"Ladrones", obra de teatro alemán sobresaliente y veraz

martes, 26 de octubre de 2010

GUANAJUATO, Gto, 26 de octubre (apro).- A pesar de que el número de funciones se redujeron de tres a dos, el Deustches Theater de Berlín apenas si llenó la mitad de la platea del Teatro Principal, donde se presentó el domingo pasado, en el marco del Festival Internacional Cervantino (FIC).

Diebe (Ladrones), con duración de cuatro horas y que por su fuerza y energía merecería haber tenido teatro lleno, es una puesta que narra las vicisitudes de doce personas, doce típicos personajes cotidianos que viven en la desgracia de ser, sin mayor drama, una parte más de todos los mediocres del mundo.

Marginales de sí mismos, viven en la fantasía de la seguridad que les ofrece su capacidad para ver su realidad y negarla, así como tener la lucidez para abandonarse al impulso activo o pasivo que les dicte la sangre que corre lentamente por su roto corazón.

En una espléndida estructura giratoria que genera dos escenarios simultáneos, los actores se ven obligados a actuar en el vértigo o en el riesgo de caer o equivocarse en alguno de sus movimientos, y caer o simplemente ser lastimados por las paredes movibles.

 Sin embargo, todo es perfecto, en un pulido y cuidado alemán de la calle, pero de una nitidez asombrosa.

Los doce personajes, un suicida, un padre que no acepta que su único hijo varón lo haya abandonado, una mujer que cree haber visto un lobo, una menor de edad embarazada que quiere saber quién donó el semen que le dio la vida, entre otros, se suceden en escenas creadas por el escenario giratorio que, como la vida misma, a veces parece que nunca va a parar o en otras ocasiones se queda detenida en un inevitable tedio.

Lágrimas, gritos de bravo, aplausos sin parar coronaron la extraordinaria función que para muchos no tuvo éxito de público porque “estaba en alemán”, “había que leer subtítulos” o simplemente es un tipo de teatro tan sobresaliente y veraz que “los mexicanos no lo pueden entender”.

El grupo estará este fin de semana en la Ciudad de México.

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