"Resonancias"

martes, 2 de marzo de 2010
MÉXICO, D.F., 2 de marzo (apro).- En el teatro Santa Catarina Héctor Mendoza estrenó, como director y dramaturgo, su más reciente obra, Resonancias, escrita especialmente para sus alumnos recién egresados de la Facultad de Filosofía y Letras del Departamento de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM. La obra es una comedia que versa sobre la amistad y el interés, aunque desgraciadamente las situaciones no siempre hacen reír como se pretende. Desde el inicio, es previsible que detrás de la supuesta amistad entre tres amigos exista el interés económico, pues se insiste en negarlo, y no sorprende constatarlo al final. Lo mismo sucede con el hecho de que dos de ellos estén enamorados de la misma mujer, que al morir uno, el otro se casa con ella y termina siendo traicionado. La víctima, el amigo buena onda, se infiere desde el planteamiento. El detonador es la presencia del fantasma, el amigo suicida, que se aparece para realizar sus deseos amorosos y reclamarles el haberlo dejado poner fin a su vida. Los sentimientos de culpabilidad estarán siempre presentes. Los elementos emocionales que están en juego en Resonancias son interesantes, pero no por ser comedia el tratamiento tiene que ser simple y convencional. Contrasta con la profundidad con que el maestro Mendoza siempre trabaja con sus actores. Él ha sido una piedra de toque para la técnica actoral y de dirección en nuestro país, pues en sus puestas en escena los actores muestran a seres humanos complejos y su trazo escénico es impecable. En esta obra, el director elige un reto difícil para los intérpretes, que es actuar sin ningún apoyo escenográfico. En un espacio vacío y con enlaces entre escena y escena, acertadamente continuos, el actor sólo se vale de su presencia. Pero para jóvenes recién egresados, es difícil de manejar. La iluminación de Gabriel Pascal es un apoyo, pero no suficiente. Más aún, el director decide no sacarlos de escena para que realicen movimientos no realistas mientras vuelven a aparecer, escenas al fondo del escenario. Cuenta con un segundo acto que, en realidad, es un epílogo que el autor se vio en la necesidad de hacer para dar un salto de tiempo. La energía, la presencia o la concreción en un fantasma después de que un individuo ha muerto, es una situación manejada en diversas ocasiones por Héctor Mendoza y en un sinfín de películas. El quid es la manera en que se hace; la forma en que se juega. Tal es el ejemplo de la película actualmente en cartelera, Desde mi cielo, de Peter Jackson, cuya propuesta es innovadora y nos cuestiona. Resonancias es una obra de teatro estudiantil que tiene los elementos necesarios para construir una obra rica en propuestas, pero que se queda en una enumeración de situaciones serias y, a veces, cómicas.  

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