¿Te vendes o te rentas?

miércoles, 10 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 10 de marzo (Proceso).- En multitud de autobuses que circulan por toda la ciudad, en paraderos, en  espectaculares, se exhibe esta ofensiva pregunta junto a dos jóvenes y guapas mujeres. A un lado y con letras más pequeñas, aparece el título de la serie: Bienes raíces. Se trata del anuncio, también repetido en el propio canal, de una serie producida por Once México, de reciente aparición.

En un evidente retroceso cultural, el canal del Politécnico Nacional utiliza la imagen femenina en sus peores estereotipos. La metonimia surte efecto, no se trata de casas en venta o renta, sino de adultas. Y ese primer impacto persiste a fuerza de ser reiterado una y otra vez en distintos medios. El contenido deja claro que no es una ironía ni una crítica a la actitud de ciertas personas del sexo femenino. Es una alusión aceptada y aceptable a la condición social que el sexismo ha establecido en nuestra modernidad para las mujeres.

El lamentable comienzo suscita rechazo de entrada entre la audiencia consciente del agravio. El contenido de los episodios no elimina esa sensación pues los personajes principales son inconsistentes, desleales e infieles. En papeles secundarios tenemos suicidas, promiscuas, drogadictas.  Una galería de seres cuyas historias apenas si se tocan. La superficialidad hace aparecer a quienes sufren esos conflictos como despreciables, no hay ningún intento por explicarlas.

Las dos protagonistas se ocupan de vender y rentar casas y departamentos, y sus métodos son poco éticos: no señalan los inconvenientes de un inmueble cuando los tiene o la suma elevada fuera del rango del mercado. Más bien buscan satisfacer las fantasías de sus clientes e incluso se involucran sexualmente con ellos y ellas para obtener una venta, en ocasiones lo hacen sólo por capricho, por sentir poder sobre el otro.

Es cierto que la mayoría de las series y telenovelas repiten tres estereotipos femeninos: madre abnegada, devoradora de hombres y esposa fiel, sumisa, aguantadora. Y que las mujeres hemos evolucionado para entrar en ámbitos sociales, políticos, científicos, artísticos de las más distintas gamas. Y que ejercemos el papel femenino doméstico de maneras muy renovadas. Sin embargo, no es esto lo que la serie Bienes raíces se propone mostrar. Más bien pone énfasis en el aspecto de la sexualidad y con ello parcializa a las mujeres, las ancla en una sola de sus facetas.

Los actores provienen de la televisión privada, la mayor parte trabajó en las mejores telenovelas de TV Azteca, las producidas por Argos. Si bien se trata de jóvenes que se desempeñan con soltura, ni el guionista ni la dirección los aprovecha. Están tan acartonados o excedidos como en los melodramas rutinarios de Canal 2 o Canal 13.

Parece vergonzoso que Canal Once produzca ficción que no aporta nada nuevo ni en las ideas ni en las formas y que gaste una pequeña fortuna en anunciarlas.