"Hidalgo no murió excomulgado", revela comisión de expertos

martes, 16 de febrero de 2010

LEON, GTO., 16 de febrero (apro).- La comisión interdisciplinaria de expertos sobre los curas Hidalgo y Morelos, concluyó que el Padre de la Patria fue excomulgado al comienzo del movimiento insurgente, aunque aclaró que no murió en esa condición.
    El coordinador de dicho grupo, Roberto Jaramillo Escutia, presentó un resumen de los resultados sobre el caso de Hidalgo en el marco de las terceras “Jornadas académicas Independencia e Iglesia”, convocadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
    En el caso de Morelos, el también decano de Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma comentó a Apro que la investigación no ha concluido, que aún “quedan algunos intríngulis por resolver” de los que se negó a dar mayores detalles.
    “Todavía no se acaba la investigación, por eso no decimos nada”, mencionó.
    --¿Cuándo se entregará el informe final?
    “Supongo que hasta que esté lo de Morelos, para entregar lo de los dos”, respondió el coordinador de la comisión especial creada por la CEM.
    “¿Hidalgo fue excomulgado? Sí. ¿Hidalgo murió excomulgado? No”, fueron las primeras palabras que pronunció Jaramillo durante su conferencia dentro de las jornadas de la CEM que aquí encabezó el arzobispo José Guadalupe Martín Rábago.
    Según el ponente, las dudas sobre la excomunión de ambos sacerdotes se originan por el desconocimiento y la ignorancia que prevalecen sobre la historia de México.
    “Con estas respuestas categóricas nos acercamos a los detalles, para que al menos en esta sala quede claro el asunto”, ironizó.
    Luego, describió los pasos que dio Miguel Hidalgo a partir de su participación en la conspiración de Querétaro, el estallamiento del movimiento insurgente y su recorrido hasta terminar en la traición que lo llevó a morir fusilado junto con otros líderes.
    Citó el edicto de excomunión de Hidalgo, Ignacio Allende, Ignacio Aldama y José Mariano Abasolo expedido por Manuel Abad y Queipo, en su calidad de obispo electo de Michoacán, y cómo entre autoridades y notables se cuestionó la validez del mismo, en virtud de que éste aún no había sido consagrado con esa investidura.
    Posteriormente, a raíz del arribo del Ejército insurgente a Valladolid y la huída de Abad y Queipo junto con otros prominentes habitantes de esa localidad, el conde de Sierragorda, Manuel Escandón, asume el gobierno católico y determina echar abajo el edicto de excomunión.
    El decano aseguró que tan válido fue en su momento el edicto de excomunión impuesto por Abad y Queipo contra Hidalgo y Morelos, como válido fue el del conde de Sierragorda, que canceló esa condición.
    Además, se refirió al “manifiesto de arrepentimiento” que elaboró Miguel Hidalgo el 18 de mayo de 1811, preso en Chihuahua, “en el cual pidió perdón por todo lo que había provocado, por todo lo que había pasado a través de la insurrección”.
    Aunque el decano de la Universidad Pontificia reconoció que este manifiesto ha sido considerado por algunos expertos como un pronunciamiento que Hidalgo hizo mediante presiones, se negó a ahondar en la polémica sobre esa circunstancia.
    Por último, Jaramillo Escutia anunció que en abril terminará un libro que detallará el proceso de la investigación llevada a cabo por la referida comisión.

Comentarios