que se siguen montando se refrescan en cada montaje, se hacen actuales”, señaló Mijares en entrevista posterior a la presentación.

Y agregó: “Pienso en el cine, por ejemplo, con la versión de Romeo y Julieta con Leonardo Di Caprio ubicada en una barriada de California. ¿Cómo se hacen vigentes los textos? Primero, por los lectores, y luego por los directores y autores”.

Explicó que la participación de los académicos en esta edición obedeció “a que no quería prólogos de directores porque ellos ya plasmaron su visión de Rascón Banda en las puestas. Queríamos tener el análisis de sus obras… Lo importante de estos libros es que sirvan para que no se pierda la memoria de Víctor Hugo, para que lo sigamos recordando, porque era una de sus preocupaciones de siempre”.

La antología del autor chihuahuense será presentada en noviembre en el Encuentro de Teatro de Guadalajara, Jalisco, y en febrero del 2001 en la Feria del libro del Palacio de Minería.

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