"Mara o de la noche sin sueño"

jueves, 11 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 11 de marzo (Proceso).- De la frontera sur mexicana a la frontera norte, hasta la ciudad de Los Ángeles, California, los integrantes de la Mara Salvatrucha salvadoreña en su origen se ha consolidado como un grupo fuerte y endogámico. La violencia como sello ha sacado a la luz un sinfín de casos impresionantes, como es el de Brenda Díaz, una niña adolescente que jugando al amor, al poder y a la traición tiene un final trágico.

El dramaturgo Antonio Zúñiga toma ese caso periodístico para crear con solidez una estructura y un lenguaje dramatúrgico contemporáneo, sin recurrir a calificativo o adjetivo alguno que condene y denigre a sus personajes. No es teatro de denuncia, pero sí hace evidente los diferentes modos que adquiere la agresión y las formas ilegales usadas con los detenidos. Tampoco es un teatro psicológico que nos explique el interior de los personajes. Es un teatro inteligente y de impacto que mueve la sensibilidad de los espectadores y los hace emocionarse sin manipular sus sentimientos.

La compañía Alborde Teatro, originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, encabezada por Rodolfo Guerrero como director y Antonio Zúñiga como dramaturgo, logra en Mara o de la noche sin sueño un atractivo trabajo en equipo. El buen desempeño actoral tiene un estilo definido y sus intérpretes logran una unidad. Entre los actores están Guadalupe Vega, Gilberto Barraza, Yolanda Abbudy, Said Torres, Javier Sixtos y Christian Cortés, entre otros. La dirección escénica de Rodolfo Guerrero potencializa la propuesta dramatúrgica. Las imágenes son poderosas y estilizadas. Juega con el contrapunto entre el movimiento extremo y los cuadros estáticos. Puede sugerir la violencia sin desarrollarla, detenerse un una escena de infancia donde Brenda y Dennis, el líder de la MS 13, juegan a tirar piedras en el agua hasta culminar con un asesinato salvaje.

El espacio escénico de Mara o la noche sin sueño es un frontón, pero también estamos en un restaurante, un hotel, un sótano o el cuarto de interrogatorios del FBI. Antonio Zúñiga recurre a diferentes formas narrativas, aunque recurre excesivamente, sobre todo en la primera parte, al personaje o actor hablándole al espectador, en tiempo pasivo, lo cual detiene el ritmo, que se va dinamizando conforme se adentra en la situación y se apoya en otros recursos más eficaces para contar dramáticamente la historia.

La obra de teatro Mara o de la noche sin sueño arranca con Brenda como informante protegida del FBI presionada para delatar al asesino de entre sus propios compañeros. De ahí el autor transgrede el tiempo y retrocedemos o avanzamos para armar poco a poco el rompecabezas. El interrogatorio no es el final de la historia, y el dramaturgo hábilmente da un giro y nos sorprende con cosas nuevas, con los hechos que sucedieron después.

Mara o de la noche sin sueño es una obra propositiva y de calidad que cierra temporada en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes el 21 de marzo, después de haber estado presente en distintos festivales y recorrido varios teatros en la Ciudad de México.

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